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Nuestra memoria es su castigo.

13 de abril de 2007

Vino Antonio G. Turrión de las Islas Británicas cargado con un regalo chuli, una antigua edición en inglés de la obra de William Shakespeare [“The Works of William Shakespeare”, tomo ocho] de la firma Whitehall Edition [gracias mil por el regalote, compañero]. También me cursó invitación de su lectura poética en Madrid, de la que dejo nota por si alguno decidiera perderse por allí: Lunes, 16 de abril, a las 20:00 horas en el domicilio social del Hogar de Ávila, que está en la calle Caballero de Gracia, 18. Aviso de que habrá copita de vino epañol al final del acto y que lo presentará el gran José Luis Morante.
[Mi celebración particular del día de La República Española] Por otro lado, ando revisando en los papeles de mi abuelo Felipe algunas pistas sobre las que sentir al hombre que me ha puesto norte, nombre y voz durante estos años de vida.
Diré que mi abuelo, Felipe Sánchez Barbero, fue robado de su barrio junto a otros dos bejaranos, justo en la Plaza del Solano, al ladito de su casa y justo cuando su familia –la mía– esperaba a que llegase con una gran sandía para comerla y gozarla en común. Se lo llevaron en un camión fascista hasta una finca de Candelario propiedad de una conocida familia de la burguesía fabril bejarana y allí fue asesinado junto a su acompañantes después de haber celebrado una terrible corrida [de toros] con ellos. Una vez asesinados, sus cuerpos fueron abandonados en el camino que va de Guijuelo a Los Santos. Los cuerpos fueron recogidos por vecinos de Los Santos y enterrados en la fosa común del cementerio de ese pueblito. Más tarde hemos conocido de forma vaga que sus restos, junto a los de otros asesinados, fueron llevados a una fosa común del Valle de los Caídos. Fue exactamente el día 21 de septiembre de 1936… Mi abuela, mi madre y sus tres hermanos no pudieron gozar de aquella sandía jamás, como tampoco volverían a gozar del cobijo del abuelo Felipe, que por entonces contaba 31 años.
Pues bien, hasta el año 1951, exactamente el día 30 de octubre, no se reconoce por el Ministerio de Justicia la viudedad de mi abuela Antonia [y ello gracias a Juan Belén Cela y a Mateo Hernández]. En ese reconocimiento en acta de defunción [número 145, folio 93 del Ministerio de Justicia] figura le fecha exacta de la muerte de mi abuelo, el 21 de septiembre de 1936.
Lo curioso es que entre los papeles que tengo en mis manos figura un auto de procesamiento del juzgado de Béjar en el que se asegura que mi abuelo, al que se nombra en el mismo como “Felipe el Guguete” [‘Juguete’ era su apodo], murió en un ‘choque con las fuerzas públicas’ un día cercano al 19 de julio de 1936, dos meses antes de su muerte real.
El documento, toda una inmundicia de falsedades para justificar el asesinato de decenas de bejaranos, simula una suerte de levantamiento en el que matan o apresan a todos los que luego [o antes, como es el caso de mi abuelo] perderían la vida de forma violenta [muchos de ellos fueron asesinados en Salamanca el día 1 de enero de 1937 después de penar cárcel y lo que cayese, que debió ser bastante].
Paso a reproducir la manipulación judicial que hizo el fascio para acabar con la vida de tantos buenos trabajadores bejaranos:

[sic] “AUTO DE PROCESAMIENTO

RESULTANDO:
Que el 19 de Julio los del pueblo de Béjar enterados al parecer por Jose Juan Marcos telegrafista de la Estacion. Del paso de las fuerzas del Batallon de Plasencia que en dirección a Avila pasaban a oponerse al avance de los rojos y con conocimiento del movimiento Nacional en marcha; acuerdan oponerse de manera resuelta a el, para lo que se constituyen en partidas armadas destando exploraciones, cortando la carretera con árboles y maderos cruzando alambres de espino de lado a lado de ella, agrediéndola y causandola baja y con posterioridad, con el que se ensañaron despue de muerto arrastrándolo por las calles; ponen barricadas y patruyan por la población hasta que no les es posible resistir a las fuerzas que el Gobierno manda para restablecer el orden y aun después algunos elementos huyen a la sierra, donde constituyen focos que ha tenido que ser reducidos por las fuerzas de Falange y Guardia Civil, resultando algunos muertos y otros huidos sin has la fecha saber su paradero.

