Ir al contenido principal

Rectificar llena de aire fresco los pulmones.

A primera hora recibo mail de José Ángel Cilleruelo explicándome las razones de su silencio y el desencuentro que yo creí que existía entre nosotros [él no tiene constancia de la llegada de mis mensajes escritos y telefónicos con relación a los materiales creativos de Rafael Pérez Estrada que obran en mi poder]. El caso es que en su día yo me ofusqué por su falta de respuesta y despotriqué en una entrada de este diario contra él, circunstancia por la que le pido públicas disculpas, reconociendo mi impulsividad desatada y su buena voluntad en este asunto.
Reitero aquí mi absoluta admiración por la excelencia creativa de Rafael Pérez Estrada y mi voluntad de que todo el material que poseo de él sea de disponibilidad absoluta para ser mostrado de cualquier forma y en cualquier soporte, sin más interés por mi parte que el divulgativo, y aprecio también en lo que valen las palabras de afecto de José Ángel Cilleruelo y su disponibilidad.
Gracias, amigo, y pelillos a la mar.
Eso sí, queda pendiente una cita con café, copa y puro, que me hace mucha ilusión que nos veamos y charlemos.
(22:25 horas) Soy de cuando le pedí a Mateo el del Español una caña y me contestó: “sí, mi niño, ha ganao Ocaña”. Entonces jugábamos a basket en el patio porticado de los salesianos durante el fin de semana completo con paradiñas para comer y merendar; nos hicimos unas camisetas de tirantes en canalé de algodón con vivos rojos y con unas letras de badana cosidas que rezaban “BT” [Béjar Troters]. Yo calzaba unas botas de lona TAO mientras me moría por otras americanas que vendía en exclusiva El Campeón. Cuando quedábamos agotados de basket, practicábamos un deporte inventado al que llamábamos ‘golcan’ [apócope de ‘gol cansancio’], que consistía en jugar a fútbol a cámara lenta tumbados en el suelo mientras narrábamos la jugada. Era absolutamente relajante y a mí me encantaba hacer de portero y ensayar estiradas de más de un minuto para parar los lentos balones que me lanzaba Riobó.
¿Y de tapa, Mateo?… “Sí, mi niño, la etapa, la etapa”.
De Tontopoemas ©...

Comentarios

Publicar un comentario

Por favor, no hables de mí... si acaso, hazlo de ti mismo...

Entradas populares de este blog

NO SEAS NUNCA COMO YO

Casi cinco meses de vida tranquila juntos, Mario. Yo viéndote crecer y adquirir pericias y tú mirándome, a veces perplejo y a veces encantado de verme (porque los abuelos hacemos cosas que no hacen los padres, como sacarte del carrito y achucharte cuando lloras y hay que dejarte tranquilo para que encuentres el sueño).  Casi cinco meses y ya me has llenado de endorfinas (porque el abuelo canilllas blancas es pura química orgánica), me has perfumado de ese olor tuyo a bebé, que es el único que en mi mundo supera al olor del tabaco, y te has hecho centro de todo, pues te veo y me olvido del banco que me tiene medio asesinadito, de los clientes que están esperando en la puerta y hasta de este dolor cabrón que llevo en la rodilla desde hace unas semanas. Y lo mejor, lo mejor de todo, es que, cuando llegas, te miro y sonrío, y tú me devuelves enseguida una sonrisa a medias con hoyuelo  al ladito derecho de tu boca. Entonces te cojo y te achucho, te acerco a mi mejilla y siento ese lazo qu…

Jugar al cíclope...

Jugar al cíclope, como en el capítulo siete de Rayuela, o simplemente jugar al Cortázar postmasmédula, a aquel Cortázar tan Girondo de “Apenas él le amalaba el noema... ¡Evohé¡ ¡Evohé! Volposados en la cresta del murelio, se sentían balpamar, pernilos y márulos...”... no, mejor jugar al cíclope y cansarte de no estar cansado o jugar a cerrar los ojos para ver e imaginar que la felicidad está más cerca... quienes piensan demasiado no pueden hacer nada... he aquí la regla fundamental del juego de La Maga... y uno está tan triste porque todo es tan hermoso... ¿y si quienes forman mi mundo solo fueran ilusiones... no lo que son, sino mis ilusiones de ellos, no sus verdades, sino mis mentiras?... todo sería un juego estético personal, un juego magnífico en el que crecer... salgo a la calle, voy a por tabaco hasta PdT, doblo la esquina cuesta arriba, estoy solo en la calle, estoy solo en la esquina... subo hasta que las puertas de cristal detectan mi presencia y se abren como puertas... est…

Me late el codo izquierdo...

Hoy me levanté con el codo izquierdo dolorido e hinchado, todo por un golpetazo que me arreé la semana pasada con una puerta [se conoce que ayer me apoyé en alguna de las barreras de la plaza de toros bejarana, mientras asistía al blues, y se me ha infectado]… y es que últimamente parezco un quecomari lleno de cuitas y quejicoserías… el cabrón está ardiendo y focaliza toda mi atención en su latido, hasta el punto de hacerme perder concentración en lo que hago.
En fin, que sigo en el asunto de vivir y eso me gusta mucho… hasta el latido este que me reclama atención constante.
Hoy le pegué la última corrección al nuevo libro de Belencita, “Orden de alejamiento”, y vuelvo a dejar escrito que me gusta muchísimo su forma y su contenido. Espero que en un par de semanas esté listo para hacerlo llegar a sus manos…. y que me ha gustado leerlo con ese latidito de dolor, pues el poemario es de dolor entero… y muy intenso.
Luego, me dejé de mí [y del trabajo] y le busqué contenido a ese pum-pum… y m…