Ir al contenido principal

Si yo pudiera...


14 de marzo de 2009
El sábado va fino de cojones... estoy a tope de cosas que hacer y todo se solapa. Acabo de terminar un informe sobre Voces del Extremo para enviárselo a Antonio Orihuela, mientras el teléfono no para de sonar y hay gente llamando a la puerta de la imprenta... y en un ratito a reunión Premysa... en fin, así estoy mejor que desocupado, pues apenas me da tiempo a pensar en ese ‘cómo va todo’ tan jodidamente absurdo.
Mientras hago, pienso en cómo me gustaría que fuera el mundo, en qué eliminaría si tuviera esa posibilidad... primero me quitaría de encima a todos los inactivos, a los que ‘ven’ la vida pasar sin plantearse cambiar algo, por pequeño que sea... luego a los lentos, pero la los lentos que se empeñan en enganchar su lentitud a los demás para dejarlo todo como detenido... después me zafaría de los atados siempre a procesos y protocolos, esos que lo hacen todo con pasos medidos, con preproyectos, con informes, con reuniones para no llegar jamás a ningún sitio... posteriormente me despojaría de los interesados, los que solo ven el provecho propio en todo y nunca piensan en el otro... más tarde me desharía de los gumias, los del puño cerrado, los que no saben dar ni darse... también eliminaría a los que están llenos de dobleces y nunca hablan claro... y, yo qué sé, jodería a los políticos nefastos colgándolos por los huevos, haría un porculódromo para críticos y escritores de éxito, construiría una cárcel de hielo para banqueros y európatas... y pondría a cuatro pobres que conozco al mando de todo.
La verdad es que hay que estar mal para escribir estas cosas y de esta forma.
Nada, que marcho a reunirme.
•••
18:02 horas: Llegué como aturdido de mi reunión Premysa, encantado con Verónica y Antonio Caldera, que parece que han pillado el tono de lo que debe ser la fundación, con un Enrique Sánchez-Guijo encantador –hacía un montón de tiempo que no coincidíamos– y me lo pasé bomba con sus precisiones sobre los usos de la ceguera en el idioma castellano [saltó con ironía cuando escuchó comentarios de los presentes como ‘estamos dando palos de ciego’ o ‘nos pusimos ciegos a comer’] a la vez que intuí que tiene una alta representación en alguna importante institución europea –él vale para eso y para mucho más–, disfruté con la conversación de Manolo Bruno, que es siempre entretenida y muy didáctica; flipé con las palabras de Ángel de Prado, al que en realidad casi nunca entiendo, pues tiene un discurso oficialista/administrativo que sobrepasa mi percepción cercana de las cosas, pero siempre parece un discurso brillante y muy pensado [lástima de entendimiento el mío, que me quedo a dos velas cuando habla de estrategias, transversalidad, intervención, oportunismo político, receptividad, logística, desarrollo, operatividad, circunstancial... yo soy más de esa expresión de calle tan parecida a ‘¿cuánto tenemos, coño?... y, con eso, ¿qué podemos hacer sin que se quede dinero perdido en bolsillos golosos?’]; disfruté de nuevo con Cipriano, que no puede callar jamás, pero a él sí que le entiendo... y yo me hice el mudito, que un tonto parece inteligente cuando calla.
El resumen a bote pronto es que ahora me gusta más la tendencia tomada por la fundación y que estoy decidido a colaborar con empeño en lo que haga falta.

TRABAJOS DE ESTA SEMANA EN "EXTRAÑO DE MÍ"
[contiene tres homenajes boligráficos a Farruco Sesto]










Comentarios

  1. le envío un encuentro, para sus búsquedas
    http://todoslosrostros.blogspot.com/

    ResponderEliminar
  2. Querido poeta:

    Somos una editorial casi desconocida que está empezando. Tenemos un proyecto convocado a través de nuestro blog (www.legadosediciones.blogspot.com) abierto a colaboraciones literarias de todo género. Te invitamos a participar en él. Nuestra intención es sacar un libro impreso con las colaboraciones como catálogo de presentación de muchos autores de internet. A los participantes se les regalará algunos ejemplares.

