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El seto de ligustrum


Los Ligustrum Japonicum hacen en verano seto a algunos momentos de mi vida, y no sé por qué se me viene ese seto a la cabeza... a no ser que todo venga de que hoy el día ha salido luminoso y a los ojos les entra un alucine de estío insoportable.
Comí en exceso después de varios días con un jodido virus catarral agarrado al estómago... y ahora estoy peor que ayer, jo... pero vino a verme Paquito Ortega con su Jessica y eso vale por todo este malestar transitorio y por otros doce parecidos [y todo a pesar de que su visita vino producida por la muerte de don Rufino Sánchez, un tipo entrañable y fundamentalmente bueno que nos dejó a Marina, a Maribel y a Rufino hijo como magnífico legado]. Mi amigo es grande y me encanta escucharle eso de ‘yo soy un magnífico vendedor de humo’, mientras los palos del sombrajo se caen una y otra vez sobre nuestras cabezas... yo también soy un magnífico vendedor de humo, amigo Paco, y sé disfrutarlo al segundo y al milímetro. Nuestro sentido de la vida es maravilloso y nuestra capacidad de ilusionar es enorme [y así nos va, je]. Ayer, cuando le dejé en su coche para tomar camino a los madriles, pensaba en que debiéramos hacer algo juntos, algo sin más intención que la de disfrutarlo... el tiempo dirá.
Tomamos antes un cafetillo en NOTESALVES y Paco me contó que se había sentido mayor caminando solo por la noche sevillana, que sus pasos ya no eran los de antes porque le acompañaba otro tono y un compás distinto... yo le dije que no, que eso no es estar mayor, que es estar vivo, pero no solo como hombre, sino como creador, como individuo singular... la enfermedad de mi Paco es, sobre todo, de generosidad y de confianza en los demás... y eso, más que una enfermedad, termina siendo un lujo convertido en valor.
Salimos a la calle y había un lío de tráfico increíble... Jess se puso a ordenar el paso de los coches y casi tiene un altercado con una perica que le echó en cara que estuviera ordenando el tráfico si tenía el coche mal aparcado [se equivocó la señorona, pues Jess solo quería ayudar y su coche estaba aparcado correctamente... cosas de esta sociedad en la que cada uno es un enorme catálogo de estupideces]... y se fueron mis amigos a merenguilandia dejándome otra vez solito.
Trabajé hasta que llegó la noche y luego me dediqué a leer un ratito algunos ensayos de Jaime Gil de Biedma. Dejo notas de lectura:

• Quien por placer no lea, que no me lea.
• La sensibilidad del poeta está emparentada con la del niño.
• Para que el poema resulte satisfactorio ha de presentarnos una realidad en la que el divorcio entre las cosas o los hechos y las significaciones ha sido superado, pero esa realidad integrada debe a la vez guardar adecuación con la realidad de la experiencia habitual, es decir, con aquella en la que precisamente se da el divorcio cuya superación se pretende.
• El implacable Baudelaire es un gran poeta porque su conciencia persigue a su emoción y jamás llega a agarrotarla.
• En cierto modo, leer es preguntar.
• El sentido pasado-presente-futuro es el sentido práctico de nuestra temporalidad, mientras que el opuesto es el que adquiere cuando, vueltos sobre nosotros mismos, la contemplamos.
• Quien no ha muerto, no ha vivido.
• Quizá el suicidio es la decencia última.

Y me llevé para dormir la sentencia del surrealista Benjamín Péret que dice: “los elefantes son contagiosos”... y es que aún no tengo miedo a dormir, porque presiento tiempo y, además, caigo en la cama y doblo al instante con verdadero placer... pero alguien me dijo una vez que el miedo a dormir es un síntoma de que la muerte acecha cercana... no sé... el caso es que me parece que es cierto eso de que los elefantes son contagiosos y que padecemos de esa probóscide y de esas patas, de ese volumen incontenido, de esos colmillos para tallar y de esas ganas de morir solos... en fin... y que los días pasan y veo a la gente como una procesionaria devorándolo todo a su paso, que me miro y no estoy bien del todo [pero puedo mejorar], que hay ventisca en la sierra y aquí adentro ya es como viernes, que me gusta lamer con la mirada y tornarme o trastornarme, que adoro las ventanas con lluvia y las bocas, que necesito puentes y una nueva dentadura, que me late otra vez la jodida rodilla y sigo siendo culé, que respondo mal si me preguntan, que miro peor...
Y que viene Urceloy con toda una excursión de gente interesada por las letras... los tendré aquí todo el fin de semana y podréis encontrarnos por las tardes en NOTESALVES.

Comentarios

  1. Comparto lo de quien no ha muerto no ha vivido... y la paradoja, como no :), la mayoría son cadáveres andantes, pero no lo saben...
    Un abrazo y un buen disfrute del fin de semana y de todos los días :)

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  2. ¡Qué grande Urceloy! Inteligencia y humanidad.
    Besis.

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