Ir al contenido principal

Savonarólica tecnochacinera



Diario de un Savonarola, 2 de junio de 2010-06-02

Ando de Tecnochacinera, hecho un tocinote con chaquetita de mediovestir y pantalones de tela azul marino recién planchados… todo un panorama visual para no perdérselo… aunque la verdad es que paso bastante desapercibido, pues el ganao que por aquí pasa es variopinto [sobre todo pinto]…
Ayer quedamos en que había que vestirse de romano para la inauguración [a cargo del Presidente de la Junta y de la Presidenta de la Diputación de Salamanca], pero mis colegas se presentaron de chichiná… Pablo, con una camisina de gasa blanca a lo ibicenco bejarano, y Ricardito con americana ajustada que abrochada le marca culete… unos traidores donde los haya… en fin, que aquí ando poniendo carita de carnero degollao cuando llega algún fulano a preguntarme por los productos que comercializamos.
Arranqué la mañana haciendo unas tarjetas propias de urgencia [se me había olvidado que necesitaba tarjetas, fíjate tú] y, luego, a cuarenta en la furgona para poner unos vinilos que me habían contratado en un stand… y a sudar, coño, que a los diez minutillos ya tenía tortillas grandes en la axilera… lo que me dejó impedidito para quitarme la chaqueta en un buen rato… en fin.
La mañana transcurrió bastante tranquila con el asuntillo de las autoridades que, por cierto, se saltaron pasar por el pabellón donde tenemos nuestro stand y fueron directamente a la manduca/lunch que tenía preparada la organización… ya se sabe… los políticos, como siempre… y cansados de esperar a que pasase el presi para hacerle una foto con nuestra marca al fondo [bobás de standeros], nos fuimos a comer a eso de las tres y media… el bareto era algo caótico por eso de que estaban atendiendo a la vez el luncheo, la barra y el comedor, y tardaron en servirnos un buen ratote [el cocinero es colega y terminó resarciéndonos con unas alubias riquísimas, revueltito de setas, carne, lubina y un postrecete… y un montón de azafatonas comiendo al lado que terminaron siendo el barullo de los coleguetas vendedoreros y la pura risión de los que allí reponíamos fuerzas.
Y que la tarde se nos metió en un calor cabrón, pero el paso de clientes por nuestro stand fue aminorando la sensación de ahogo y como que medio se me alegró la pajarita al percibir que hay opciones nítidas de negocio.
Así que contento.
Y en los ratitos de ocio, mientras escuchaba a Dayna Kurtz [explico que la musiquita de la feria la he grabado yo de mi colección de música preferida], me daba por pensar en el azar que termina siendo esto de los negocios… hay que ver la cantidad de chorraditas que se inventan y se comercializan… suelos rasposos que no levantan polvo, cerdos y jamones de plástico, bolsones mochileros para chorizos y jamones , cuerdas trenzadas… y que también hice algunas fotinas y me entretuve en tunearlas con mi portátil para matar el tiempo.
Me queda hasta el fin de semana [incluido].






Comentarios

  1. Luis Felipe, pero ahora en qué andas metido??

    (Hay que joerse con este hombre, si es que... cómo no le voy a admirar, leches!, si saca fuerzas -y las transmite- por to´los poritos de la piel... cago en la mar!!)

    Un beso grande-grande.

    ResponderEliminar
  2. Yo tampoco he entendido muy bien qué era esa feria chacinera y qué chacinas exponías en tu stand, pero me he reído mucho con tu traje, los políticos que no llegaban, los tuneos y las canillas al aire

    ResponderEliminar
  3. Es fácil, chavalillas... por eso de diversificar, para intentar espantar un poquito a la sombra de la crisis, mi empresilla ha llegado a un acuerdo de colaboración con una gran fábrica de cajas de cartón... es la razón por la que estoy con un stand en la Feria Tecnochacinera de Gj. ... intentando vender cajas de cartón... otro lío más del que salir o con el que salir de ésta.

    Un abrazote a ambas dos.

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Por favor, no hables de mí... si acaso, hazlo de ti mismo...

Entradas populares de este blog

NO SEAS NUNCA COMO YO

Casi cinco meses de vida tranquila juntos, Mario. Yo viéndote crecer y adquirir pericias y tú mirándome, a veces perplejo y a veces encantado de verme (porque los abuelos hacemos cosas que no hacen los padres, como sacarte del carrito y achucharte cuando lloras y hay que dejarte tranquilo para que encuentres el sueño).  Casi cinco meses y ya me has llenado de endorfinas (porque el abuelo canilllas blancas es pura química orgánica), me has perfumado de ese olor tuyo a bebé, que es el único que en mi mundo supera al olor del tabaco, y te has hecho centro de todo, pues te veo y me olvido del banco que me tiene medio asesinadito, de los clientes que están esperando en la puerta y hasta de este dolor cabrón que llevo en la rodilla desde hace unas semanas. Y lo mejor, lo mejor de todo, es que, cuando llegas, te miro y sonrío, y tú me devuelves enseguida una sonrisa a medias con hoyuelo  al ladito derecho de tu boca. Entonces te cojo y te achucho, te acerco a mi mejilla y siento ese lazo qu…

Mario

Mario fue un corredor de fondo que ha legado el nombre a mi nieto para perpetuar en él su memoria, y me gusta, me gusta mucho que mi bebé tenga en su nombre una razón y un contenido, que lleve el signo de una amistad indeleble y el valor hermoso del recuerdo. Mario, hoy mi nieto, es divinamente vulnerable, delicado hasta el suspiro, bellísimo en sus gestos y causa absoluta de orgullo personal. Su madre, mi hija, me ha hecho el regalo más precioso que se puede hacer a un padre, y lo ha hecho con valentía, sin miedos, siendo una mujer entera en todo el proceso y demostrándome que algo tuve que hacer bien en su educación y en su formación como persona. Jaime, el padre de mi nieto, es un padre ejemplar, preocupado, atento siempre a las necesidades de mi hija y de su hijo, y yo le estaré eternamente agradecido por su forma de ser hombre y por el amor entero que se percibe constantemente en su trato hacia mi niña y hacia mi bebé. Gracias a los tres por hacerme tan feliz.
Por lo que a mí se …

COMENDADOR

A LAS PUERTAS DEL CIELO
Aún quedan las carcasas de las fábricas como memoria de aquel constante trasiego que procuraba poder a los fascistas y la escueta comida del día a los obreros. Están rojas de óxido en toda su ferralla y una vegetación devoradora hace justicia en cada hueco. Son los restos de lo que ha de venir y lo que fue.
Mamá, el lotero me llama alemán.Porque eres rubio, hijo.Mamá, la abuela me dice que nunca hable con el lotero, pero es que siempre me da caramelos y me llama alemán.Que no me entere yo de que vuelves a coger un caramelo de ese hombre. Obedece a la abuela.Mamá, es que me dice que yo sería un buen torero, que si sigo jugando con el estoque, un día me llevará a un tentadero.Ese hijo de puta… fue uno de los que denunciaron a tu abuelo.¿Qué hago entonces, mamá?Cuando le veas, sal corriendo.
Aún quedan algunos tejados viejos en la calle Libertad, sus tejas rojas sostienen la vida de algún gato y mantienen el recuerdo vivo de los hombres que huían desde los desvanes p…