RESULTANDO:
Que como autores de este acto de rebeldia aparecen encabao Valentin Garrido Muñoz, Eloy González Banito, Manuel Francisco Crespo Pedro Miñana Regadera y Dámaso Hernandez Dominguez que en el ayuntamiento y en la Ciudad, se aprestan a repartir y a requisar armas para los revoltosos y aun se dirigen al Cuartel de la Guardia Civil a pedir mas y se ordena por un vale firmado por el alcalde Eloy Gonzalez la requisa de municiones en las diendas, dirigiendo tanto este como el Valentin Garrido los registros domiciliarios.

RESULTANDO:
Que le citando Pedro Miñana procesado en la causa Nº 520 unida a esta por reparto de las armas del citado Agente Sr. Cobaleda según folio 26 aparece de nuevo repartiendo armas mezclado con los directivos de este Movimiento.

RESULTANDO:
Que Alfonso [ilegible] con Tomas Corrales Sanchez [ilegible] digo Marcelino Aparicio Villagomez son destacados en la Venta de la Peregila con armas para dar aviso del paso de las fuerzas, que José Sáncez Montero Angel Garcia Jiménez y Miguel Carpintero Guij ponene por ordenes de la dirección del movimiento alambre de espino y maderos sobre la carretera para interceºtar esta.
Que el Valentin Garrido Sanchez Celestino Garcia Martín, Gregorio Nieto Muñoz, Félix Vallejo Garcia, Baltasar Alonso Aprea, Pedro Lices Moreno, Emilio Crespo Nieto, Benito Nieto Nieto, Vicente Garcia Marti Felix Carretero Hernández y Marcos Martin Matos, constituyen un grupo armado dirigidos por el Valentin Garrido Sánachez que ampado en el ventorro del Candil y tapias a el inmediatas hostilizan a la fuerza siendo causa del vuelco de una de las camionetas resultando heridos varios individuos entre ellos un Alfarez y un Sargento que los mandab Que el Miguel Santos Santos, Felipe Gonzalez Hoya, Candido Rozas Gutierrez Adolfo Izcaray Cegriano, Antonio Gutierrez Sánchez Enrique Castro Perez, Francisco Barroso Gonzalez y Raimundo Castellano aparecer bien constituyendo grupos armado que desde el Parque y Puerta la Villa hostilizan a la fuerza publica bien patryando pors barricada que por las calles que tenian distribuidas par impedir la entrada de las fuerzas.

RESULTANDO:
Que el Manuel Francisco Crespo, el Damaso Hernandez Domínguez y Raimundo Castellano encartados en esta causa han huido ignorandose aun su paradero que los otros encardos conocidos por Barreron El Furria Santos Gonzaes, Juan Rodríguez Molina, Valcarcel el Tuerto, El Genarin, Rufino, Manuel de Arriba, Cesareo Peña, El Alfonsito, El Felipe el Guguete, Martin Gorriato, Cuadrado el Mayor, Julian el Colorino Garcia Castellano han resultado muertos con choques con las fuerzas publica y otros huidos,

CONSIDERANDO:
Que los hechos y circunstancias anteriormente mencionadas constituyen un delito de Rebelion Militar y agresion a las fuerzas armadas previsto y penado en el Bando de claratorio del Estado de Guerra del que parecen responsables en el concepto de autores por parcicipacion directa y voluntaria los anteriormente citados

