viernes, octubre 07, 2011

Reflexión de un día sin apenas trabajo...




Aún me quedan tendones y juegan las panteras en mis músculos, aún crece mi cabello a pesar de la lucha contra el blanco de la falta de melanina, aún me sostiene mi esqueleto y el codo atina a apoyarse seguro, aún mis labios ensayan la sonrisa y el asombro, aún mi lengua es capaz del gusto o el beso, aún las uñas reponen lo gastado con queratina nueva, aún se me eriza el vello y las manos saben apretar o acariciar, aún doblo mis rodillas a pesar de ese óxido que la edad suma, aún se sostiene el miembro en posición incasta, aún se curan con tiempo las heridas pequeñas y las grandes, aún se cuecen las lágrimas en mis ojos prebicios, aún respiro y suspiro, aún mantienen mis dientes su calidad de armas, aún mis oídos saben lo que se cuece cerca, aún drena mi vejiga y mis nalgas globulan los bolsillos de atrás, aún mi cabeza pueda regular cada gesto y armar un par de ideas, aún mis bíceps aguantan un par de asaltos más, aún mis pies me encaminan a donde me apetezca, aún mantengo mis ganas como cuando era joven... aún siento frío y me abrigo, calor y me destapo, decepción y me quejo, alegría y sonrío, vergüenza y me sonrojo, tristeza y me retiro, pasión y me engoloso, tensión y me relajo, dolor y no me encojo, rabia y me desabrocho, necesidad y trabajo, seguridad y me crezco, miedo y me espanto...
¿Por qué cojones me va a mi tocar las narices una crisis de mierda?
Si caigo –aunque le joda a muchos–, veréis que me levanto.

jueves, octubre 06, 2011

Notas de mi cuaderno de octubre



  • Si la gente habla el lenguaje vulgar... ¿para quién escriben los académicos?
  • La actualidad está repleta de gente que no actúa.
  • Con gritos y sin criterio no vamos a parte alguna... y quizás con criterio y sin gritos, tampoco.
  • El hombre es un ser vivo con muy malas intenciones.
  • Un rebelde termina rico o termina muerto.
  • Economizar consiste en ser miserable con lo que tienes.
  • En el último siglo hemos pasado de ser parias a ser peatones.
  • Se bañaba siempre con unas gotitas de Fairy y no podía entender cómo no bajaba de peso.
  • ¿Por qué me hacen sentir siempre lo que digo?
  • Lo malo de la libertad es que solo pueden ser libres algunos.
  • Ahora todos se niegan a pagar por adelantado... antes, también.
  • Ya venden compresas con balas... por lo que se avecina.
  • Vienen tiempos de políticos incorruptos de Santa Teresa... ¿o eran brazos?
  • ‘Un hombre no merece la pena’... así piensan ellos.
  • Vivimos en una matemática de números complejos y nada imaginarios.
  • ¿La unión entre conjuntos es amor o sexo?... ¿y la intersección de dos circunferencias?
  • ¿Y si fuera cierto que no importa el tamaño?
  • Según los chinos, el mundo comienza a caer hacia arriba.
  • Cada género es un número en esta gramatemática económica.
  • Cuando cojea el monarca... algo suyo se quema.
  • Habrá que hacer psicologaritmos y esperar a ver qué sucede.
  • Los impuestos me dejan expuesto.
  • La moda doma.
  • ¿Por qué hay tantos perros que comen mejor que muchos hombres?... ¿De quién son?... ¿Por qué un perro tiene que ser de alguien?... ¿Por qué un hombre tiene que ser de alguien?... ¿Por qué el dueño de un hombre no le da bien de comer?
  • Ya va llegando el turno de los funcionarios... ¿quién lo iba a decir?... y eso es malo.
  • La conciencia es la muerte de la ciencia... ¿No sería mejor ‘sinciencia’?
  • ¿Dios es católico?
  • El domador vive en Manhattan.
  • Un día me dijo un cura: ‘Soy tu padre’... y yo le contesté: ‘Vamos a dejarlo en párroco’.
  • Mira que le doy vueltas... y no entiendo por qué se le ha ocurrido a alguien poner el Polo Sur abajo.

