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Palabras para Claudia (II). De la Injusticia.


Mi querida Claudia, no sabes cómo me ha impactado conocerte [y eso que solo cruzamos palabras un par de minutillos]... creo que voy a dedicarte algunas entradas de esta bitácora con intención rebelde y quizás también con cierta voluntad didáctica... espero que sepas entenderme.
No te fíes jamás al primer golpe de vista de quienes se rebelan contra la injusticia, Claudia, pues todo tiene sus dobleces y este tipo de rebelión guarda bastantes puñales detrás de cada una de sus esquinas, pues, en nuestra candidez, solemos pensar que quien se alza contra alguna injusticia posee un sentido claro de la justicia [nada más alejado de la realidad]. Normalmente, quien más alza la voz, quien saca las uñas más largas, quien muestra más interés contra una causa injusta es el ‘injusto’ que se siente engañado por algo o por alguien... el verdadero rebelde es un tipo tranquilo que no muestra furia ni pide venganza, un tipo que no muestra su indignación con desmesura y que es capaz de mirarse siempre antes de pedir a los demás que se le unan.
No te fíes de quienes argumentan con odio la defensa de unos ideales ‘justos’ y siempre intentan aturdirnos con generalidades [en las que encuentran miles de millas marinas para sentir la absurda libertad de escupir lo que les apetezca con pomposas hipérboles, y en las que no tienen que demostrar nada ni responder ante nadie en concreto]... el verdadero rebelde es el que actúa contra injusticias concretas e intenta soluciones factibles [del aturdido discurso de lo general nace la dispersión, y de ella las más terribles mentiras y los peores fraudes]. Apártate de esos gurús que atontan y busca siempre concreción e intenta que jamás medie el odio y que tus defensas siempre traigan al lado soluciones verdaderas [de lo contrario, tu lucha contra la injusticia puede propiciar situaciones más injustas].
También debes saber que quien siente verdadera indignación ante cualquier injusticia y pelea contra ellas, es también quien más posibilidad tiene de padecerlas como precio a su justa razón... es por ello que debes estar bien preparada a los golpes... y es ahí donde vas a saber nítidamente si sirves para intentar ‘arreglar el mundo’ y desde ahí desde donde debes crecer de forma individual, aprendiendo a juzgar tus propios actos y valorando tu situación en términos del otro... y no te equivoques jamás en buscarte en la ‘propia dignidad moral’, en tenerte como ‘ejemplo de bondad y de lucha’... que eso es dañino narcisismo... haz lo de debas hacer, soporta lo que debas soportar y olvídate de que eres parte de una lucha noble [tu nobleza y tu valor siempre los deciden los demás]... mantén siempre tu mente fresca y activa, intenta autogestionar tu ideario, no te dejes aletargar por las palabras de otros... que solo tú eres capaz de hundirte y de salir a flote con todas las consecuencias... haz continuo examen de conciencia y no dudes en dar giros de ciento ochenta grados si tu razón te lo indica... que la corrupción individual nace siempre de la falta de criterio... sé valiente, Claudia, concreta, cabezota... y habrás dado el paso más grande de tu vida.

* En la foto, con Juanjo Barral en el patio de la casa de Antonio Orihuela, en Moguer.

Comentarios

  1. No luchar "contra" sino a favor. Si quieres que la injusticia deje de manifestarse, lucha a favor de la justicia, de la paz, del amor... regala sonrisas que te salgan del alma, por mucho dolor que creas que sientes, este es tan sólo una manifestación de la mente, tú espíritu puede mucho más, la compasión siempre ganará -.-
    Un abrazo

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  2. "...que solo tú eres capaz de hundirte y de salir a flote..."

    Claudia, ojito al dato!

    (Luis Felipe, buenísimo. Todo)

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