Ir al contenido principal

20 N


Oye, medio que van sanando las heridas. Hoy es 20 N y hasta las 19:48 horas no me he percatado del valor de esta fecha, ni me he acordado de la promesa que hice el año 1975 en Salamanca, estando como testigos algunos compañeros que estudiaban biológicas conmigo. Prometí entonces que cada 20 N me vestiría de gala para celebrar al muerto y para hacerle un homenaje a mi abuelo Felipe.
Empecé poniéndome una corbata delgadita y roja [de paramecios] con un blazier azul marino y, a los cuatro años, acabé comprándome una pajarita roja que solo he lucido en esta fecha, año tras año.
Hoy me la puse justo a la hora marcada y pienso estar con ella hasta que me llegue el sueño.

HACIA MI MEDIO SIGLO (II)
[Relectura de Diario de un Savonarola]

18 de enero de 2003

Mientras el cáncer social de nuestro tiempo se centra en la política, con un duro y alarmante proceso extensivo de tipos sin sustancia que sólo miran por sus intereses particulares, los jóvenes –los que quieren buscar salidas, que no son muchos– toman el carro de la solidaridad con el Tercer Mundo y centran sus ideales en historias que, sin querer, acabarán llevándolos al terreno político por un camino bien distinto al que utilizamos los tipos de nuestra generación.
No sé por qué, pero me está dando en la nariz que no pasando mucho tiempo, si las cosas no cambian –que no cambiarán–, empezará a gestarse una dura respuesta social contra todos estos ídolos de sí mismos. El que no esté preparado para soportar las duras recriminaciones del gentio puede morir a los pies de sus botas. ¿Quién vendrá a sustituir a toda esta calaña de serviles inútiles?, ¿qué jóvenes acumulan el grado de preparación suficiente como para tomar las riendas de este carro maltratado? No se me ocurre gente mejor que la comprometida con las causas justas de la Tierra, gente autoformada en los campos de trabajo africanos, indios o sudamericanos; gente que ha aprendido a reconocer el sufrimiento echando una mano en los Balcanes o en el Pozo del Tío Raimundo. El problema, el justo problema, es que esta gente está absolutamente desencantada con la clase política y va a costarles mucho tomar esas podridas riendas. Sólo una respuesta social dura será capaz de empujarles a donde ya debieran estar.
¿Que a qué viene hoy todo esto?, pues no lo sé, quizás porque mi paseo de ayer por Madrid me ha llevado a pensarlo, quizás es porque deseo con todas las ganas que esto suceda o quizás porque ya no aguanto más este puñetero desencanto.
Confío en esos jóvenes y deseo que todo suceda ya, que las hienas políticas empiecen a conocer ya mismo el sabor del barro y que una nueva luz llena de futuro nos meta nuevas ganas en el cuerpo a todos y a cada uno de nosotros.
Tristemente, el hombre es un hombre para el hombre. Corríjase el refrán en positivo.


(21:30 horas) Tres lluvias benéficas hoy: la de cubiertas rotas del volumen ‘Cartapacios’, de Aníbal Núñez, que después de mil avatares y algunos malos rollos va a ver por fin la luz en las librerías [ha sido una encuadernación complicada, con demasiados descartes por falta de ajuste de la encuadernadora, pero al final hemos vencido al maldito silencio que pendía sobre esta edición [sale al mercado en coedición de ‘lf ediciones’ y la editorial emeritense ‘De la luna libros’]… la de fotografías de lluvía a las tres de la tarde [una tarde hermosísimamente gris a la vez que luminosa]… y la lluvia real mojándolo todo de una forma salvífica y reparadora.





Comentarios

  1. Amigo Savonarola,

    Desde hace tiempo te vengo siguiendo, y como sé que en alguno de los post que andan perdidos por ahí pides noticias mías, aquí te pongo el enlace donde encontrarás alguno de los -poquísimos- poemillas que de vez en cuando me da por escribir.

    Un abrazo

    ResponderEliminar
  2. Ah, el link :D

    http://erasmusreloaded.blogspot.com/

    que se puede encontrar en mi perfil, pero por si acaso :-?

