
No estuvo mal la pequeña escapada con sello de turismo cultural a cargo de la Dirección General del Libro del Ministerio de Cultura, y encima en aras del fomento de la lectura en las aulas.
El asunto dio para abrazar de nuevo a José Antonio Sáinz [que lo vi profesor –je, je– con su libro de JRJ entre las manos… además de hermosamente ácido comentarista en la visita al lugar de Arenas de San Pedro], escuchar su arenga hacia padres con hijos en edad escolar sobre la ‘poesía violenta’, comer con él y pasear el sitio… y también para conocer de pasada a Tomás Salvador [poeta concreto] y ver si comienza algo nuevo, que me cayó bien el tipo.
Los chavales estuvieron en su tono de chavales, riendo y cuchicheando con mis ‘chistes poéticos’ y atentamente callados en algunas fases. Me sentí bien y se me hizo corto el trago, que me gustaría haber estado un ratito más compartiendo mis batallitas de vejete con ellos.
Luego, un paseo estupendo a solas por Arenas, conociendo sus ruinas, su paisaje y sus cursos de agua… y una paradiña para contemplar con distancia la calzada romana en su subida al Puerto del Pico… y un café en el Parador de Gredos para impregnarme de un no sé qué falangista y de cierto olor a añejo… y un golpe en el coche que me va a costar una pasta [la gente aparca, te golpea y se va… vaya jodido país].
En fin, que la cosa fue de que escribir es haber vivido… y luego vivir para contarlo.


















* Hacerse un triste en Arenas es pasear por su callemás larga, que se llama de la Condesa Triste.
Buen reportaje el tuyo.
ResponderEliminar¿Tomás Salvador compone poemas con textos del periódico?.
Me suena que es él.
http://www.youtube.com/watch?v=SWw-HCsNH00&eurl=
ResponderEliminaruna forma de caer rendido
Sí, Javier, es el mismo Tomás.
ResponderEliminarSi quieres te hago el contacto.
Un abrazote
¡Cómo me gusta Arenas! Yo pasé los veranos de mi niñez en un pueblecito cercano: Santa Cruz del Valle, que tenía el único alcalde comunista de las dos Castillas (por lo menos)
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