Hoy soy un tipo peor, más malo, más amargado, más receloso, más cabrón, más acabado... gracias por ello al banco que me agobia cada final de mes, a la Seguridad Social que me clava como si fuera un ladrón, a la Hacienda Pública que me trata como al peor de los delincuentes, al gobierno que me tramita como un autentico defraudador y que en vez de defender derechos que se han ganado montones de generaciones anteriores a la mía, me los roba cada segundo... gracias a los tipos que me hacen cada uno de mis días desagradables, a los que me roban tiempo de vida para que tenga que dedicar todo mi oxígeno a intentar salvar los muebles... gracias a todos los hijos de la gran puta que intentan cada día que sea un amargado sin salida, gracias a los que desean con todas sus fuerzas que me llegue la ruina y que desaparezca entre la mierda que ellos montan entre graznidos... gracias a los que casi han conseguido que no me llegue la poesía, que no pueda casi ni esbozar un dibujo ni una jodida sonrisa, que no pueda dedicar unos minutos a escuchar en paz las canciones que me gustan... muchas gracias... pero tengo cincuentaiséis como treinta y aún no me han vencido, aunque me han dejado el cuerpo entero canoso y un jodido dolor de riñones que a ratitos se hace insoportable... cincuentaiséis como treinta guardando este puñal lascivo que encontrará cualquier día alguna de sus partes blandas, las que más dolor producen... que el viejo F sigue apostado en esta esquina, aterido, sí, pero con toda la energía acumulada en el brazo que asesta para poneros al día de cómo son las lágrimas... de cómo son las jodidas lágrimas... las jodidas lágrimas...
Debe ser de cuando te mandaban “al Canfrán a varear fideos” o incluso de aquella mar salada de los ‘mecachis’... el caso es que siempre llevo puesto algo de casa [que es como decir algo de antes] en la jodida cabeza... y nado entre una pasión libidinosa por decir lo que me dé la gana y un quererme quedar en lo que era, que es lo que siempre ha sido... pero todo termina como un apresto en las caras, mientras el hombre de verdad dormita entre una sensación de miedo y otra de codicia... ¡brup!... lo siento, es el estómago que anda chungo... y tengo ideología, claro, muy marcada, y la jodida a veces no me deja ver bien, incluso consigue que me ofusque y me sienta perseguido... a veces hago listas de lo que no me gusta y de los que no me gustan... para qué, me digo luego, y las rompo... si al final todo quedará en lo plano y en lo negro, o en lo que sea, que al fin y al cabo será exactamente lo mismo... es por eso que hay días en los que me arrepiento de algunas cosas que he hecho, casi t...
¿Has visto 'Dans la Maison', 56er?
ResponderEliminarNo, pero me pongo a ello ya mismo. Abrazos.
EliminarPues no sé, Sr. Comendador, aquí estoy embobá dudando si no le llegó ayer mi comentario cumpleañero, si no le pareció adecuado, o si es, simplemente, su forma de decirme ..adieu!
ResponderEliminarBueno...