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Vuelan los grajos y una antigua edición de Verne...

Vuelan los grajos y son como una sortija negra en el aire para concelebrar el fin de los colores... ahora todo es frío y a ratitos también distancia... y quedan pendientes el lirio con ojeras, la mujer con manoplas de dibujos de nieve, la costura en la media a la par que amanece, algún abrazo póstumo y otro un tanto pirata, la Volpina en la nieve, aquella Derbi vieja y campeona del mundo, cuatro miradas cándidas y un entredós de ojos jugando al escondite... vuelan los grajos y se posan sobre el hielo sucio como un broche negro o una escarpia para concelebrar lo gris y lo anodino, el silencio traidor, el sentimiento anónimo, la turbación pequeña mientras las reses tiritan en los campos de escarcha y la luz es tan clara que se clava en los ojos... y miro los augurios que ha puesto el meteorólogo en la red para este ciclo nuevo... todo va a bajo cero y no se ven ya hormigas ni abejas, quizás porque no merece la pena. De estos días he aprendido algo... a verme más mayor en las mol...

56COMO30 (un blues de hoy).

Hoy soy un tipo peor, más malo, más amargado, más receloso, más cabrón, más acabado... gracias por ello al banco que me agobia cada final de mes, a la Seguridad Social que me clava como si fuera un ladrón, a la Hacienda Pública que me trata como al peor de los delincuentes, al gobierno que me tramita como un autentico defraudador y que en vez de defender derechos que se han ganado montones de generaciones anteriores a la mía, me los roba cada segundo... gracias a los tipos que me hacen cada uno de mis días desagradables, a los que me roban tiempo de vida para que tenga que dedicar todo mi oxígeno a intentar salvar los muebles... gracias a todos los hijos de la gran puta que intentan cada día que sea un amargado sin salida, gracias a los que desean con todas sus fuerzas que me llegue la ruina y que desaparezca entre la mierda que ellos montan entre graznidos... gracias a los que casi han conseguido que no me llegue la poesía, que no pueda casi ni esbozar un dibujo ni una jodida ...

Este singanas...

Este singanas ácido que me sabe a fracaso me tiene estrangulado... y soy la novia muerta... si hasta el jabalí busca y encuentra en la hojarasca algo con lo que seguir... Las señales son feas, a veces hasta absurdas... y el mar de soluciones no resulta posible con esta soga al cuello tan constante, tan tensa, tan tirada por esos insensibles de smartphone y tableta.... el asunto ya no es salir, que parece imposible, es mantenerse ahí hasta que todo estalle, hasta que el vulgo quiera empujar algún cambio por la fuerza sin ceder al masaje de esa clase de mierda que acumula y sonríe, ese masaje en el que piensas ‘pierdo, pero pierdo menos’, que es el más doloroso de los engaños, con el que más disfrutan los mercaderes. La historia resumida viene a ser un gobierno nefasto y absolutamente corrupto en todos sus estadios que es aceptado por una mayoría peligrosamente enferma... una oposición inútil e incapaz por donde se mire y también tocada por la corrupción hasta las trancas... u...

A pelo...

Sí, no valgo nada, como las cosas pasajeras que hago, como el trabajo absurdo que realizo con esta falta de medios y de manos que ahora sufro... no valgo en nada, para nada, sobre nada, entre nada... ni para nadie... pero no soy imbécil, ni un tontito de baba... sé lo que hago y cómo lo hago y por qué lo hago y para qué lo hago... conozco la diferencia entre lo brillante y lo mediocre... y me molesta mucho que lo mediocre pida brillo y a bajo precio con exigencia y regateo... sé que lo que hago no vale nada, pero me jode que desde la mediocridad se recrimine mi falta de valor... ¿acaso lo mediocre, si yo soy capaz de ponerle brillo, dejará de ser mediocre?... al final ése debiera ser mi trabajo, un trabajo para la mentira, para vestir al monstruo con gasas y seda para que parezca menos monstruoso y llegue así a parecer solo ridículo... mi trabajo es una mierda, como todos los trabajos, y ya me cansa este tráfago de asuntos vacíos que hay que maquillar, ya me cansa ser el inútil ...

Ya ves tú...

Anarcardos y verte vampirísima, encalada de luz como un muro recién pintado o viajar hasta Praga como un viejo geómetra o un soldado sin balas... y allí, en las cristaleras, hacer vaho con la boca y dibujar un alce y que se haga borroso morir y un clin Cinecittà en la nuca... Anarcardos y piñones garrapiñados a mis ojos postizos, ya tan solo capaces de mirar bodegones, de ver bodegones oscuros del diecisiete... y un agujero en la media... ya vuelan los pelícanos al fondo, ya está el mundo otra vez como aquel bungalow frente a las olas y el coche detenido, colgadas las toallas en el baño mientras la tarde funde a negro despacio y te calzas unas botas marrones... y el cielo de noviembre remansado, justo aquí arriba, encimita de mí, como una losa que mira lo que hacemos... si las losas no mirán... y qué... Mujer de Cao momificada con la boca abierta hasta ser fauce, con el charco de sangre a su derecha... ¿por qué yo? -se decía- ¿por qué yo?... y el sol sobre el Pacífico rodando ro...

No cárceles doradas...

No cárceles doradas ni antílopes mirando al mundo estrecho desde las alambradas, que el día es un diamante por pulir... no pomos en las puertas, ni cerrojos, ni marfil engastado en un colgante, ni sedas delineándote los senos... solo algún estremecimiento leve o quizás un erizarse despacito según todo suceda... no cubrirte de lirios o clavelinas (porque son flores muertas), no monarcas ni trajes apretados, ni mensajes en clave para espías precoces... no Alfonsina muriendo, no el páramo, no el moaré, no los años perdidos, no el coágulo pardo en la garganta... hemos de celebrar el rocío y la helada, el viento áspero o leve, el alacrán dormido de la dama de Boston, sus ojos paracetamoles y abismáticos, sus brazos candelabro, las palmeras micoche de sus senos, su vientre campesino ajardinado, sus muslos egiptólogos, su sexo de Parnaso, sus nalgas cleopatras, sus tobillos Machado, sus manos de la India, su boca Midway lángido, sus dientes de ocelote sonando como crótalos, su muérde...

Esta página ya la había leído....

Esta página ya la había leído en otro libro... lo mismo en otra vida, si es que las vidas de uno pueden ser otras vidas... el caso es que ya la había leído... y me dio por pensar cómo se tejen las ideas en mi cabeza, cómo desplazan su porte a las palabras y a los gestos, cómo se orinan los sueños sobre los cuencos de los ojos (los ojos solo se hacen cuencas cuando lloras)... y entonces me dispuse como a morir, porque hay horas en el día, minutos quizás, en las que estoy dispuesto a morir por bien o por mal, pero a morir... sí, las palabras son creadoras de silencio (cuando no de confusión), como el mundo del hombre, arrasado mil veces y vuelto a levantar... ves, no pasa nada. En dos o tres o cuatro o cinco o seis generaciones todo habrá cambiado... y no estarán los hombres amargos de ahora, aunque estarán otros a los que daremos la vida para que nos la destruyan... pero no estarán los hombres amargos de ahora, que es lo que a mí me importa, habrán muerto con sus cosas, y eso me ...