Ir al contenido principal

El equilibrio es una fantasía del desasosiego.


Ya he leído el libro «Las cinco abejas. Béjar en el siglo XX», de Jesús López Santamaría, y debo decir que de toda la literatura histórica que hay sobre la ciudad tratando el mentado siglo, éste quizás sea el trabajo más aceptable si obviamos el tratamiento a la última decena del siglo. Una cosa me ha molestado –mejor decir que me ha jodido–, y es que no se ha tenido en cuenta como fuente a mi «Béjar Información» para datar esos años, mientras que se extraen datos del monocolorista «Plaza Mayor» para apoyar esas fechas –mala visión de la jugada por parte del autor al no enfrentar datos.
«Béjar Información» fue un semanario plural, una tribuna libre y una mirada distinta y veraz –si es que la veracidad existe– de todo el tiempo que cubrió con sus noticias y sus opiniones. Dio voz a un montón de silenciados de cualquier color político y clase social, mostró opiniones crudas y muchas veces encontradas, habló de una historia de Béjar distinta y muy distante de la percibida como oficial, propuso proyectos que llegaron a realizarse –mal, como no podía ser de otra manera– y otros que se quedaron esperando a la mirada de algún estudioso postrero. También creó polémicas impensables en otros medios y destapó asuntos sucios y limpios con documentación y justificaciones. Su muerte fue descanso para los que lo alimentábamos con nuestro trabajo diario y con nuestro dinero [dejo aquí un cariñoso y admirado recuerdo a César Yuste Prieto], pero también vacío, un vacío que no sé si han llegado a sentirlo más de dos personas de esta ciudad.
En su agonía nos abrió los ojos para que viéramos netamente quiénes nos sobaban la espalda mientras nos clavaban puñales... y cambió nuestras vidas y bastantes de nuestras costumbres... incluso aclaró con nitidez cuál era nuestro verdadero círculo de amigos y enemigos.
A pesar de ser yo la persona que lo sostuvo hasta el final, no sin grandes sacrificios personales, y sólo apoyado por el bueno de César, no me sonroja decir bien alto que fue un buen semanario, distinto, imaginativo, divertido y libre... como tampoco me sonrojo si digo que nunca se le ha reconocido en su hermoso valor ni como documento fedatario de un tiempo ni como fuente de apoyo para determinarlo [excepcionalmente lo ha hecho alguna vez Antonio Gutiérrez Turrión. Gracias por ello].
Me consuela tener la certeza de que el tiempo pondrá a «Béjar Información» donde se merece y que algún día dará luz sobre esta etapa oscura de Béjar a algún estudioso con ganas y con sentido común.
A veces echo de menos esas páginas en blanco que había que llenar como fuera antes de irse a dormir... y se llenaban con dos cojones. Y durante seis años y medio sin faltar una sola semana.

(21:27 horas) Vengo de aprender con Guillermo unas frases para la clase de mañana, pues van a representar un cuento en el que cada niño tiene tres o cuatro frases. Me encanta mi Guillermo cuando hace esfuerzos mentales. Es blanco como la misma nieve y se pone de un precioso color rosado mientras se le encienden las orejillas y repite: «Quédate con tu ciudad, que yo me quedo con mi campo», o mejor: «queeeedateee con tu ciudaaaaad, que yoooo me queeeedo con mi caaaaampo». Le beso fuerte mientras sigue con su perorata repetitiva. De pronto, sin saber por qué, me dice: «Papá... esto no es importante, ¿verdad?». Y yo le digo que efectivamente no es importante, que lo verdaderamente importante es que estemos juntos poniéndonos rosaditos y con las orejas rojotas. Entonces me da un beso y me prueba... «papá, ¿vemos juntos unos dibujinos?». Vale, le contesto, pero dime por última vez eso de la ciudad. Y me lo dice deprisa mientras pilla el mando de la tele.
Felipe es otra cosa ya, medio andando por su cuenta y con la espada de Damocles de un tiempo que no está hecho para adolescentes bailando sobre su cabeza. Hoy le han echado de clase por enredar con un colega... y yo le quiero más cada día y temo más por su futuro.
No sé.

