Ir al contenido principal

Te alejas cuatro pasos y cambia el mundo.

Visita relámpago a Plasencia acompañado de Reynaldo Lugo con el fin de trabar asuntos profesionales. Bien. La gente de Plasencia, siempre que he tenido trato con ellos, responde con creces a los presupuestos [relacionales] con los que acudo. Da gusto moverse allí y se nota una diferencia de percepción del mundo absolutamente distinta a la bejarana, una percepción optimista, creativa, ilusionada.
Espero que salga algo positivo de este viaje.
(21:50 horas) Con los chavales –y con cualquiera, coño– hay que empezar por lo contemporáneo, lo que les llega al momento, lo que tiene valor y efectos actuales… hacerles probar lo prosaico para ir modulando su paladar estético… Los clásicos llegarán cuando lleguen, y si no llegan, no pasa nada. Cuándo se ha visto explicar la teoría de la relatividad antes que el concepto de tabla de operaciones para memorizar o el motivo de los números. Hay que hacer de menos a más, siempre, de simple a elaborado, de dulce a delicioso.
De Tontopoemas ©...

••• •••
RECREACIONES CON HURTOS DE PAPEL (8)
Esta misma mañana, cuando salía acompañado del doctor Rieux* de la Biblioteca del Estado de La Casa de Las Conchas, tropecé con una rata muerta. Le mostré a mi amigo tan grosero deshecho y noté cómo su cara pasaba de su general gesto relajado a un gesto de preocupación.
Se acercó a mi oído y me dijo: “Dios vuelve a estar callado, amigo Felipe… Volverá el dolor”.
Mientras Rieux me hablaba, pasó a nuestro lado un tal Lanzarote.
Rieux le miró y siguió diciéndome: “Ni en Orán fueron los presagios peores…”.
Y tomamos camino hacia nuestra pensión de la calle Meléndez.
No llovía.
(Rieux pertenece al mundo creativo de Albert Camus, exactamente al mundo de “La peste”).
••• •••

MÚSICA: BORIS VIAN

Comentarios

Entradas populares de este blog

NO SEAS NUNCA COMO YO

Casi cinco meses de vida tranquila juntos, Mario. Yo viéndote crecer y adquirir pericias y tú mirándome, a veces perplejo y a veces encantado de verme (porque los abuelos hacemos cosas que no hacen los padres, como sacarte del carrito y achucharte cuando lloras y hay que dejarte tranquilo para que encuentres el sueño).  Casi cinco meses y ya me has llenado de endorfinas (porque el abuelo canilllas blancas es pura química orgánica), me has perfumado de ese olor tuyo a bebé, que es el único que en mi mundo supera al olor del tabaco, y te has hecho centro de todo, pues te veo y me olvido del banco que me tiene medio asesinadito, de los clientes que están esperando en la puerta y hasta de este dolor cabrón que llevo en la rodilla desde hace unas semanas. Y lo mejor, lo mejor de todo, es que, cuando llegas, te miro y sonrío, y tú me devuelves enseguida una sonrisa a medias con hoyuelo  al ladito derecho de tu boca. Entonces te cojo y te achucho, te acerco a mi mejilla y siento ese lazo qu…

Ocho días sin Mario

No sé cómo explicar que el decurso vital me sujeta al espacio que habito, que los proyectos urgentes me requieren al pie del cañón y que el trabajo de mierda que tramito a diario me impide hacer exactamente lo que debiera hacer. Cada día recibo fotos y vídeos de Mario: durmiendo, recién bañado, antes y después de la toma, tumbado como un rey con su pañal como único vestido..., y presiento a mi niño abrigado por sus padres, cuidado hasta el más mínimo detalle; pero me siento mal por no estar allí cada cinco minutos para contemplar su sueño, para asombrarme con cada uno de sus gestos o para colocar uno de mis dedos en su manita y sonreír mientras lo aprisiona levemente.
En todo caso, pienso en que sus padres ahora necesitan espacio, que nadie los moleste, y eso me calma un poquito..., y también me calma el tener muy claro que todo lo que hago también lo hago por Mario, para que algún día sepa que ser humanista es el camino correcto, que trabajar para un futuro con dignidad es un buen pl…

16 días sin Mario

Otra semana más y me deshago mirando tus mohínes por el móvil (hasta whatsapp ya me parece humano), tus sonrisas dormido tomadas con amor por esa atrapasueños que es tu madre, tus bostecitos leves, cada después del baño o la comida, algún abrir de ojos que me hace escudriñar en tu futuro e imaginar que miran a los míos para decirme fijos que son tuyos. A ratos llega gente con regalos que son fruto precioso de amistad y de afecto. Te quieren, Mario, y aún no te conocen (hoy te llegó un chupete, que me encanta, en el que se te nombra 'humanista pequeñito'). Y yo me pongo triste porque no tengo tiempo para estar a tu lado, y luego me contento imaginando todo lo que podrás ser y hacer, tus manos primorosas aprendiendo a entregar y a recibir, tus ojos ávidos dispuestos a mirar con criterio al mundo y a sus cosas, tu posibilidad aún sin estrenar... Sueño que haremos algo juntos y te sentirás grande a mi ladito, que sentirás con ímpetu las ganas de vivir y pondrás en mi frente una di…