Ir al contenido principal

A la pira con ellos...




Ya le dimos final a “Por lo menos estás vivo”, un librito cabrón fruto de la mente genial de Hugo Izarra en el que he echado más horas que los tontos, pero con mucho gusto, que todo hay que decirlo, y me he quedado como sin aire y algo desnortado en mi quehacer ‘de verdad’ –no en este trabajo mediocre que ya no es ni trabajo–... y de este parón me han venido ratinines de tranquilidad, paradito en mi mesa sin nada que hacer, viendo cómo se me viene encima todo a lo bestia, cómo el día menos pensado voy a sentir el abuso en carne viva sin poder hacer otra cosa que quedarme quietino... y pienso en los papeles firmados, esa mierda de papeles que te obligan a firmar y pagar cuando te endeudas, papeles que dicen que en caso de fallecimiento la aseguradora del banco se hará cargo de la deuda... pero el caso es que no tengo ni puta gana de morirme, y menos de darle con ello una satisfacción a algunos que lo disfrutarían, cabrones...
La cosa es que nos han destruido en este hálito de muerte del capitalismo, quieren morir dejándonos caído el palo del sombrajo, y aun así, sin palo y sin sombrajo, me alegro mucho de que esa fiera vaya acabando sus días, y más me alegraré cuando llegue el nuevo día de esa Bastilla pendiente en la que rodarán todas sus viles cabezas por los suelos, porque ya es preciso el acto violento de acabarlos, que nos teman, que no encuentren refugio y tiemblen de miedo en su puta noche eterna... y juro que he de vivir para verlo, para verlos humillados, destruidos, con cosas y sin posibilidad de usarlas, con todo y sin vida posible... ¡hijos de la gran puta!... ¿y por qué me pongo violento, si yo no soy violento?... pues porque todas mis células, toda mi química y mi física piden violencia a voces. ¿Por qué si mis hijos han de sufrir mi caída en picado, no van a tener que hacerlo sus hijos, los de los banqueros ladrones, los de los políticos nefastos y vendidos al capital, los de los poderosos?, mis hijos no son menos que los suyos y ellos son bastante menos que yo, mucho menos... así que llamo desde aquí a la rebelión, al ‘escrache’, y a las manos si fuera preciso... este país está caído, derribado, hundido y absolutamente arruinado... y no hay ni un solo político capaz de tomar el timón y cambiar el rumbo.
A la pira con ellos, a la puta pira.


•••

(Por la noche, ya tranquilo y después de leer un comentario a esta entrada.)

A veces se me va la perola de tanta presión... y siempre sale algún porompompero a ponerme en ‘su sitio’ (que no en el mío) con sus canciones de gesta... pero es que cada uno tiene lo que tiene y es lo que es, y cuando se trata de desahogar, pues uno desahoga donde puede y con la sola contemplación de tres o cuatro almas que, para mi mala suerte, están al acecho para soltar el cachetín a la primera de cambio... y mira tú, ahora se ha puesto de moda llamar nazi al personal, oye, como si nada... pues estupendo... si alguien decide de facto que yo esté entre los eliminados, es un buen neoliberal, pero si yo me rebelo contra su decisión y despotrico de palabra (que eso me encanta a veces, porque me libera) soy un fascista redomado, nazi y asesino judeomasónico, además de un miserable socialista... anda ya... o ¡toma ya!
Para poner las cosas en su sitio, pues lo mejor será dejar un deseo tranquilamente preclaro, que no es otro que al porompón le paguen con similar moneda mientras mira a los ojos de su/s hijo/s si lo/s tiene, que si no lo/s tiene, pues está claro que no podrá... que se entere, coño, que se entere y luego se tome un ratito para despotricar donde le plazca... solo eso... sin más.
Qué mundo... 
Y es que, a veces, y más ahora, uno necesita desatarse un poquito, porque ya harta esa pose de buenismo que tiene más que ver con la humillación que con la ideología, harta esa cosa de que el pobre que roba es un ladrón y el rico que roba más es un buen gestor y, además, un tío listo; harta que te engañen como a un tonto de misa y que encima tengas que aguantarles el discurso sonriendo, harta el todo por dinero, ese todo por la pasta que nos ha traído hasta aquí; harta el que votes a quien votes, siempre gobierne en tu contra; harta adelantar impuestos sin haberlos cobrado, hartan las promesas electorales no cumplidas, harta la asfixia de quien asesta impuestos mientras se llena los bolsillos por hacer fatal su trabajo, hartan las lecciones de moral de los inmorales, hartan quienes ejemplifican a la contra, hartan los corderos y los lobos, hartan las demoras de todo tipo, harta ver cómo no hay reacción mientras nos despojan, harta cómo miramos con cara de imbéciles cómo cada día nos despojan de algo más, harta que le roben el dinero que ahorraron tus padres durante años de trabajo duro... y harta que encima te llamen nazi cuando no ves salida y te desbordas por donde puedes después de oír a la bien pagada Cospedal llamando nazis –también– a quienes claman justicia gritando en la calle, justo delante de los domicilios de quienes no hacen nada para que esa justicia llegue... y entonces uno es nazi porque un nazi le dice que es nazi... y nadie sabe al final lo que es ser nazi, sino el justo nazi, que niega la mayor cuando le llaman nazi mientras él llama nazi a quien jamás podrá ser nazi... pero todos sabemos quién roba más y mejor, quién cobra más mientras los demás pierden haberes y casas, quién toma medidas de corte liberal que le hacen daño al que menos tiene para beneficiar a quien lo tiene todo... son perfectos, visten de puta madre, hablan de pena (no tienen demasiados valores  como para poder hilar cuatro ideas cabales y seguidas), lo niegan todo y sonríen en tu cara con delectación al comprobar lo mal que te va en la vida.
Pues eso, que ahora soy nazi.