Comentarios

  1. Saber que flotas como el aceite por encima de todo da seguridad y equilibrio ante la cuerda floja.

    ResponderEliminar
  2. cuando estabas con Bèjar Informaciòn, recibì unos recortes de artìculos tuyos que eran una radiografìa de un momento de tu vida, que estoy seguro te ha marcado en tu evoluciòn como persona y escritor. Acompañando esos artìculos iba una foto del suelo cubierto de hojas otoñales, preciosa. Estoy seguro que fue una època fundamental. No me extraña que esta sociedad del consumo y la velocidad no lo valore, yo sì estoy seguro de su importancia en tì, en mì y por supuesto en la ciudad y sus gentes.

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Por favor, no hables de mí... si acaso, hazlo de ti mismo...

Entradas populares de este blog

NO SEAS NUNCA COMO YO

Casi cinco meses de vida tranquila juntos, Mario. Yo viéndote crecer y adquirir pericias y tú mirándome, a veces perplejo y a veces encantado de verme (porque los abuelos hacemos cosas que no hacen los padres, como sacarte del carrito y achucharte cuando lloras y hay que dejarte tranquilo para que encuentres el sueño).  Casi cinco meses y ya me has llenado de endorfinas (porque el abuelo canilllas blancas es pura química orgánica), me has perfumado de ese olor tuyo a bebé, que es el único que en mi mundo supera al olor del tabaco, y te has hecho centro de todo, pues te veo y me olvido del banco que me tiene medio asesinadito, de los clientes que están esperando en la puerta y hasta de este dolor cabrón que llevo en la rodilla desde hace unas semanas. Y lo mejor, lo mejor de todo, es que, cuando llegas, te miro y sonrío, y tú me devuelves enseguida una sonrisa a medias con hoyuelo  al ladito derecho de tu boca. Entonces te cojo y te achucho, te acerco a mi mejilla y siento ese lazo qu…

Jugar al cíclope...

Jugar al cíclope, como en el capítulo siete de Rayuela, o simplemente jugar al Cortázar postmasmédula, a aquel Cortázar tan Girondo de “Apenas él le amalaba el noema... ¡Evohé¡ ¡Evohé! Volposados en la cresta del murelio, se sentían balpamar, pernilos y márulos...”... no, mejor jugar al cíclope y cansarte de no estar cansado o jugar a cerrar los ojos para ver e imaginar que la felicidad está más cerca... quienes piensan demasiado no pueden hacer nada... he aquí la regla fundamental del juego de La Maga... y uno está tan triste porque todo es tan hermoso... ¿y si quienes forman mi mundo solo fueran ilusiones... no lo que son, sino mis ilusiones de ellos, no sus verdades, sino mis mentiras?... todo sería un juego estético personal, un juego magnífico en el que crecer... salgo a la calle, voy a por tabaco hasta PdT, doblo la esquina cuesta arriba, estoy solo en la calle, estoy solo en la esquina... subo hasta que las puertas de cristal detectan mi presencia y se abren como puertas... est…

Me late el codo izquierdo...

Hoy me levanté con el codo izquierdo dolorido e hinchado, todo por un golpetazo que me arreé la semana pasada con una puerta [se conoce que ayer me apoyé en alguna de las barreras de la plaza de toros bejarana, mientras asistía al blues, y se me ha infectado]… y es que últimamente parezco un quecomari lleno de cuitas y quejicoserías… el cabrón está ardiendo y focaliza toda mi atención en su latido, hasta el punto de hacerme perder concentración en lo que hago.
En fin, que sigo en el asunto de vivir y eso me gusta mucho… hasta el latido este que me reclama atención constante.
Hoy le pegué la última corrección al nuevo libro de Belencita, “Orden de alejamiento”, y vuelvo a dejar escrito que me gusta muchísimo su forma y su contenido. Espero que en un par de semanas esté listo para hacerlo llegar a sus manos…. y que me ha gustado leerlo con ese latidito de dolor, pues el poemario es de dolor entero… y muy intenso.
Luego, me dejé de mí [y del trabajo] y le busqué contenido a ese pum-pum… y m…