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Debo radicalizarme.

Despreciarlo todo para que empiece a llegar hasta mí de una forma limpia y sin dobleces, conseguir que nadie se conforme con lo que soy y tome hacia mí siempre el camino de la exigencia o el de la inexistencia.
Debo radicalizarme para encontrar el cedazo en el que desaparezcan de mi mundo particular los tipos de medio tono y se queden los auténticos cercanos.
Ayer tuve que soportar con/por educación al marido de una antigua amiga de mi mujer [a la que hacía más de veinte años que no veíamos] y acabé enfermo. Sus temas lineales fueron:
1. Teníamos que estar en la guerra de Irak porque a España le conviene el dinero norteamericano.
2. Aznar es el tipo más sensato, inteligente y patriota que ha nacido en este país.
3. Los socialistas son ladrones compulsivos.
4. Las últimas elecciones nacionales fueron un robo vergonzoso y manifiesto de los socialistas.
5. Yo te consigo créditos al euribor más cero coma cinco puntos.
6. Cuando suenan mis dos móviles en el todoterreno, conduzco con mis rodillas.
7. Cazar es absolutamente ecológico… la semana pasada abatí más ciento veinte perdices…
8. Matar a un zorro [creo que decía ‘una zorra’] es un acto de verdadera ecología.
9. En mi círculo se mueve gente muy importante.
10. Franco hacía pantanos… ¿cuántos pantanos han hecho los socialistas?

Entonces sonreí, pues el día anterior había estado Fernando R. De la Flor explicando en público la sabrosa teoría del ‘electrofranquismo’, esa cosa de electrificar España para hacerla más una, más grande y más libre… ese electrofranquismo que aparece nítido en algunos de los poemas de Aníbal Núñez, ese electrofranquismo que sucedía mientras Aníbal cerraba su estatismo con ese ‘aquí no se está mal’ que se lo cargó de un triste plumazo.
Solo la cara de felicidad de mi Mª Ángeles mientras se ponía al día con su amiga evitó que le diese uno de los cortes que me caracterizan al ‘señorito de pan pringao’ que tenía frente a mí.
En fin, miel sobre hojuelas.

(11:06 horas) Llego ahora de mirar y sentir la bajeza de la naturaleza humana, pues esta noche hemos sufrido un robo en nuestra tiendita de comercio justo, una tiendita que mantiene con sus tristes ganancias la vida de Malick, nuestro africanito de Gambia en trámites de tener papeles. Con el dinero que saca de ese negocio puede pagarse a duras penas la casa donde vive y comprar algún alimento para pasar sus días de espera hasta que llegue la hora del trabajo… más tristeza aún cuando ese local es un punto de información juvenil que mantenemos abierto desde hace ya muchos años y un lugar de comunicación gratuito para el número ingente de inmigrantes que pasan por él a diario para comunicarse con sus familias en el Sahara, en Marruecos, en Rumanía, en Latinoamérica o en donde sea. Allí hay abierta una línea de internet financiada por nuestra asociación y diez ordenadores desde los que buscar acortar las distancias que sufren esas personas que han tenido que venir a buscarse el futuro en nuestro jodido primer mundo.
Habrá que darle las gracias a esos rateros/rastreros por dejar a Malick sin una parte esencial de sus recursos, por obligarnos a un gasto, grande para nuestra maltrecha economía [jodieron la cerradura y el cristal, que valen una pasta], y por hacernos pensar en que no merece la pena hacer el esfuerzo diario de mantener un local con fines solidarios [anótese que hay que pagar la luz, el agua, los impuestos pertinentes y todas esas cosas inherentes a lo que supone un local abierto al público].
Hace unos días hice una entrada bajo el título “Ahora sí hay qué robar y a quién robar”, y parece que era una premonición… ¡¡¡Gilipollas!!!, ¿por qué no robáis a los ricos, coño, que dice la conseja que ‘quien roba a un ladrón tiene cien años de perdón’?
Estoy francamente desilusionado, asqueado, jodido… y en este momento pienso que el mundo no se merece nuestro trabajo en aras de la solidaridad ni las pelas que nos vamos dejando por el camino… Hablaré de ello serenamente con Juanito.
Después del trabajo desarrollado y demostrado con resultados que nos llevaron a ser acreedores del Premio Libertad 2008, no estamos exentos de nada, nadie nos facilita el camino, se nos niegan los apoyos a proyectos sociales pequeños de los que podríamos sacar algo de financiación para poder continuar respirando [otras organizaciones con menos necesidades y sin hechos demostrados reciben los parabienes institucionales y las magras ayudas que terminan en cenas comunes o en bolsillos particulares…] en fin, a nosotros, además de darnos solo hermosos reconocimientos verbales, nos roban por la noche lo poco que nos queda.
Vamos de puta madre.