martes, octubre 04, 2011

Apuntes de mi cuaderno de septiembre




  • A la ‘vida’ se le coló una ‘u’ y quedó ‘viuda’.
  • No se preocupen, que ya trabajan los chinos.
  • Por inercia se vive y también se muere... es bien triste.
  • Sin el tiempo, todo ocurriría a la vez.
  • La realidad es el espacio de lo indecente.
  • Una flor recién cortada es un hermoso cadáver... y regalársela a una mujer.
  • La belleza absoluta con el tiempo se queda obsoleta.
  • La sensatez amarga.
  • Transpiraba en vez de inspirarse... el artista hoy.
  • Comunista consumista = Comunista consumado.
  • El idealismo jamás cumple con lo que se espera de él.
  • No, si al final voy a tener que tomarme el mundo en serio.
  • La banca tiene un sospechoso bigote alemán en estos días.
  • Vuelve a empezar a oler el cadáver de Marx.
  • La casualidad tiene piojos.
  • Que alguien me refute que orinar sentado no es evolución.
  • El mundo es de todos... je.
  • La vida baja con respecto al dólar.
  • Lo pensé de pronto... la banca es multiorgásmica.
  • De la película ‘Colors’: “Un toro y un ternerillo miraban a un grupo de vacas desde un alto y el ternero le dijo al toro... ‘¿y si bajamos corriendo y nos follamos a una de esas vacas?’... a lo que el toro respondió... ‘mejor bajamos despacio y nos las follamos a todas’”.
  • Cada uno tiene la cara que se trabaja.
  • El idioma se usa más para agredir que para entenderse.
  • Mi poesía no es del gusto de casi nadie... y eso ya debería ser un éxito.
  • Cada loco con su quema.

Economía de guerra...


Esta puta economía de guerra me tiene la cabeza loca y el cuerpo herido, pues cada día es un continuo de tapar agujeros inmediatos, reponer el ladrillo recién destruido y esperar a que la jodida espada de Damocles baje su intensidad pendular y aminore la asfixia... y todo anda en cositas como que el niño necesita gafas nuevas y en un ‘pues que le pongan los cristales baratos sobre la montura vieja, esos que dan reflejos y son jodidamente quebradizos’... ‘pero tú también necesitas gafas nuevas’... ‘pues que me jodan y a mirar de envés, como el doctor Cid’.
La cosa va de acumular unos cuantos productos básicos en casa... harina, aceite, arroz, azúcar... y sentarse a esperar a ver por dónde te van a venir los golpes y si la institución local decide darte algún trabajillo y no dejarlo todo en manos de los ‘suyos’ [siempre te has dicho a ti mismo que pagas tus impuestos como los demás, pero eso parece que no sirve en el mercado político pequeño... e imagino que tampoco sirve en el grande]... o si los mil fulanos que te deben, tienen el detallito de pagarte algo.
Y el jodido Damocles moviendo la espada como un botafumeiro... hoy una nota del juzgado para pagarle cinco mil napos a Seguros Bilbao por un accidente que tuvo un tipo con la furgoneta de empresa y bien cargadito de grado alcohólico, ayer buscar tres mil quinientos de vellón para no tener que devolver los seguros sociales, mañana intentar atender un par de pagos gruesos de proveedores y pasado mañana buscar debajo de cada baldosa para poder apoquinar la pasta del despido a un empleado recién despedido, acumular para el IVA y el trimeste de renta y lo que se vaya terciando... vamos, un lujo nubio para un pequeño autónomo... y luego aguantar toda esa miserable idea de los ‘sueldofijos’ de que somos ladrones, sinvergüenzas, defraudadores... para qué hablar, si se me van a calentar la boca y la cabeza.
Pero la economía de guerra también te hace fuerte, te enseña a priorizar y a apretar el culo, te educa en el aprecio de lo que consigues y, si eres un tipo normal, te enseña a entender a la gente y echarle una mano en sus problemas... y su sesgo cabrón es que te acostumbra al impago y te enreda en el descarte de quien apenas puede rozarte [no pagas al que no puede hacerte daño, es decir, pagas a la administración y a la banca... y a quienes realmente lo necesitan, los dejas en bragas y hasta sonríes por ello]... así, la economía de guerra te hace cabrón y huraño, egoísta e injusto... y te menoscaba como hombre, y te destruye como persona si no sabes trazarla en la necesaria cadena del apoyo en y con los demás.
Y lo peor de todo es que te destruye como hombre social y, al destruirte, te deja en manos de quienes propician tu estado de mierda humana, sin posibilidad alguna de reacción, sin ganas de tirarte a la calle para gritar y morder a los verdaderos responsables del desastre.
Vamos, que pienso hasta en que esta situación de economía de guerra forma parte de la estrategia de los tiburones para apretar más las cadenas que nos tienen ya sin aire... pero su error puede llegar con el ahogo total, que siempre es punto de partida para algo nuevo, un punto de partida sin miedos a perder [pues todo está ya perdido]... y un hombre acorralado sí que es peligroso.
Ya veremos qué cojones pasa.

domingo, octubre 02, 2011

A mayores...



