Me he puesto una fíbula en la bragueta porque se rompió la cremallera del pantalón y no tengo ni para otro pantalón ni para el coste modistero del arreglo... la fíbula es preciosa, una magnífica antigüedad romana de la zona de Emérita, y le va a mi bragueta de perlas, ya que deja un par de espacios intersticiales para que el aireo del goloso funcione de continuo... ‘es lo bueno de haber tenido siempre curiosidad por las cosas y coleccionarlo todo...’, me digo.
Debe ser de cuando te mandaban “al Canfrán a varear fideos” o incluso de aquella mar salada de los ‘mecachis’... el caso es que siempre llevo puesto algo de casa [que es como decir algo de antes] en la jodida cabeza... y nado entre una pasión libidinosa por decir lo que me dé la gana y un quererme quedar en lo que era, que es lo que siempre ha sido... pero todo termina como un apresto en las caras, mientras el hombre de verdad dormita entre una sensación de miedo y otra de codicia... ¡brup!... lo siento, es el estómago que anda chungo... y tengo ideología, claro, muy marcada, y la jodida a veces no me deja ver bien, incluso consigue que me ofusque y me sienta perseguido... a veces hago listas de lo que no me gusta y de los que no me gustan... para qué, me digo luego, y las rompo... si al final todo quedará en lo plano y en lo negro, o en lo que sea, que al fin y al cabo será exactamente lo mismo... es por eso que hay días en los que me arrepiento de algunas cosas que he hecho, casi t...
Muy bueno, Felipe
ResponderEliminarEstá bien que no hayas perdido aún tu sentido del humor, es tu mejor patrimonio...
ResponderEliminarHe salido a ver qué eran las fíbulas y son chulis! Me gustan tus palabrejas, me gustan tus sentimientos y su nobleza (lo digo por la entrada anterior). La "suerte" no puede estar siempre del otro lado...
ResponderEliminar( voy a la ventana a fumarme otro piti a ver si se me quita esta sensación de hartura)
Buenas noches, Luis Felipe Comendador:
ResponderEliminarTodos tendríais que aprender a coser.
Cuidado con la fíbula.
A ver si vas a tener un accidente, con lo que tiene que doler.
Un abrazo.