
Cuando escribo, lo hago para intentar quedar alucinado con el resultado. Busco sorpresa sobre mí mismo, que lo escrito resulte absolutamente distinto a la voluntad que lo trajo y, por tanto, no responda a mis planteamientos previos, sino que sea otra cosa, algo exterior a mí, algo en lo que descubrir que hay otro yo que desconozco y que estoy empeñado en conocer.
Esto/eso es la escritura.
De ahí también puede decirse que el que se autodenomina ‘escritor’, ‘poeta’ o ‘artista’… sencillamente no lo es, y hasta es muy probable que no lo sea jamás, pues se ha quedado detenido en el ‘narciso’ [esa fase difícil de llevar -para los demás y jodidamente pegajosa al cuerpo presente del que la padece], en la simple herramienta.
Escribir, crear, es algo mucho más complejo y bastante más íntimo [absolutamente íntimo]. Recuerdo ahora vivamente unas palabra de Alberto Hernández sobre la sorpresa que le producía alguna obra salida de sus manos y de su imaginario más profundo… se admiraba del resultado y hablaba de la falta de control sobre esas obras, una falta de control que las hacía absolutamente especiales.
Esa la calidad del verdadero creador, la de encontrar azar donde otros encontrarían engolamiento… la de preguntarse con preocupación sobre ese azar y la de someterlo a un proceso de conocimiento/reconocimiento que no transciende más que a uno mismo.
Y desde ahí, desde la balanza que lleva en un platillo el control de la herramienta y en el otro la azarosa casualidad [casuística], llegar al justo equilibrio… y la grandeza del arte radica en la muerte de la pieza [es una grandeza dura para el verdadero artista], justo cuando ya ha pasado por todo el proceso que la lleva al equilibrio, cuando deja de ser acto para el creador y empieza a ser recreación exterior, recreación de otros, cuando deja de ser ‘acción’ para convertirse en estatismo [cuando el creador siente sobre su obra: ‘ya no me importa… porque está terminada’].
*NOTAS
• Para el acto creativo es fundamental sentirse incómodo.
• Se sufre un dolor profundo al sentir tu obra terminada.
• La creación muerta ya no existe como tal. Quien le otorga existencia comete un pecado de falsedad.
• El creador busca descubrirse ante sí mismo.
• La mejor postura de lo exterior hacia un creador es la indiferencia.
• El acto creativo no precisa de justificaciones. Se lleva a cabo y basta.
• A veces se llega al acto creativo desde el automatismo [demasiadas veces].
• Un creador no es nada y no debe ser nada a los ojos de la gente.
• El creador juega siempre a buscar placer o dolor, no indiferencia interior… pero necesita sentirse aislado [sentir indiferencia social].
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De FUMADORAS |
Hay unas palabras de Italo Calvino que vinen muy a própósito de esto que dices: «Creo que siempre escribimos sobre algo que no sabemos: "escribimos para hacer posible que el mundo no escrito se exprese a través de nosotros [...]. Al otro lado de las palabras hay algo que intenta salir del silencio, cobrar significado a través del lenguaje,
ResponderEliminarcomo si estuviera dando golpes contra el muro de una prisión.". No estoy muy seguro del sufrimiento en la creación, e que haya que sufrir para que algo sea bueno. Ni siquiera el lector tiene que sufrir, le tiene que costar leer nuestros textos para que algo sea bueno, o no. A mí, cuando estoy triste o me duele algo, aunque no sea físico el dolor, me resulta imposible escribir porque simplemente aquello que escribo sale para curar el dolor que me produce la depresión, y eso no es arte. Supongo que son puntos de vista distintos.
Un saludo.
He leido algo de tus posts últimamente, eso de que tus hijos abren la boca como pajaritos para pedir cosas, me hizo gracia, que ingenioso, de verdad...
ResponderEliminarLo que quería decirte que no te agobies wei, que al final ya ves, maribel, nadar y más nadar..
Saludos..
Tienes estilo wei, eso es lo k vale
:P
Libera los comments hombre, esto no es libertad wei, jejej
ResponderEliminarComentarios liberados.
ResponderEliminarLa razón del filtro vino dada por un ataque spam que sufrí hace unos meses.
Espero que no vuelva a suceder.
Un saludete
La creación es un proceso de búsqueda. Cuando llegas al resultado ya no eres el productor, sino un receptor más. De ahí la sorpesa.
ResponderEliminarBuena introducción poética.
La creación no es tanto de proponer respuestas como de hacer preguntas... Me encanta tu blog!!
ResponderEliminarEl artista acaba su obra y se queda en un rincón mordiéndose las uñas. La memoria me traiciona, perdonad, no recuerdo si fue Joyce en "Retrato de un artista adolescente" o Rilke en "Cartas a un joven poeta".
ResponderEliminarPienso que lo importante es crear; depués en seguida estarás pensando en lo siguiente y lo anterior habrá perdido importancia. Es más bien así, al menos yo lo vivo así, por eso (me) falta la disciplina para poner en orden lo creado.
Pero como dice JD, lo importante es crear.
Un abrazo a los de Béjar, os echo de menos.
Guadalupe.
Seguramente haya tantas maneras de enfrentarse al acto plástico( vaya termino) como personas se acerquen a el mismo. Eso es lo interesante, cada uno es él,con la excepción de los tramposos.
ResponderEliminarA mi, como mi querido amigo dice, lo que más me pone es el descubrimiento y para ello hay que insistir en la búsqueda hasta el desasosiego.
No comparto el sufrir un dolor profundo al sentir la obra terminada,si acaso una pizca de ansiedad por la incertidumbre ante un nuevo reto.
La obra terminada tiene importancia. Es necesaria. El arte, desde mi manera de ver, es un "Uno"y camina a su aire con el motor de los que nos ponemos a su servicio. Además, es muy interesante la contemplación de la pieza después de haberte olvidado de ella. Si la reconoces como ajena, si te parece de otro y te gusta es una sensación muy interesante. Esta sensación, no obstante , no hay que buscarla pero si disfrutarla intensamente las escasas veces que se produce.