    Por otro lado, necesitamos la mayor divulgación posible, ya que no disponemos de grandes posibilidades entre los medios de comunicación, por lo que internet y los blogs son vitales para la supervivencia de nuestro proyecto. Queremos ser una editorial de referencia para autores que empiezan y que no tengan que pagarse ellos la edición. Y para llegar al público y que compren nuestros libros, necesitamos difusión. Si puedes reseñar o mencionar alguno de nuestros libros o alguno de nuestros links, quedaremos agradecidos y abiertos a divulgar también tus trabajos.

    Lo mismo ofrecemos a los lectores de tu blog.

    Si este mensaje te ha parecido spam o publicidad no deseada, no es nuestra intención. Te pedimos disculpas, entenderemos que borres el comentario y no volveremos a molestarte. Pero ahora mismo es la única forma que tenemos de darnos a conocer.

    Un cordial saludo,

    Agustín Sánchez Antequera
    Editor
    www.legados.org
    www.libreria.legados.org
    www.legadosediciones.blogspot.com

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Por favor, no hables de mí... si acaso, hazlo de ti mismo...

Entradas populares de este blog

NO SEAS NUNCA COMO YO

Casi cinco meses de vida tranquila juntos, Mario. Yo viéndote crecer y adquirir pericias y tú mirándome, a veces perplejo y a veces encantado de verme (porque los abuelos hacemos cosas que no hacen los padres, como sacarte del carrito y achucharte cuando lloras y hay que dejarte tranquilo para que encuentres el sueño).  Casi cinco meses y ya me has llenado de endorfinas (porque el abuelo canilllas blancas es pura química orgánica), me has perfumado de ese olor tuyo a bebé, que es el único que en mi mundo supera al olor del tabaco, y te has hecho centro de todo, pues te veo y me olvido del banco que me tiene medio asesinadito, de los clientes que están esperando en la puerta y hasta de este dolor cabrón que llevo en la rodilla desde hace unas semanas. Y lo mejor, lo mejor de todo, es que, cuando llegas, te miro y sonrío, y tú me devuelves enseguida una sonrisa a medias con hoyuelo  al ladito derecho de tu boca. Entonces te cojo y te achucho, te acerco a mi mejilla y siento ese lazo qu…

Mario

Mario fue un corredor de fondo que ha legado el nombre a mi nieto para perpetuar en él su memoria, y me gusta, me gusta mucho que mi bebé tenga en su nombre una razón y un contenido, que lleve el signo de una amistad indeleble y el valor hermoso del recuerdo. Mario, hoy mi nieto, es divinamente vulnerable, delicado hasta el suspiro, bellísimo en sus gestos y causa absoluta de orgullo personal. Su madre, mi hija, me ha hecho el regalo más precioso que se puede hacer a un padre, y lo ha hecho con valentía, sin miedos, siendo una mujer entera en todo el proceso y demostrándome que algo tuve que hacer bien en su educación y en su formación como persona. Jaime, el padre de mi nieto, es un padre ejemplar, preocupado, atento siempre a las necesidades de mi hija y de su hijo, y yo le estaré eternamente agradecido por su forma de ser hombre y por el amor entero que se percibe constantemente en su trato hacia mi niña y hacia mi bebé. Gracias a los tres por hacerme tan feliz.
Por lo que a mí se …

COMENDADOR

A LAS PUERTAS DEL CIELO
Aún quedan las carcasas de las fábricas como memoria de aquel constante trasiego que procuraba poder a los fascistas y la escueta comida del día a los obreros. Están rojas de óxido en toda su ferralla y una vegetación devoradora hace justicia en cada hueco. Son los restos de lo que ha de venir y lo que fue.
Mamá, el lotero me llama alemán.Porque eres rubio, hijo.Mamá, la abuela me dice que nunca hable con el lotero, pero es que siempre me da caramelos y me llama alemán.Que no me entere yo de que vuelves a coger un caramelo de ese hombre. Obedece a la abuela.Mamá, es que me dice que yo sería un buen torero, que si sigo jugando con el estoque, un día me llevará a un tentadero.Ese hijo de puta… fue uno de los que denunciaron a tu abuelo.¿Qué hago entonces, mamá?Cuando le veas, sal corriendo.
Aún quedan algunos tejados viejos en la calle Libertad, sus tejas rojas sostienen la vida de algún gato y mantienen el recuerdo vivo de los hombres que huían desde los desvanes p…