    ResponderEliminar
  3. Yo, a veces, aun siento el frío del que hablabas ayer, Luis Felipe.

    ResponderEliminar
  4. Qué grande con tu pajarita celebratoria. Qué feliz el fulgor de tus ojos claros, qué digo, ¡ojazos! Guapo, más que guapo.

    ResponderEliminar
  5. Hoy leo tu entrada de ayer 20N. Me uno a tu festejo, si me lo permites, e invito a mi abuelo Valentín y a mi tío Ramón. Y a mi madre.
    Um abraço.
    Ramón.

    ResponderEliminar
  6. Va por todos ellos también, Ramón.

    Un abrazo solidari0/solitario

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Por favor, no hables de mí... si acaso, hazlo de ti mismo...

Entradas populares de este blog

COMENDADOR

A LAS PUERTAS DEL CIELO
Aún quedan las carcasas de las fábricas como memoria de aquel constante trasiego que procuraba poder a los fascistas y la escueta comida del día a los obreros. Están rojas de óxido en toda su ferralla y una vegetación devoradora hace justicia en cada hueco. Son los restos de lo que ha de venir y lo que fue.
Mamá, el lotero me llama alemán.Porque eres rubio, hijo.Mamá, la abuela me dice que nunca hable con el lotero, pero es que siempre me da caramelos y me llama alemán.Que no me entere yo de que vuelves a coger un caramelo de ese hombre. Obedece a la abuela.Mamá, es que me dice que yo sería un buen torero, que si sigo jugando con el estoque, un día me llevará a un tentadero.Ese hijo de puta… fue uno de los que denunciaron a tu abuelo.¿Qué hago entonces, mamá?Cuando le veas, sal corriendo.
Aún quedan algunos tejados viejos en la calle Libertad, sus tejas rojas sostienen la vida de algún gato y mantienen el recuerdo vivo de los hombres que huían desde los desvanes p…

Caidino...

Estoy lento y como gatinín con este calor bestia que cae sobre mí como una losa, y con tanto por hacer y en diferentes campos. Ahora que necesitaría multiplicarme, estoy dividido y hasta restado. SBQ necesitaría ahora de todas mis fuerzas de invierno (tenemos un agujero grande que tapar y no soy capaz de tomar aire). Intento mercadillos, lecturas, talleres, ventas de materiales chulos, sorteos…, pero nada funciona. Es como si al quedarme desactivado yo, se hubiera desactivado todo, pero no sé de dónde sacar la energía que necesito como el aire de respirar, no sé cómo tramitar esta abulia sobrevenida. En Perú la gente tiene sed, hay pendientes entregas necesarias de materiales, de carritos…, y he dejado un proyecto a medias que hace que me sienta culpable por ratitos. Es este jodido calor y que la gente aquí ya no puede más, porque está agotada por los miserables del dinero. A ello se suma el golpe constante en el trabajo, el ramillete de deudas con sus apremios y el vacío inabarcable…

Somos la razón del tren en marcha, su todo adelante sin salir del constante paralelo de las vías…

Somos la razón del tren en marcha, su todo adelante sin salir del constante paralelo de las vías… y ese ser ‘la razón’ le gusta mucho al que viaja a velocidad en los cómodos asientos de sus vagones, viendo pasar el paisaje por las ventanillas, pero solivianta al que perdió el billete, al que nunca tuvo para comprarlo y, sobre todo, al que busca lugares a los que ir y a los que el tren no llegará jamás, porque no hay vías ni estaciones. Así visto el trasunto humano, la libertad del que está en el sistema (el tren) viene siempre marcada por unas fronteras nítidas que, precisamente, amordazan esa libertad… o sigues las vías con tu billete en regla o te bajas del tren y corres el peligro de ser arrollado si quieres volver a subirte en él mientras no detenga su marcha. Me sucede con frecuencia que tengo ideas nítidas en mi cabeza, ideas que se muestran preclaras y estructuradas en mi mente y que, cuando intento compartirlas, me resulta muy difícil hacerlas llegar a mi interlocutor con la …