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¿Voy mayor... o es que me pica?


El día fue bestial -por agotador- y bastante zorolete... me enteré a primera hora de la tarde que había fallecido un compañero de cole [Toñi Rabazo] del que andaba distanciado por meras cuestiones circunstanciales -lo que nunca quitó para que cruzásemos algunas palabras cada vez que nos veíamos y que nos preguntásemos por la salud y las cosas de la vida-. Me entristeció saber que ya no está, sobre todo cuando le recuerdo de joven como el centro de cada fiesta, haciendo reír a todos con su gracia incomparable -ya he perdido a un alto tanto por ciento de los colegas cercanos de mi generación, y eso es jodido de tragar-... el curro estuvo duro, pues ha empezado a llegar trabajo y la falta de costumbre pasa facturita, pero curré jovial, aunque más lento que de costumbre... y luego el You, que está como una virgencita antes de Pascua con esto de la boda... todo lo fácil lo ve difícilísimo y pone carita de morrión [lo que va a tener que aguantar mi Sandrita con este gallaruto]... tiene problemas con el asunto de ir a recoger a su padre y a sus tíos al aeropuerto [y le llevan y le traen, que es lo más curioso]... y no digo con el sitio en el que va a dormir su padre... anda todo el rato: “Felipe, es que mi padre... dónde va a dormir, eh... es que... cómo va a dormir...”. Y luego, otra vez y otra vez... “es muy serio esto, Felipe, no rías, no rías, eh... dónde va a dormir mi padre... porque mi tía, sí... pero mi padre... te lo juro, te lo juro...”. Y yo que le digo: “pero si en África duerme en cabañita, aquí será un lujo cualquier habitación y cualquier cama, coño, me cago en la puta, que me pones más nervioso...”... y él... “Ya, ya, te lo juro, ¿y el aeropuerto?, porque cómo encuentro yo a mi padre en el aeropuerto...”... y yo... “cojones, pues con un tam-tam, o con aullidos, como los indios yanomamis, coño, You, que me tienes frito... tú tienes que preocuparte por los papeles de la boda, por el banquete, por los trajes, por la gente a la que vas a invitar, coño, que tu padre viene en avión y no en patera y remando, como tú viniste...”. Y el jodío dale que te dale, con cara de preocupación, reseriote... ¡me cago en to lo que se mueve!, que haya superado con éxito todos los problemas enormes que ha tenido y que ahora me venga con estas bobás...
Lo mismo lo desheredo, coño, por cagón y por pesao... aunque tampoco es que tenga el pobre mucho para heredar.
Mi padre... mi padre... no te digo.

Comentarios

  1. Jaaaaaaaaaaaaa, esta boda promete!!!

    Dile a You que si quiere yo también voy a buscar a su padre (su otro padre, digo, que se te ha visto ahí un puntito celosón, jiijiji).

    Ahhhhhh, Sr. Comendadorrrr, que le quiero contar una cosa!!! ¿a que no sabes con quién estuve el otro día? .... chan-chan-chánnn- ¡con el príncipe de Arabia y su sra. esposa! -sí, como lo "oyes"- a la una de la madrugada y en el puñetero culo de los campos de Castilla... jaaaaaaa, y que no se les podía tocar ni mirar a los ojos -ni que fueran rottweilers, no te joe!!- como si yo tuviese algún interés!
    Jeje, bueno, pues ya me he desahogado otro ratinín, ea, ahora me voy.

    Un besito

    -Se sabe ya algo de Perú??-

    ResponderEliminar
  2. Acabo de llegar a internet después de tiempo sin conectarme (creo que andaba -ando- un poco enganchada), y me he reído un rato con lo de la boda (ya lo sabíamos por el Merino, que es primo de Sandra).
    A medida que iba leyendo, iba descubriendo que efectivamente, estás celosillo. Jajaja

    ResponderEliminar

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