Comentarios

  1. Lo cierto es que, desde EEUU abajo (Keynes-Obama-Krugman) no se ha visto otra en la que campe con tanta gallardía el socialismo. De aquellos-estos polvos, aquellos-estos lodos... Pues eso, este puto sistema socialista global todavía no termina por hacernos felices ni siquiera un poquito. ¿Por qué esta permanente "turra" tiránica de hablar en nombre de todos?

    Y, por cierto, ¿no era obsesión patológica de los nazis (también socialistas, ándale) mandar todo a la pira?

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Por favor, no hables de mí... si acaso, hazlo de ti mismo...

Entradas populares de este blog

NO SEAS NUNCA COMO YO

Casi cinco meses de vida tranquila juntos, Mario. Yo viéndote crecer y adquirir pericias y tú mirándome, a veces perplejo y a veces encantado de verme (porque los abuelos hacemos cosas que no hacen los padres, como sacarte del carrito y achucharte cuando lloras y hay que dejarte tranquilo para que encuentres el sueño).  Casi cinco meses y ya me has llenado de endorfinas (porque el abuelo canilllas blancas es pura química orgánica), me has perfumado de ese olor tuyo a bebé, que es el único que en mi mundo supera al olor del tabaco, y te has hecho centro de todo, pues te veo y me olvido del banco que me tiene medio asesinadito, de los clientes que están esperando en la puerta y hasta de este dolor cabrón que llevo en la rodilla desde hace unas semanas. Y lo mejor, lo mejor de todo, es que, cuando llegas, te miro y sonrío, y tú me devuelves enseguida una sonrisa a medias con hoyuelo  al ladito derecho de tu boca. Entonces te cojo y te achucho, te acerco a mi mejilla y siento ese lazo qu…

Jugar al cíclope...

Jugar al cíclope, como en el capítulo siete de Rayuela, o simplemente jugar al Cortázar postmasmédula, a aquel Cortázar tan Girondo de “Apenas él le amalaba el noema... ¡Evohé¡ ¡Evohé! Volposados en la cresta del murelio, se sentían balpamar, pernilos y márulos...”... no, mejor jugar al cíclope y cansarte de no estar cansado o jugar a cerrar los ojos para ver e imaginar que la felicidad está más cerca... quienes piensan demasiado no pueden hacer nada... he aquí la regla fundamental del juego de La Maga... y uno está tan triste porque todo es tan hermoso... ¿y si quienes forman mi mundo solo fueran ilusiones... no lo que son, sino mis ilusiones de ellos, no sus verdades, sino mis mentiras?... todo sería un juego estético personal, un juego magnífico en el que crecer... salgo a la calle, voy a por tabaco hasta PdT, doblo la esquina cuesta arriba, estoy solo en la calle, estoy solo en la esquina... subo hasta que las puertas de cristal detectan mi presencia y se abren como puertas... est…

Me late el codo izquierdo...

Hoy me levanté con el codo izquierdo dolorido e hinchado, todo por un golpetazo que me arreé la semana pasada con una puerta [se conoce que ayer me apoyé en alguna de las barreras de la plaza de toros bejarana, mientras asistía al blues, y se me ha infectado]… y es que últimamente parezco un quecomari lleno de cuitas y quejicoserías… el cabrón está ardiendo y focaliza toda mi atención en su latido, hasta el punto de hacerme perder concentración en lo que hago.
En fin, que sigo en el asunto de vivir y eso me gusta mucho… hasta el latido este que me reclama atención constante.
Hoy le pegué la última corrección al nuevo libro de Belencita, “Orden de alejamiento”, y vuelvo a dejar escrito que me gusta muchísimo su forma y su contenido. Espero que en un par de semanas esté listo para hacerlo llegar a sus manos…. y que me ha gustado leerlo con ese latidito de dolor, pues el poemario es de dolor entero… y muy intenso.
Luego, me dejé de mí [y del trabajo] y le busqué contenido a ese pum-pum… y m…