(13:42 horas) Recomendaba don Miguel de Unamuno entre sus luces y sus sombras que procurásemos vivir en continuo vértigo pasional, dominados por una pasión cualquiera, ya que –decía– solo los apasionados llevan a cabo obras verdaderamente duraderas y fecundas… y el problema del apasionamiento es justamente el alto porcentaje de fracaso en lo que produce en ti pasión, conjungándose que un ser apasionado está divinamente encendido mientras nada en su pasión, pero se apaga totalmente cuando fracasa en su pasión... y no hay peor mal que yo pueda imaginar que el de llegar a la frustración por el apasionamiento, siendo quizás mucho mejor hablar del esfuerzo de volutad que del ‘gusto vehemente’ que supone la pasión, más cuando tomamos consciencia/conciencia de que trabados en la pasión jugamos en una peligrosa línea que separa la luz de la sombra absoluta en lo personal.
Me interesa mucho el tema, porque soy un apasionado visceral y conozco en mis carnes el dolor del fracaso en una pasión, sé el golpe que te deja en el cuerpo y lo complicado que resulta entrar en un camino de recuperación [que nunca es total, ya que la marca del fracaso de una pasión es eterna y late jodidamente].
(17:29 horas) Es jodido pensar en clave social, porque enseguida te haces militante de alguna causa en la que no sabrás medir ni gestionar tu individualidad. Las trampas de lo social son sibilinas y te pueden llevar sin quererlo a sentirte un hombre de combate sujeto a una disciplina que no encaje en tus premisas humanistas… y entonces empezarás a estar domesticado sin saberlo… notarás cómo llega hasta lo más hondo de ti una necesidad anonadante de ‘conformarte’ y estarás perdido para los restos.
El hombre, como mucho, necesita al hombre para dejar de necesitarlo y quitárselo de encima.

(21:40 horas) A esta hora murciélaga vengo de ver en la tele al santero vaticano con faldumenta y mojicón en la cabeza soliviantando a sus fieles de ultraderecha con un masivo nombramiento de mártires, seguido por los gritos ‘francociscanos’ de “¡¡¡Viva Cristo Rey!!!”. Se me han revuelto las tripas de ver junto al fascio hispano [que insultaba con inquina a mi memoria] a tres o cuatro representantes del gobierno español [¿no hay cojones en ese gabinete o qué?].
En todo caso, pasando de ese dolor tremendo que me ha causado ver la representación de mi gobierno en un acto nefando y cainita de corte casi Borgia, me debo a mi memoria para insultar con saña a los instigadores de esta afrenta internacional y fasciocatólica [cabrones, hijos de puta, maricones… –eran las exactas palabras de mi abuela cada noche de sus interminables días de viuda–] y luego le ruego al personal que se sienta agredido por este suceso que se dé de baja a todos los efectos en esa secta maligna en la que reinan la ira, el odio y la revancha sobre cualquier otro sentimiento.
Mi abuelo no puede revolverse en su tumba porque aún no la tiene… y yo me cisco directamente en todos los guerrilleros de Cristo Rey y en el (lo)santo(s) Papa de Roma… con su voz atiplada… con su cara de pito… con su mala baba de padre inquisidor… con su hacer daño bien agarradito por la asquerosa conferencia episcopal española y su esbirro COPEro resentido.
La Iglesia Católica ya había perdido los papeles hace muchos años… ahora, además, ha perdido la poca vergüenza que le quedaba.
Hala… a seguir rod(b)ando.
De FUMADORAS

Comentarios

  1. Luis, menos mal que aún nos podemos sentir extranjeros en esos momentos, y perdernos mientras tanto en "les merveilleux nuages...là-bas.." con formas de caras de felicidad. De otro modo, igual nos saldrían tormentas de la boca y un frío gélido de los labios. Tampoco es plan.

    Saludote enraizado.

    Pd: Nina para mi también ha sido un grato descubrimiento. Me alegra que te gustara y que el viaje fuera de botas altas y cremallera.

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  2. Vaya decálogo, no le falta de na. Conservando tu flema te ahorraste un buen sofocón.
    La verdad es que tu trabajo con los álamos grafitosos mejora en mucho la realidad.
    Me gustan más los enlaces sólo con musica, puedes hacer dos cosas a la vez.

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  3. Estoy seguro que por cada 10 minutos de exposición directa a la gilipollez, nos aparece una cana o una arruga mas....

    Por higiene mental hagamos prevencion primaria de canas y arrugas¡¡¡

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  4. Te comprendo bien. Tal vez el secreto sea aprender a utilizar la pasión como combustible, pero no de quemar(se) sino para crear, para emprender. Pero en lo que más te entiendo es en lo que cuesta aguantar pelmazos, es lo peor, yo utilizo la táctica de ponerme a pensar en otra cosa mientras sueltan su discurso; por si te sirve de algo.
    Poeta, dile a nuestro amigo que cuelgue la habitación que hemos diseñado para ti. Allí llegarás a dominar la pasión y... ¡hasta a los pelmas! (más que nada, porque no podrán entrar.)
    guaPalupe y continuará. Guiño.

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  5. No querría imaginar lo que pasaría si los hombres más sensatos del mundo fueran como Aznar..., en fin, eso me pone el vello de punta...

    Lo que está claro es que adoras a tu mujer. Enhorabuena!!

    Un saludo

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