- Por la democracia, el poder del pueblo se convierte en el poder de los mercaderes... ¿esto qué es?
- “Ya vamos a poder ponernos todos lo trajes que nos regalen” [oído a una interventora del PP durante la jornada electoral].
- Tengo que hacer una breve cromatografía del desprecio... ayer no pude mirar a los ojos a una mujer que pedía con un vasito.
- Esta democracia no me sirve... siempre ganan los que yo no quiero que ganen.
- La revolución precisa un tono bajo mantenido antes que mil gritos desgarrados en un instante.
- ¿Cómo puedo curarme de lo burgués que llevo?
- Lo más jodido es el silencio de quien tienes al lado.
- No me lo cuentes... empieza a trabajar por el ahora.
- No obedezcas... piensa y ponte en marcha.
- La política siempre camina hacia la opresión, sea la que sea... y es triste que lo escriba yo a estas alturas.
- La desobediencia civil es un derecho de todo hombre y un deber ante cualquier opresión.
- El precio de esta crisis es la necesidad. Siente necesidad del otro y no del dinero del otro.
- Cada día debo intentar dejar alguna señal pequeña... es una obligación conmigo mismo y con quienes sufren desigualdad.
- El verdadero peligro es no querer ponerse en peligro... debemos actuar para que las nuevas generaciones no padezcan nuestra cobardía.
- Nos engañan con anécdotas.
- “El problema soy yo” [lo dijo mi querido amigo C. en una comida de trabajo].
- “La derecha nos salvará de esta pandilla de inútiles” [escuchado a un anciano durante la última jornada electoral].
- España necesita volver a pasar hambre... es triste.
- Ahora es el momento de intentar ser otra cosa.
- “El futuro es la trampa, la verdadera trampa” [dicho por Agustín García Calvo en Sol].
- El dinero es solo un acuerdo unánime de valor. Rompamos el acuerdo.
MAMA SANTA Carrera 46, Av. Las Vegas, Sabaneta, Colombia, 04 Llegar a Medellín y quedarte anonadado con el paisaje que envuelve la ciudad… Y cegado de belleza, descubrir que el paisanaje suma y se engrana con una acogida indescriptible que se hace patente en cualquier conversación de calle… Y disfrutarlo con hambre de comunicarse con todo el que se cruce en tu camino. Descubrir una tardenoche el encanto de Sabaneta, su ambiente de barrio feliz, el animado movimiento de la gente que lo vive alrededor del parquecito que hace de centro neurálgico de la vecindad cosmopilita… Y, ya el culmen, entrar en MAMA SANTA con intención de comer algo y descubrir a Eduard y a su mamá sentados en la mesita más cercana a la cocina, saludarlos y, sin más, sentirte uno más de la familia invitados a su mesa para degustar los platos más deliciosos que he gozado en mi viaje a Colombia mientras me alimentaba también de una conversación tan molona como los platos que me servían. Allí descubrí ense...

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