Ir al contenido principal

Herme, Begoña y Josetxo...

Herme G. Donis leyendo STANDDART durante nuestro encuentro en Béjar

Llegaron Herme y Begoña justo para sacarme de una pequeña crisis de estrés personal y de este agobio crónico que me viene con las fiestas, un agobio de ganas de hacer y no saber qué... y charlamos tendidito de demasiadas cosas mientras yo valoraba el rostro de mi Herme linda y los cambios producidos desde hace ya casi dos años que nos vimos por última vez... y de pronto la vi como una Juana de Arco de ahora, vital, entregada a dos o tres ideas sólidas, queriéndose y queriendo con fuerza, peleando por hacerse en lo que, desde mi punto de vista, ya es, una mujer sentada en el valor y en la capacidad crítica. Que me encantó tener a las dos frente a mí en la terraza de PdT, desayunando cafetitos con ‘bolos de arroz’ portugueses y hablando de Claudio, de Pepe Hierro, de Paulina Cervero y de Víctor, de mi Morantón... y también de cómo ser y actuar en el tiempo que resta, de en qué intentar crecer... un beso gordo para mis chicas Begoña y Herme... otras dos hermosas vencidas.
Y con ellas me enteré en un sobresalto del último quiebro de salud de mi amigo Josetxo, lo que me dejó en vilo y con ganas de lágrimas... pero sé que mi amigo Jtx. es fuerte y podrá con todo con esa calidez suya y ese ser siempre especialísimo. Vaya toda mi fuerza para el colega, para el artista sensible, para el hombre siempre capaz de la amistad y el amor sin preguntas ni sombras. Toda mi fuerza para él y para el bueno de Luis, dos tipos a los que quiero con todas mis fuerzas. Un abrazo.

Begoña leyendo STANDDART durante nuestro encuentro en Béjar


Josetxo Lamy durante uno de nuestros mercadillos solidarios... vaya toda la fuerza del cariño que le tengo para que supere pronto este renglón torcido de la vida... Un abrazo fuerte, amigo.

Comentarios

Entradas populares de este blog

NO SEAS NUNCA COMO YO

Casi cinco meses de vida tranquila juntos, Mario. Yo viéndote crecer y adquirir pericias y tú mirándome, a veces perplejo y a veces encantado de verme (porque los abuelos hacemos cosas que no hacen los padres, como sacarte del carrito y achucharte cuando lloras y hay que dejarte tranquilo para que encuentres el sueño).  Casi cinco meses y ya me has llenado de endorfinas (porque el abuelo canilllas blancas es pura química orgánica), me has perfumado de ese olor tuyo a bebé, que es el único que en mi mundo supera al olor del tabaco, y te has hecho centro de todo, pues te veo y me olvido del banco que me tiene medio asesinadito, de los clientes que están esperando en la puerta y hasta de este dolor cabrón que llevo en la rodilla desde hace unas semanas. Y lo mejor, lo mejor de todo, es que, cuando llegas, te miro y sonrío, y tú me devuelves enseguida una sonrisa a medias con hoyuelo  al ladito derecho de tu boca. Entonces te cojo y te achucho, te acerco a mi mejilla y siento ese lazo qu…

Mario

Mario fue un corredor de fondo que ha legado el nombre a mi nieto para perpetuar en él su memoria, y me gusta, me gusta mucho que mi bebé tenga en su nombre una razón y un contenido, que lleve el signo de una amistad indeleble y el valor hermoso del recuerdo. Mario, hoy mi nieto, es divinamente vulnerable, delicado hasta el suspiro, bellísimo en sus gestos y causa absoluta de orgullo personal. Su madre, mi hija, me ha hecho el regalo más precioso que se puede hacer a un padre, y lo ha hecho con valentía, sin miedos, siendo una mujer entera en todo el proceso y demostrándome que algo tuve que hacer bien en su educación y en su formación como persona. Jaime, el padre de mi nieto, es un padre ejemplar, preocupado, atento siempre a las necesidades de mi hija y de su hijo, y yo le estaré eternamente agradecido por su forma de ser hombre y por el amor entero que se percibe constantemente en su trato hacia mi niña y hacia mi bebé. Gracias a los tres por hacerme tan feliz.
Por lo que a mí se …

COMENDADOR

A LAS PUERTAS DEL CIELO
Aún quedan las carcasas de las fábricas como memoria de aquel constante trasiego que procuraba poder a los fascistas y la escueta comida del día a los obreros. Están rojas de óxido en toda su ferralla y una vegetación devoradora hace justicia en cada hueco. Son los restos de lo que ha de venir y lo que fue.
Mamá, el lotero me llama alemán.Porque eres rubio, hijo.Mamá, la abuela me dice que nunca hable con el lotero, pero es que siempre me da caramelos y me llama alemán.Que no me entere yo de que vuelves a coger un caramelo de ese hombre. Obedece a la abuela.Mamá, es que me dice que yo sería un buen torero, que si sigo jugando con el estoque, un día me llevará a un tentadero.Ese hijo de puta… fue uno de los que denunciaron a tu abuelo.¿Qué hago entonces, mamá?Cuando le veas, sal corriendo.
Aún quedan algunos tejados viejos en la calle Libertad, sus tejas rojas sostienen la vida de algún gato y mantienen el recuerdo vivo de los hombres que huían desde los desvanes p…