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Homenaje a Joseph Brodsky


Tampoco tras de mí vendrá el diluvio, porque solo soy aquello que tu acariciabas con tus manos, el que veías bajar las escaleras, al que le hablabas como intentando un vacío nuevo que llenar… ni los truenos siquiera llegarán después de mí, porque no hay nada mejor como que te aceche la muerte y tiembles para seguir viviendo. Y no me estoy volviendo loco, ni son las píldoras blancas que me quitan el dolor de cabeza; es que me siento regalado y tengo las camisas dobladas en el cajón y aún puedo leer lo que me plazca y soy consciente de cada invierno que pasó con sus desvanes y sus asesinadas… no se acabará el cosmos cuando yo me haya ido, ni siquiera la vendedora de cosméticos se tomará el día libre, ni habrá un fragor de rocas bajo tus pies, porque la risa seguirá siendo risa y basta con eso, porque los tipos que tienen seguirán temiendo por sus huesos y su hacienda… no sucederá nada, de verdad, no temas, porque habrá vino que escanciar y carne hecha, porque saldrá humo de las chimeneas y las bandadas de estorninos volverán a caer sobre los árboles al atardecer… tampoco habrá un viento especial, ni se pudrirá el metal. Solo las sábanas que me acogieron buscarán el oreo en el balcón y ondearán con gracia mientras la fruta sigua mostrándose en las calles y midan las cinturas de las chicas más bellas para hacerles vestidos… nada se borrará, solo yo mismo, y habrá tanto polvo que limpiar como hasta ahora, porque no es culpa mía ni va a serlo este saldo de limo acumulado. También seguirán las amenazas y los escolares con mochilita y botas gruesas, seguirán las prisiones y los tinteros llenos por falta de palabras que decir, seguirán los puntos suspensivos y la gente que vive con lo puesto, seguirán los silencios como carreras en las medias de la vida, las cartas que llegan tarde y hasta los tejados con gatos detenidos.
Se apagará mi fuego y el incendio continuará como si nada, y permanecerán las fases de la Luna y las mareas, los días de carnaval, las decepciones, el amor en la cama e Isla Negra.
Después de tantos años, todas las islas le parecen iguales al viajero.

Comentarios

  1. "...los tinteros llenos por falta de palabras que decir". Gracias por conmoverme.

    Lectora.

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  2. Hay dias que recuerdas a una pura alma desparramada.

    ResponderEliminar
  3. El tuyo es un grito de impotencia en nuestra búsqueda imposible de eternidad.

    Saludos. Gelu

    Comentario enviado por GELU a mi mail.

    Gracias, Gelu

    ResponderEliminar

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