Ir al contenido principal

Estas primeras lluvias...

© Daniel Mordzinsky

Estas primeras lluvias del otoño me han dejado tolete y mojadino, blandito y predispuesto a todo lo que sea capaz de despertarme de este sueño brutal hecho de números... y me gusta esperar a que los álamos se andrajen, al ‘nosesimexplico’ que llevan mis poemas, al ‘hagas lo que hagas tendrás que arrepentirte’, a este tanto ser menos de lo que parezco y hasta a ese buen pirata hecho de happy birthday satanás y sin honor alguno.
Y me quiero sentir libre de explotación, humano medio, principito esencial de mi planeta, cochayuyo en la boca, melenas, fotocopia de mí y Edén de otros... me quiero sentir delicioso... no sé... como en el uso de la palabra, Jodorowsky de pueblo, Nietzsche encinto, dios broma, tahúr de chinchón viejo, mujer soltera, pálido romántico, infalible encerrado, muerto a tiempo...quiero ser Walter Benjamin a tientas y vivir en Valdivia en primavera y el invierno pasarlo enterrado en las dunas pacasmayas... quiero estar ingeniero de mis cosas, conjurado de un pecho o unos muslos, escuchando un feliz ‘tú no eres nada’ capaz del engranaje que me queda... quiero filosofar con mortadela, engordar sin comer cebolla o ajo, sentir mi lengua entera, ser amable, declarar que no aspiro a nada, a nada, a nada... quiero no ganar una guerra, ser un jueves, seguir creyendo en que no creo en Dios, hacer poemas que empiecen por decir lo que no he dicho, no convencer a nadie, llorar algo, no aburrirme jamás, leer a Parra (‘todo lo que no se dice es poesía / todo lo que se escribe es prosa // todo lo que se mueve es poesía / lo que no cambia de lugar es prosa’), pertenecerme más, ser un buen malo, volver a tener 49, sentir el terciopelo aquí, comer manzanas ácidas, viajar donde los árboles me lleven, verme todo el mamífero que soy, buscar razón con fuerza y morir de la risa alguna tarde... 

Estas primeras lluvias me tienen desatado, desnatado, contrito, casi ‘torresgemelas’... y también eufórico, y un poco más que húmero... que es algo.

Comentarios

  1. hoy ya hace frío, te lo digo yo, voy haber si me saco el 3/4; para todo A que pertenece a B ajo y cebolla, o con tu pan te lo comas, o sopas de ajo, o pan con cebolla, o las nanas de la cebolla. Saludos.
    qué bueno, "todo lo que no se dice es poesía..."

    ResponderEliminar
  2. El poema es un laberinto razonable. Estupendo sentirse así. Por aquí llueve como tiene que llover: sin control, sin números...
    Saludos.

    ResponderEliminar
  3. yo sólo quería decir que: "sueños de poder, sopas de ajo" y que hoy hace bueno en Salamanca, no se decirlo de otra manera, 1,2,3-1,2,3 y asin vamos caminando.

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Por favor, no hables de mí... si acaso, hazlo de ti mismo...

Entradas populares de este blog

COMENDADOR

A LAS PUERTAS DEL CIELO
Aún quedan las carcasas de las fábricas como memoria de aquel constante trasiego que procuraba poder a los fascistas y la escueta comida del día a los obreros. Están rojas de óxido en toda su ferralla y una vegetación devoradora hace justicia en cada hueco. Son los restos de lo que ha de venir y lo que fue.
Mamá, el lotero me llama alemán.Porque eres rubio, hijo.Mamá, la abuela me dice que nunca hable con el lotero, pero es que siempre me da caramelos y me llama alemán.Que no me entere yo de que vuelves a coger un caramelo de ese hombre. Obedece a la abuela.Mamá, es que me dice que yo sería un buen torero, que si sigo jugando con el estoque, un día me llevará a un tentadero.Ese hijo de puta… fue uno de los que denunciaron a tu abuelo.¿Qué hago entonces, mamá?Cuando le veas, sal corriendo.
Aún quedan algunos tejados viejos en la calle Libertad, sus tejas rojas sostienen la vida de algún gato y mantienen el recuerdo vivo de los hombres que huían desde los desvanes p…

Caidino...

Estoy lento y como gatinín con este calor bestia que cae sobre mí como una losa, y con tanto por hacer y en diferentes campos. Ahora que necesitaría multiplicarme, estoy dividido y hasta restado. SBQ necesitaría ahora de todas mis fuerzas de invierno (tenemos un agujero grande que tapar y no soy capaz de tomar aire). Intento mercadillos, lecturas, talleres, ventas de materiales chulos, sorteos…, pero nada funciona. Es como si al quedarme desactivado yo, se hubiera desactivado todo, pero no sé de dónde sacar la energía que necesito como el aire de respirar, no sé cómo tramitar esta abulia sobrevenida. En Perú la gente tiene sed, hay pendientes entregas necesarias de materiales, de carritos…, y he dejado un proyecto a medias que hace que me sienta culpable por ratitos. Es este jodido calor y que la gente aquí ya no puede más, porque está agotada por los miserables del dinero. A ello se suma el golpe constante en el trabajo, el ramillete de deudas con sus apremios y el vacío inabarcable…

Somos la razón del tren en marcha, su todo adelante sin salir del constante paralelo de las vías…

Somos la razón del tren en marcha, su todo adelante sin salir del constante paralelo de las vías… y ese ser ‘la razón’ le gusta mucho al que viaja a velocidad en los cómodos asientos de sus vagones, viendo pasar el paisaje por las ventanillas, pero solivianta al que perdió el billete, al que nunca tuvo para comprarlo y, sobre todo, al que busca lugares a los que ir y a los que el tren no llegará jamás, porque no hay vías ni estaciones. Así visto el trasunto humano, la libertad del que está en el sistema (el tren) viene siempre marcada por unas fronteras nítidas que, precisamente, amordazan esa libertad… o sigues las vías con tu billete en regla o te bajas del tren y corres el peligro de ser arrollado si quieres volver a subirte en él mientras no detenga su marcha. Me sucede con frecuencia que tengo ideas nítidas en mi cabeza, ideas que se muestran preclaras y estructuradas en mi mente y que, cuando intento compartirlas, me resulta muy difícil hacerlas llegar a mi interlocutor con la …