jueves, octubre 07, 2010

Me encanta el escritor... pero me asusta el hombre

A Vargas Llosa llegué con la mente abierta, joven y sin saber de nada, y me quedé pasmado, lo confieso... andaba muriéndose el General cuando leí por primera vez “La ciudad y los perros”, y recuerdo que tuve un exceso Cafrune durante la lectura de “Pantaleón y las visitadoras” en la buhardilla de la calle Meléndez salmantina... más tarde leí a Gabriel García Márquez y me gustó mucho más, además de que su propuesta literaria encajaba más en mi presupuesto imaginario y que entre las dos imágenes, siempre, preferí la de Gabriel por sentirle más normal, menos afectado. Y la agresión de Vargas Llosa a García Márquez en 1976, durante la presentación de la película “Odisea en los Andes”, hizo que me decantara decididamente por GM.
Hoy me alegro por las letras peruanos y por las letras hispanas [reconociendo públicamente el mérito literario de Mario VLl], pero la edad ha terminado dejándome el mismo regusto amargo con VLl que con Camilo José Cela, ambos arrimados siempre al poder y al dinero, circunstancia que me deja cierto malestar. Vargas salió del armario político en los años ochenta y mostró su cara de bicho liberal, haciendo público su alineamiento con los sectores de la derecha latina y dejando huella con un suceso que aún no ha podido borrar de su currículo, el haber sido el presidente de la comisión que exculpó a los militares asesinos del ‘Caso Huchuraccay”, que supuso la muerte violenta de ocho periodistas que investigaban la masacre de Huaychao [unos años más tarde se demostró que todos los exculpados habían participado en los asesinatos], eso y que en 1987 encabezó la lucha política contra Alan García en su intento de nacionalizar la banca peruana [circunstancia que a mi entender habría traído días difíciles al Perú -más difíciles-, pero que suponía una apuesta valiente por parte de AG]... del resto, solo decir que se considera amigo íntimo de José María Aznar [y viceversa] y que solicitó la nacionalidad española [que la tiene] para vivir fuera de un país que le necesitaba y le necesita, pues no está sobrado de figuras influyentes que lo representen y lo hagan crecer.
Así pues, me encanta el escritor... pero me asusta el hombre.

miércoles, octubre 06, 2010

Arturo

Siempre, a eso de las nueve y cuarto de la mañana, cuando voy a tomar café, se pide una copa de coñac y una cerveza, ambas a la vez, y se sienta tranquilito a ver la tele en un taburete. A esa hora hay siempre un noticiero y suele hacer comentarios en alto sobre los vídeos que acompañan a las noticias... si sale Rajoy con una corbata verde fosforito, se descojona él solo de risa y dice que a dónde quiere llegar ese tipo con una corbata de ‘los chinos’... si sale Zapatero, se arranca con cosas como 'esto no es nada serio comparado con Alemania'... pero hoy fue espectacular, pues al llegar se acercó a mi grupo cafetero y empezó con esa martingala suya constante de que en Alemania todo es mejor, que allí nadie escupe en la calle, que allí no se detiene a ayuntamientos completos por robar, como aquí sucede; que allí te multan solo por doblar los billetes y que todo el mundo saluda y se despide al entrar y salir de cualquier sitio público... y de pronto se arrancó con una carcajada enorme y comenzó a contarnos que cuando trabajó de pintor en Croacia, le encargaron pintar en una carretera el nombre de un bar cercano junto a la bandera de Croacia y repetir esas pinturas hasta la justa entrada al local desde un cruce... pintó todo y de pronto le llamaron a voces algunas personas que pasaban por allí y comenzaron a increparle... él no entendía muy bien el idioma y no sabía qué sucedía, hasta que llegó su jefe y con las manos en la cabeza le ordenó que borrase inmediatamente todas las banderas, pues no se le había ocurrido otra cosa que pintar banderas de Serbia en vez de las de Croacia, que tienen los mismos colores, pero en distinto orden... y se salvó por los pelos de un linchamiento. Y reía como un niño mientras mezclaba coñac con cerveza... “y luego me llamó un payaso para que le pintara al perro... como te digo, al perro del payaso le tenía que pintar yo... oye, y que me quedó de maravilla... fíjate cómo me quedaría, que empezaron a venir de todos los lugares cercanos montones de croatas con perros para que se los pintase... ¡media generación de perros croatas he pintado yo, coño!” y seguía riendo y contando cosas sobre Alemanes pulcros y educados y croatas locos como cabras... le dejé contándoles más historias a mis amigos, pues tenía que empezar mi trabajo del día.
Fue un comienzo de jornada soberano... y todo gracias a Arturo.

lunes, octubre 04, 2010

Me miro...

