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Theravada


Recibo un par de hermosos ejemplares de «Poesía experimental» con poemas visuales, caligramas, imágenes de libros objeto y de poemas objeto, todo de Juan Manuel Barrado. La edición está muy cuidad y pertenece a la galería de arte Dasto de Oviedo.
Ya me he expresado en momentos diversos sobre este tipo de presentaciones poéticas (?), entendiendo siempre que están más en el camino de las artes plásticas que en el de la poesía. En todo caso, cuando algo está hecho con gusto estético y contiene el indicio necesario, llega el gozo de la contemplación y se produce la magia del arte y ahí no importan más valoraciones que las del pellizco interior y sus consecuencias.
Gracias a Manuel por su generosidad.
(23:05 horas) Dedico las primeras horas horas de la noche a pintar y sólo nacen borrones de mi mano. Harto de destruirme, me pongo a buscar el material gráfico que me ha pedido desde Madrid el colega Santiago Prieto Delgado –los últimos números de «El Sornabique» y una colección completa de «Señales de humo»–. Es mejor dedicarse a realizar encargos que a darle vueltas a la propia espesura.
Hoy echo de menos a alguien, pero no sé a quién.

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