Ir al contenido principal

Charadas para una oruga.

‘¿Cosiste los lunares en la piel?... ¿a que no? ¿Ves cómo eres?’

COdU no había nacido para coser, claro. Ella no era una mujer normal, ni siquiera se consideraba una mujer, y menos normal. Coser lunares... fíjate tú... coser lunares durante toda la tarde... eso ya lo habría hecho Paul Éluard copiando a Tzara, o quizás Dios en su sexto día creativo... no, ni mucho menos... COdU pensaba siempre en que quería ser la aguja, pero una aguja como un estilete o como un cuchillo traicionero.
•••

Un día de higos, eso quería COdU, un día de higos y orejones amarillos, de mareos después del chaparrón y los paraguas... todo para poder decir con ganas: ‘¡Qué mal está todo, qué mal, coño!’. Porque a COdU no le gusta que algo le parezca bien.

•••
Si una recta... ya la hizo Pitágoras un día de verano. Si una manzana... Newton. Si una frase ingeniosa... me suena de Marcuse o de Tagore. Si un gesto... el mismo de Dalí. Si un silbido... es de Mozart. Si un poema difícil... me suena de Valente...
COdU apenas podía dormir de tanto darle al Sur de cada Norte.

•••
Gruñó mientras miraba el último pecado de Fellini, una peli famosa y acogida por todo ese mundillo de las pelis... y le dolió el sobaco como duelen las muelas navideñas... pensó y supo enseguida que aquello era una estafa en celuloide... luego pensó que no iba a decir nada... es mejor no meterse con los popes.
COdU compró avellanas y caminó comiendo por Pigalle. ‘Comiendo caminando... dos gerundios’, se dijo.

•••
‘¿Es que sé o siento envidia?’... se preguntó en la cama aquella noche de todos los demonios.
‘Si es que sé, debe ser petulante mi postura... si es envidia, quizás sea lo de siempre’.
Soñó con Anasagasti hasta que vino el alba.
COdU sudaba frío.

•••
‘Debiera dedicarme a dar lecciones en el Liceo, que ya va estando de más ir dando ejemplo por las calles’... y se compró una sombra de ojos en Part-Dieu... estaban en oferta.

•••
‘El arte debiera dictarlo yo... ¿por qué no me hacen caso?’.
Aún no sabía COdU que hay varias diletancias y algún punto de vista inexcrutable... tampoco se acordaba del juego singular de descontexto.
Estornudó y una gota de orín manchó sus bragas.

Comentarios

Entradas populares de este blog

NO SEAS NUNCA COMO YO

Casi cinco meses de vida tranquila juntos, Mario. Yo viéndote crecer y adquirir pericias y tú mirándome, a veces perplejo y a veces encantado de verme (porque los abuelos hacemos cosas que no hacen los padres, como sacarte del carrito y achucharte cuando lloras y hay que dejarte tranquilo para que encuentres el sueño).  Casi cinco meses y ya me has llenado de endorfinas (porque el abuelo canilllas blancas es pura química orgánica), me has perfumado de ese olor tuyo a bebé, que es el único que en mi mundo supera al olor del tabaco, y te has hecho centro de todo, pues te veo y me olvido del banco que me tiene medio asesinadito, de los clientes que están esperando en la puerta y hasta de este dolor cabrón que llevo en la rodilla desde hace unas semanas. Y lo mejor, lo mejor de todo, es que, cuando llegas, te miro y sonrío, y tú me devuelves enseguida una sonrisa a medias con hoyuelo  al ladito derecho de tu boca. Entonces te cojo y te achucho, te acerco a mi mejilla y siento ese lazo qu…

Jugar al cíclope...

Jugar al cíclope, como en el capítulo siete de Rayuela, o simplemente jugar al Cortázar postmasmédula, a aquel Cortázar tan Girondo de “Apenas él le amalaba el noema... ¡Evohé¡ ¡Evohé! Volposados en la cresta del murelio, se sentían balpamar, pernilos y márulos...”... no, mejor jugar al cíclope y cansarte de no estar cansado o jugar a cerrar los ojos para ver e imaginar que la felicidad está más cerca... quienes piensan demasiado no pueden hacer nada... he aquí la regla fundamental del juego de La Maga... y uno está tan triste porque todo es tan hermoso... ¿y si quienes forman mi mundo solo fueran ilusiones... no lo que son, sino mis ilusiones de ellos, no sus verdades, sino mis mentiras?... todo sería un juego estético personal, un juego magnífico en el que crecer... salgo a la calle, voy a por tabaco hasta PdT, doblo la esquina cuesta arriba, estoy solo en la calle, estoy solo en la esquina... subo hasta que las puertas de cristal detectan mi presencia y se abren como puertas... est…

Me late el codo izquierdo...

Hoy me levanté con el codo izquierdo dolorido e hinchado, todo por un golpetazo que me arreé la semana pasada con una puerta [se conoce que ayer me apoyé en alguna de las barreras de la plaza de toros bejarana, mientras asistía al blues, y se me ha infectado]… y es que últimamente parezco un quecomari lleno de cuitas y quejicoserías… el cabrón está ardiendo y focaliza toda mi atención en su latido, hasta el punto de hacerme perder concentración en lo que hago.
En fin, que sigo en el asunto de vivir y eso me gusta mucho… hasta el latido este que me reclama atención constante.
Hoy le pegué la última corrección al nuevo libro de Belencita, “Orden de alejamiento”, y vuelvo a dejar escrito que me gusta muchísimo su forma y su contenido. Espero que en un par de semanas esté listo para hacerlo llegar a sus manos…. y que me ha gustado leerlo con ese latidito de dolor, pues el poemario es de dolor entero… y muy intenso.
Luego, me dejé de mí [y del trabajo] y le busqué contenido a ese pum-pum… y m…