CONSIDERANDO:
Que le los hechos y circunstancias mencionadas en los anteriores Resultando constituyen un delito de Rebelion Militar previsto y penado en el Codigo de Justicia Militar y Bando dietado por la Autoridad Militar.
Vistos el citado Codigo y Bando declaratorio del Estado de Guerra el Sr. Juez Instructor Don Gaspar Hogado Manzanara por ante mi el Secretario: acuerdan declarar procesados a resultas de este Sumario los encartados Valentin Garrido Muñoz, Eloy Gonzalez Pedro Miñana Regadera, Alfonso Gomez Caceres, Tomas Corrales Marcelino Aparicio Villagomez, Jose Sánchez Montero Angel Garcia Jiménez Miguel Carpintero Guijo, Valentin Garrido Sánchez, Celestino Garcia Martín Gregorio Nieto Muñoz, Felix Vallejo Garcia Baltasar Alonso Aprea, Rufino Lopez Garcia, Fermin Lopez Garcia, Luis Fraile Parra, Pedro liceo Moreno, Emilio Crespo Nieto, Benito Nieto Nieto Vicente Garcia Martín, Felix Carretero Hernández Marcos Martín Matos, Miguel Santos Santos, Felipe Gonzalez Hoya, Candido Rozas Gutierrez, Adolfo Izcaray Cegriano, Antonio Gutierre Sánchez, Enrique Castro Perez, Francisco Barroso Gonzalez y Jose Juan Marcos con quienes entenderan los demas de la ley continuando en la Prisión Preventiva: notifíqueseles este acuerdo indagusle i tráiganse su datos estadísticos compruébense las citas que hagan y dese cuenta de esta acuerdo con copia del mismo a la Autoridad Fiscal y Jurídico Militar de la División.
Asi lo manda y rubrica S. S. En Salmanca a diecisiete de Octubre de mil novecientos treita y seis.”

Escalofriante el relato si se conoce a ciencia cierta por testimonios de familia, como sucede en varios de los hombres nombrados en él, que fueron robados de sus casas con el único fin de deshacerse de ellos bien por el método de la tortura y el paseo o bien por el del juicio sumarísimo y el paredón.
Si alguna persona está interesada en conocer este documento, gustoso le haré copia impresa.
Va en memoria de mi abuelo Felipe y de todos los que sufrieron la voraz agresión fascista de los golpistas asesinos del Movimiento Nacional.
De Tontopoemas ©...

Comentarios

  1. EL AUTENTICO ANÓNIMO DICE

    QUIEN TANTO MIRA HACÍA ATRÁS, SOLO SABE TROPEZAR...

    ResponderEliminar
  2. Sólo pido respeto para mis muertos familiares y reivindicación de una tumba digna para mi abuelo y sus compañeros de muerte.
    Mis tropiezos reales son algo más dignos que las palabras vacuas que definen como 'tropiezo' lo que es grito incansable [¿sabrá tu anónimo espíritu lo que es perder la vida por el capricho de otros con 31 años y dejar esposa y cuatros críos pequeños sin padre´]. Ojalá no te toque, colega; lo deseo con intensidad.
    Respeto, dignidad y justicia, anónimo, no venganza.
    Siento tomar la determinación de no volver a dar pábulo a tus comentarios hasta que no des la cara.
    Salud y República.

    ResponderEliminar
  3. Quien mira hacia atrás reconoce su historia y tiene la obligación moral de, al menos, no permitir que se distorsione o se olvide.

    Cesáreo Peña es en realidad Cesáreo Muñoz de la Peña Sánchez, asesinado (fusilado) el 26 de agosto de 1936, a los 34 años, dejando mujer y 5 hijos.

    La documentación histórica del régimen es tan cobarde como los asesinatos, miente con las fechas, miente con los nombres y miente con las causas.

    Sin rencor, sin acritud pero siendo conscientes de que debemos, (se lo debemos, nos lo debemos) recuperar la memoria histórica con la verdad, restaurar la dignidad histórica y colectiva, ya que la personal nunca la perdieron, y relatar aquellos hechos que hoy, sin duda, se calificarían como genocidio y holocausto contra las ideas.

    Pipe gracias, gracias por ofrecer públicamente unos papeles que mi familia nunca ha tenido la fuerza suficiente para recopilar y que cuando alguien lo intento la dificultad del apellido, la manipulación de las fechas y las mentiras de los acontecimientos impidieron su encuentro.

    Desde el corazón, en nombre también de mi abuelo, gracias.
    Ana Muñoz de la Peña González

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