Ir al contenido principal

He vuelto a saber del gris otra vez esta mañana.


Me sorprendió el día con su cosita nubosa, su ratinín de goterones y su vientecillo fresco. Siempre hay un oasis en los veranos de este tiempo cambioclimático mediático, un oasis en el que pillar unas bocanas de aire y salir al mundo como en otoño, y mirar de nuevo el carmín y los volúmenes, las curvas y el erizado correr hasta un refugio cercano.
Simplemente feliz me está dejando este día extraño, entre otras cosas, porque he vuelto a ponerme calcetines [ya me habían hecho un principio de heridita en el interdedo las sandalias nuevas], porque he vuelto a saber del gris en medio de la luz y a poder abrir los ojos como platos, porque he vuelto a mirar con buen enfoque las prisas y las pausas y porque me he animado a escribir igual que me animo en los más fríos días del invierno bejarano.
•••
Es curioso cómo las mujeres presentan en su vida –por lo general– dos actitudes muy diferenciadas y distintas sobre la poesía. Cuando son jóvenes, la anudan para sí y se muestran sensibles recibiéndola, buscándole el sentido que apetezca a su estado natural y a ese calambre mágico que es el deseo propio y ajeno… Luego, con la edad, la poesía se torna inútil para ellas, pues vuelcan el valor en lo práctico y las palabras que sugieren terminan siendo muestra de incapacidad de su varón adversario [por supuesto que hablo de poesía en sus acepciones amorosa y pasional]. En palabras simples, cuando llegar a hacer el amor no se maneja como realidad tangible y dimensionada, sino como deseo ambiguo, la poesía funciona en ellas como un detonante lleno de potencial… pero cuando lo de tal circunstancia animal es cosa hecha y manejada, el espiritualismo romántico de un poema no sirve más que para la sonrisa.
Y no es misoginia lo que trae este comentario, sino experiencia de años conociendo a mujeres que pasan de la tensión poética a la abulia [y no estoy hablando de hacer poesía, que hay poetisas divinas y profundamente sensibles andando por nuestras calles, sino de recibirla].
(22:10 horas) La virtud siempre nada en el terreno del entendimiento y en saber manejarse con tino en el entorno. Es virtuoso, por tanto, el inteligente [que no el fundamentalmente bueno], pues la virtud requiere de un ‘otro’ que la valore y la reconozca como bien gestionada. A la virtud se llega por el éxito, camino que no suele ser común de quien transita en la bondad natural. Es por ello que siempre me siento receloso ante la virtud proclamada [no ante la que yo descubro sin que me lleven a ella con pesas falsas] y huyo del virtuoso oficial como del mismo Dios.


(22:42 horas) Carita Boronska es ahora el remate dulcísimo de un día isla tan parecido a ese ‘17 de julio. Lunes’ [1939] en el que Zenobia anotó en su diario: “Para empezar, está demasiado nublado. Confío que llueva y pueda quedar una tarde despejada para merodear por el centro antes de la partida. Llovió a cántaros por la mañana, pero no aclaró por la tarde. J.R. y yo dimos una vuelta a la manzana…”. Tan de la muerte y tan de hoy… tan Zenobia y tan Carita Boronska en su versión del ‘Come together’, tan todo y tan nada de nada como un todo.
De Tontopoemas ©...

Comentarios

  1. Y que ocurre cuando a una edad no temprana, te llega la poesia y te desarma, cuando crees que posees un bagage de experiencia vivida, (seguridad absurda, engañosa), y una simple mirada te convierte en una timida quinceañera que corre a esconderse, a huir de algo que produce descontrol y duele.

    ResponderEliminar
  2. Las generalizaciones no suelen servir para nada, salvo para simplificar... Las mujeres, la poesía... ¡¡¡anda que no hay tipos y casos y matices!!!
    También yo podría decir (por experiencia propia) que sólo los hombres que escriben poesía la entienden, pero sería injusta y sobre todo, tal comentario sería mentira de puro simple.

    ResponderEliminar
  3. Tienes toda la razón. Yo generalizo demasiadas veces, pero no importa mucho... para lo que sirve.

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Por favor, no hables de mí... si acaso, hazlo de ti mismo...

Entradas populares de este blog

Al Canfrán a varear fideos...

Debe ser de cuando te mandaban “al Canfrán a varear fideos” o incluso de aquella mar salada de los ‘mecachis’... el caso es que siempre llevo puesto algo de casa [que es como decir algo de antes] en la jodida cabeza... y nado entre una pasión libidinosa por decir lo que me dé la gana y un quererme quedar en lo que era, que es lo que siempre ha sido... pero todo termina como un apresto en las caras, mientras el hombre de verdad dormita entre una sensación de miedo y otra de codicia... ¡brup!... lo siento, es el estómago que anda chungo... y tengo ideología, claro, muy marcada, y la jodida a veces no me deja ver bien, incluso consigue que me ofusque y me sienta perseguido... a veces hago listas de lo que no me gusta y de los que no me gustan... para qué, me digo luego, y las rompo... si al final todo quedará en lo plano y en lo negro, o en lo que sea, que al fin y al cabo será exactamente lo mismo... es por eso que hay días en los que me arrepiento de algunas cosas que he hecho, casi t...

Para que no me quede la vergüenza propia de haberme callado…

Viendo los sucesos trágicos que atraviesan el mundo del hombre en estos días, me apetece dejar una breve reflexión sobre ello para que no me quede la vergüenza propia de haberme callado…   Las religiones son profundamente dañinas en lo individual y en lo colectivo, en lo cercano y en lo lejano. Siempre basadas en el miedo, en el temor, en la búsqueda constante de un estado de tristeza marcado a fuego en todas sus pautas morales, dirigistas, sometedoras de pensamiento, acodadas con fuerza al dinero y a los grupos de poder que emponzoñan las sociedades desde hace siglos… Por ello, no es peor un cristiano que un judío o un islamista, que son todos malos de raíz, perversos y fieros estabuladores de grupos humanos… Ordenan el odio y la agresión, las más bajas pasiones y la aniquilación de quienes no comulgan con sus mandatos morales. En periodos de paz penetran sibilinamente en las conciencias y procuran que en los poderes políticos y económicos estén sus fieles ordenándolo todo a su ex...

RAP PARA MARIO

RAP PARA MARIO No sé cómo explicarte lo que siento Ahora que estoy de lleno en mi descenso Y esto se acaba, Yo sé que esto se acaba Y no quiero marcharme dejándote una nada. Rapeo por si acaso no te gusta Leerte en mi diario y si te asusta Que en versos ajustados a la norma Tengas que conocerme. De esta forma, Que es más de calle trece que la mía, Voy a contarte, Mario, lo que un día Hiciste de este tipo desastrado, A veces caprichoso y a veces desbordado: Yo era feliz sin más, o eso creía, Dejándome llevar por la poesía, Sabiendo que era falso casi todo Y riéndome, sin más. Era mi modo Jugar a ser bufón y, entre los popes, Decir las cosas claras. Hubo golpes, Que todo hay que decirlo, golpes bajos, Que supe digerir. En mis legajos De aquellos tiempos quedaron escritos Palabra por palabra y muchos gritos. También triunfé, que no todo fue malo Y di algún que otro palo.   ¡Que bueno!   Pasados unos años, Jugando a ser oveja en el rebaño, Dejé una vida hecha, o eso creía, Hijos, ...