Ir al contenido principal

Mi hija rebonita.


Mi Mariángeles cumple 21 y es el primer año de su vida que no estamos juntos.
Felicidades, hija, y un abrazote gordo de todos los que habitamos la casa que vas dejando vacía.
•••
Recuerdo ahora un poemita infantil que le escribí a mi hija cuando cumplió cuatro añitos y que lo mantiene enmarcado desde aquel día sobre su mesilla [empezaba así: “Mariángeles, chichitas blancas, / de la luz chispita alegre...”... no lo continúo porque es algo íntimo y suyo] y la estoy viendo con su vocecita divina hablando sin parar, que aprendió pronto y con mucha corrección, sentada sobre la alfombra del salón, rodeada de juguetes y mirando embobada el vídeo de anuncios de juguetes que le grabamos la Navidad anterior [le encantaba mirar ese vídeo y se lo pedía siempre todo]. También recuerdo, y sonrío solo, sus días de ballet, que fueron muchos, y cómo fueron conformando su cuerpo y sus gestos con esa pose hermosa que lleva en su periplo de mujer... y sus constantes caídas por haber heredado mis tibias giradas [siempre se hacía los chichones en el mismo punto de la frente]. La recuerdo en mi cama a primera hora, con su pijamita y los pelillos revueltos, o unos años antes, tomando el bibe de mi mano mientras veíamos la tele del dormitorio, o riendo a carcajadas ella sola mientras seguía las cómicas historias de Los Aurones con aquel tontorrón que se descuajeringaba siempre [creo que se llamaba Gallofa].
Mi hija, mi tesoro, la que es exactamente igual que yo en todo, todo, todo... mi niña de nata... la que hoy no está aquí para embromarme y hacerme esas cosquillonas que tanto me mosquean mientras me dice con voz socarrona: “parrooo, que vas mayoooor”.
Te quiero, hija. Te queremos.

Comentarios

  1. http://www.cinepoesiajazz.blogspot.com/2008/10/sara.html
    Al nacer mi hija, esa misma noche, en un rincón de un periódico, que luego recorté, escribí este poema. Me sigue sirviendo. Espero que te guste y espero que te valga. Abrazos, amigo Luis, y que entres muy bien el 2.009. Qué leche.

    ResponderEliminar
  2. Felicidades, Mariángeles.
    Por cierto, mañana es el mío...
    Besos,
    Diego

    ResponderEliminar
  3. Pero que preciosooo que un padre te diga estas cosas... felicidades para tu hija y por partida doble!!
    ¿Parro? jeje, los códigos secretos molan un montón!

    ResponderEliminar
  4. tu Mariángeles (la grande) anduvimos de parto con cuatro días de diferencia. Ella a su Mª Ángeles, yo a mi Elena. No olvidaré el día que fui a verla al hospital y me dijo que no era nada que todo fenomenal, mientras por detrás os decía a todos: "no se lo conteís a Marina".
    ¡mi niña! es tan preciosa ,con una madre así y con un padrazo como tú, tu pequeña tenía que salir... como ha salido, hecha un sol.
    ¡FELICIDADES PARA TU BRUJA! y un abrazo para sus papis

    ResponderEliminar
  5. Qué guay tener un papi así ¿no?
    Bonita sorpresa tu niña con zapatillas de ballet. Le habrán formateado un cuerpo hermoso, le habrán dado sentido del ritmo y le habrán demostrado la importancia de la disciplina. Un abrazo para ella.

    ResponderEliminar
  6. http://www.beatricecoron.com/paper.html

    no se lo pierda

    urah dal

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Por favor, no hables de mí... si acaso, hazlo de ti mismo...

Entradas populares de este blog

NO SEAS NUNCA COMO YO

Casi cinco meses de vida tranquila juntos, Mario. Yo viéndote crecer y adquirir pericias y tú mirándome, a veces perplejo y a veces encantado de verme (porque los abuelos hacemos cosas que no hacen los padres, como sacarte del carrito y achucharte cuando lloras y hay que dejarte tranquilo para que encuentres el sueño).  Casi cinco meses y ya me has llenado de endorfinas (porque el abuelo canilllas blancas es pura química orgánica), me has perfumado de ese olor tuyo a bebé, que es el único que en mi mundo supera al olor del tabaco, y te has hecho centro de todo, pues te veo y me olvido del banco que me tiene medio asesinadito, de los clientes que están esperando en la puerta y hasta de este dolor cabrón que llevo en la rodilla desde hace unas semanas. Y lo mejor, lo mejor de todo, es que, cuando llegas, te miro y sonrío, y tú me devuelves enseguida una sonrisa a medias con hoyuelo  al ladito derecho de tu boca. Entonces te cojo y te achucho, te acerco a mi mejilla y siento ese lazo qu…

Jugar al cíclope...

Jugar al cíclope, como en el capítulo siete de Rayuela, o simplemente jugar al Cortázar postmasmédula, a aquel Cortázar tan Girondo de “Apenas él le amalaba el noema... ¡Evohé¡ ¡Evohé! Volposados en la cresta del murelio, se sentían balpamar, pernilos y márulos...”... no, mejor jugar al cíclope y cansarte de no estar cansado o jugar a cerrar los ojos para ver e imaginar que la felicidad está más cerca... quienes piensan demasiado no pueden hacer nada... he aquí la regla fundamental del juego de La Maga... y uno está tan triste porque todo es tan hermoso... ¿y si quienes forman mi mundo solo fueran ilusiones... no lo que son, sino mis ilusiones de ellos, no sus verdades, sino mis mentiras?... todo sería un juego estético personal, un juego magnífico en el que crecer... salgo a la calle, voy a por tabaco hasta PdT, doblo la esquina cuesta arriba, estoy solo en la calle, estoy solo en la esquina... subo hasta que las puertas de cristal detectan mi presencia y se abren como puertas... est…

Me late el codo izquierdo...

Hoy me levanté con el codo izquierdo dolorido e hinchado, todo por un golpetazo que me arreé la semana pasada con una puerta [se conoce que ayer me apoyé en alguna de las barreras de la plaza de toros bejarana, mientras asistía al blues, y se me ha infectado]… y es que últimamente parezco un quecomari lleno de cuitas y quejicoserías… el cabrón está ardiendo y focaliza toda mi atención en su latido, hasta el punto de hacerme perder concentración en lo que hago.
En fin, que sigo en el asunto de vivir y eso me gusta mucho… hasta el latido este que me reclama atención constante.
Hoy le pegué la última corrección al nuevo libro de Belencita, “Orden de alejamiento”, y vuelvo a dejar escrito que me gusta muchísimo su forma y su contenido. Espero que en un par de semanas esté listo para hacerlo llegar a sus manos…. y que me ha gustado leerlo con ese latidito de dolor, pues el poemario es de dolor entero… y muy intenso.
Luego, me dejé de mí [y del trabajo] y le busqué contenido a ese pum-pum… y m…