Me miro por el caleidoscopio de mis hijos y enfoco lo que soy, de dónde vengo, cómo gesticulo, de qué carezco y en qué me puedo explayar... mi hija es exactamente igual que yo, el mismo carácter, la misma sonrisa, el mismo trazo irónico, la misma falta de concentración y el mismito dejarlo todo a medias... y la misma mala leche. Mi Felipe es mis gestos exactísimos y ese yo tan perverso cuando no estoy para nadie [y muchas cosas más que no me apetece contar en estas páginas]... y mi Guille exactamente el niño que fui, la ilusión constante por todo y por todos, la fabulación llevada a sus máximos extremos, la desgana a veces y la obediencia inmediata a quien se debe obedecer, el mundo imaginado y los dibujos, los constantes dibujos en cualquier papelino.
En los tres hay también un trazo lógico que convive con un punto tragicómico de locura espasmódica que sé que me pertenece... y me siento culpable y orgulloso, acojonadito completo por el futuro que les viene a molestar esos trazos genéticos que pueden sumirlos sin más en cualquier derrota... pero confío en el tiempo y en que sepan sacarle jugo al paso... ayer me dijo un amigo que tiene un pariente que educa a sus hijos para ser malos, para ser personas detestables en convivencia, auténticos cabrones... y me comentaba que quizás su pariente los esté educando bien para que tengan una vida cómoda [me lo decía con la boca chica, claro, que le conozco]. Yo no he sabido conseguir que mis hijos sepan sacrificarse, que pongan orden en su vida y en sus estudios, que piensen en hacerse un futuro poco a poco y que se planteen metas cercanas y lejanas... pero creo que son buena gente, que sienten algo por los demás y comparten lo que tienen con quien haga falta, que ayudan si hace falta y a quien haga falta, que se preocupan cuando ven el mundo roto de los hombres y hasta sueltan alguna lágrima ante las tragedias humanas que les rozan [sean pequeñas o grandes]... y eso ya es algo... serán presa de esos cabrones que ahora son crías de fascista, pero nunca dejarán de ser buena gente... lo sé... estoy seguro.

domingo, octubre 03, 2010

Que vuelva la astenia...

Que vuelva la astenia, coño, que vuelva... que estoy amordazado por el trabajo continuo y tedioso, que no puedo ni hablarme a mí de mí mismo en estos días... que vuelva la astenia con estas lluvias nuevas que van limpiando todo con lamidos de agua, que vuelva con los vientos racheados y las hojas rindiéndose al otoño, que vuelva igual que se fueron los pájaros a tierras africanas hace unos cuanto días, que prefiero estar quejándome de no saber escribir antes que de no poder intentarlo... y lo sé, claro que lo sé, que soy un culo de mal asiento y tan pronto me amohíno porque no tengo curro, como me cabreo porque el curro me abrasa.
Estoy saliendo de unas semanas locas de maquetaciones y diseños urgentes... y también de algunos malos rollos que tienen algo que ver con los celos profesionales [es de lo peor que conozco el que un tipo al que no conoces, y con el que jamás te has cruzado, se empeñe en fastidiarte porque decide de pronto que le pisas su terreno... sin pisárselo, claro]... y eso, que creo que estoy saliendo, aunque no acabo de salir... y no he corregido aún las galeradas de mi novela ni he podido poner al día los informes de becas SBQ.
Valles y montañas, altibajos, desequilibrios y equilibrios infinitesimales... pero siempre un horizonte hacia el que caminar, ese horizonte que se aleja un paso a cada paso que doy.
Eso, que no he tenido fin de semana este fin de semana... y estoy entre agotaíno y que muerdo.