Andaba yo esta mañana cabreadillo de puro agotamiento mezclado con esa jodida sensación de haber perdido un sábado al completo y parte del domingo [de camino a la imprenta ya llevaba encima el peso de tener que descargar todos los libros que llevé ayer al mercadillo solidario y volverlos a colocar en sus estantes], cuando al abrir las puertas me di de bruces con unos enormes charcos de agua en la entrada que continuaban a lo largo del taller... y me llevaron los demonios hasta ponerme a decir improperios a gritos y en soledad... en PdT había una avería y el agua se había embalsado en el falso techo de la imprenta, buscando salida por cualquiera de los agujeritos que encontrase [la suerte es que no había caído sobre ninguno de los equipos informáticos y tampoco había afectado a la red eléctrica, con las consecuencias que eso podría acarrear]... así que tiré de fregona para quitar el agua encharcada, puse cubos a diestro y siniestro para que fueran recogiendo el agua y tapé con plásticos todos los equipos [antes había dado la voz de alarma en PdT para que buscasen el origen de la avería]... y luego a descargar libros y a la tediosa tarea de colocarlos en orden en sus estanterías. Después de un par de horas de curro, pude ver todo un poco colocado y me decidí, agotado, a intentar relajarme, intento que requería una lata de coke y buena música... y que me acerqué hasta el bazar de Aurora a comprar una latita fría de ese bebedizo que me vuelve manso... allí había delante de mí una de esas viejitas bien vestidas de las familias ricas bejaranas comprando el pan y unas revistas... pidió la cuenta con parsimonia y abrió el monedero para sacar de él un billete de veinte euros. Aurora tomó el billete y fue hasta la caja para buscar el cambio mientras la señora le decía... “bonita, hoy es el último día que compro el pan, ya no me lo guardes”... “¿Y eso?”, preguntó Aurora... “Que ya me voy a Madrid a pasar el invierno y es probable que no vuelva”... “Volverá”, apuntó Aurora con seguridad... “No creo, hija, ya tengo noventa y un años y me toca morir”... “Nos toca morir a todos, mujer, pero no sabemos cuando, así que no diga esas cosas”, respondió Aurora... “Si lo quieren la Virgen del Castañar y Dios bendito, pues sí que volveré”... y salió despacito del bazar mirando al suelo para no tropezar.
Yo pillé mi Coke y me quedé pensando en esa dirección segura hacia el final que debe verse como un vértigo a los noventa años, hayas sido de familia rica bejarana o de grey paupérrima del cuerno de África... y pensé de nuevo, como siempre en los últimos meses, en el concepto de ‘futuro’ que nos han metido por todos los resquicios del cuerpo quienes dirigen el mundo y los que gobiernan los espíritus... y pensé en Dios y en la Virgen del Castañar como parte de ese futuro que siempre es promesa y solo promesa... y me cisqué en todo lo que se mueve... y piqué el “Aberdeen Mississippi blues” de Bukka White en mi iTunes en el modo repetición... y así llevo más de una hora, fumando Chester y mirando al cielo raso de mi estudio.


Lomografiando en el mercadillo solidario de octubre

05:30 a.m. CUBA ABRASADOR. Llegué a destino con la enorme carga de libros y los mostradores... imaginaba un día largo y productivo.

05:57 a. m. PARADA DE TAXIS DE LA PLAZA. Después de vaciar la furgoneta de su carga, hice una parada para tomar aire. No había un alma en la Plaza Mayor.

06:12 a.m. REFLEJO OSCURO. Era el momento de montar y me miré en los cristales de Armando.

10:27 a.m. ARTESONADO. El mercadillo estaba en marcha y miré al techo de la entrada del ayuntamiento para encontrarme con una hermosa telaraña en su artesonado.

10:33 a.m. CAJAS VACÍAS. Era estético mirar cómo se acumulaban las cajas vacías de libros debajo de los mostradores.

01:43 p.m. HUCHA VACÍA. Recibí una donación de materiales diversos, entre los que figuraba una hucha deliciosa. Apenas había pasado público por el mercadillo... mal rollo general.

02:12 p.m. NI CON EL GATO DE LA SUERTE. Nuestro gato de la suerte no fue capaz de atraer público... el día se hacía agotador por momentos.

02:48 p.m. SALIDA A MEAR. La urgencia de vejiga me hizo correr hasta la imprenta para  descargar... por Las Armas  tomé este portón viejo.

05:21 p.m. LA PELOTA. A falta de visitantes, mi hija y yo jugamos a la pelota para pasar el rato.

05:53 p.m. LOMOS DE LIBROS. Los libros seguían intactos en los mostradores... pero era estético.

06:34 p.m. GRANITO. Hasta las paredes supuraban bilis, coño.

06:42 p.m. PASTELES. Las pinturas de la caricaturista mercadillera se mantuvieron en esta posición durante toda la jornada.

07:28 p.m. ABURRIMIENTO. Mariángeles decidió matar el tiempo intentando cruzar los dedos de los pies... no es mal resumen del día puñetero.

07:35 p.m. SIN PALABRAS. Mi hija me tomó esta carita, fiel resumen de la sensación que me dejó un día larguísimo de trabajo sin apenas resultados.