Ir al contenido principal

El regreso del Paraíso


Volver a la normalidad del curro es respirar de nuevo. Ya se van vaciando las calles y esto vuelve a parecerse al paraíso.
Lo disfruto.
•••
Acuso recibo de “Tierras altas”, del amigote Fermín Herrero, editado por Hiperión… y con carta adjunta golosa, hermosa, chula… [mil gracias, Fermín].
•••
ME DAIS MIEDO, MUJERES…

Me dais miedo, mujeres, ya mayores,

que tan solo supisteis en la vida
ser jóvenes y bellas, divertida
pasión de los varones predadores.

Vuestro mejor valor fue ser crueles
con tipos como yo, siempre apocados
por la mala fortuna que los hados
nos dejaron por multa y aranceles.

Me dais un miedo atroz, porque al gastaros,
llegada a su final la impar belleza,
os queda solo aquella crueldad

como una mueca horrenda, y el amaros
–lo digo sin reparo y con tristeza–
resulta un ejercicio de ansiedad.

© luis Felipe Comendador

••••


El paraíso es atigrado y tan divino como la adorada Filis… en él ya no se cubren los hombres con pieles, porque tienen tejados bajo los que mostrar su desnudez al calor fiable de los radiadores… y las mujeres no usan afeites porque los ojos de los varones ya no los necesitan… solo el olor sustituye a los vellones de antaño y las músicas llaman a la tranquilidad de los espíritus y al solaz de los cuerpos. Si las negras nubes cubriesen la Luna en las noches de invierno, en el paraíso hay lunas menores que saltan a la vista con la sola presión de un interruptor para que tomen sombras y volúmenes los pechos y las ebúrneas nalgas de sus habitantes, y así se puedan sembrar los ojos de deseo y hambre.
El paraíso es atigrado [¿ya lo dije, no?] y lo flanquean montes verdes y cimas blancas… y en él se presiente la protección de Júpiter contra las saturnales ideas de los hombres que acuden por épocas feriadas desde los pueblos bárbaros para asistir a los ritos oscuros y solazarse en las mesas repletas de viandas y bebedizos… esa es su condición por no blindar fronteras ni argumentar soledad a base de venablos afilados y holocaustos… pero los hombres de los pueblos bárbaros no resisten su ardor de posesión y vuelven en dos o tres jornadas a sus aldeas oxidadas por el orín para sentirse esclavos otra vez, porque lo necesitan [y eso nos salva].
El paraíso es atigrado [creo que ya lo dije] y son a veces sus confines tan cercanos, que basta con extender un brazo para llegar a ellos y percibir que su destino es próspero pues aún es una tierra portentosa que guarda en sus entrañas regalos para Febo y un camino directo hacia las musas. En él vivo y me extiendo, en él juego y palpito, en el canto y me siento mortal con alegría. Es un pequeño Olimpo este paraíso estrecho, un Olimpo sin dioses, sin surcos y sin vencedores… pero lleno de lazos y de hermosos temblores.

Comentarios

  1. Holaa soy Donce! ¿Me dejas pasar?
    Mira, creo que ya te habrás dado cuenta de que estoy en plena lucha interior entre el "debo, quiero y puedo", y aunque tengo la certeza de que debería callar, pues NO QUIERO y por eso hoy cojo las plumas y el arco y me planto aquí al estilo del guerrero mapuche ("pa" que no me eches, porfi,porfi...)
    Qué tal tu puente?
    Yo (como se dice ahora) estuve en una casita rural, tomando alimentos ecológicos e impregnándome de los aromas del lugar y del fervor popular, "usease", que me fui al pueblo, que fui a la huerta de mi primo a coger frutita de los árboles, y que me estuve embriagando del tufillo a pinreles nazarenos y a caca de vaca (que esta sí que es ecológica,jeje), y que el campo era tan verde que parecía pintado a rotulador por un niño de escuela, y que vi águilas y cigüeñas negras y que estuve en un patio llenito de sol y de limones... y que he cruzado el Tajo y el Almonte, y,y,y
    que la casa estaba tan llena de gente que por las noches, para intentar salvar mi alma, tuve que rezar algunas de tus "Odas al Individualismo..."
    y que he vuelto con las pilas cargadas a mi "cloaca" (que agusto, hasta me parece más grande!) y... que me alegra volver a verle Sr. Comendador!
    Un beso.
    (mañana te cuento otra cosita, si quieres, claro)

    ResponderEliminar
  2. Soy yo otra vez, es que estoy leyendo lo que has escrito estos días y me encannnnnnntaa el poema y la entrada del sábado (aún me queda la del viernes).
    Y hoy qué te pasó que estás tan sosón?, estás malito?
    dnc

    ResponderEliminar
  3. Soy yo otra vez, es que estoy leyendo lo que has escrito estos días y me encannnnnnntaa el poema y la entrada del sábado (aún me queda la del viernes).
    Y hoy qué te pasó que estás tan sosón?, estás malito?
    dnc

    ResponderEliminar
  4. Que he intentado hacerme amigüita tuya del MySpace. Si no lo he conseguido se debe a mis luchas estratégicas con teleafónica. Besos.Maite.

    ResponderEliminar
  5. Oye colega, ¿no es un poco tópico eso de mujer bella = cruel? El poema me gusta.

    ResponderEliminar
  6. No puedo por menos que recordar MUJERES COMO Nori, como Sagrario, y como tantas otras que cuando vivia en Béjar fueron mis sueños de adolescencia y en el fondo casi treinta años despues lo siguen siendo...

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Por favor, no hables de mí... si acaso, hazlo de ti mismo...

Entradas populares de este blog

COMENDADOR

A LAS PUERTAS DEL CIELO
Aún quedan las carcasas de las fábricas como memoria de aquel constante trasiego que procuraba poder a los fascistas y la escueta comida del día a los obreros. Están rojas de óxido en toda su ferralla y una vegetación devoradora hace justicia en cada hueco. Son los restos de lo que ha de venir y lo que fue.
Mamá, el lotero me llama alemán.Porque eres rubio, hijo.Mamá, la abuela me dice que nunca hable con el lotero, pero es que siempre me da caramelos y me llama alemán.Que no me entere yo de que vuelves a coger un caramelo de ese hombre. Obedece a la abuela.Mamá, es que me dice que yo sería un buen torero, que si sigo jugando con el estoque, un día me llevará a un tentadero.Ese hijo de puta… fue uno de los que denunciaron a tu abuelo.¿Qué hago entonces, mamá?Cuando le veas, sal corriendo.
Aún quedan algunos tejados viejos en la calle Libertad, sus tejas rojas sostienen la vida de algún gato y mantienen el recuerdo vivo de los hombres que huían desde los desvanes p…

Caidino...

Estoy lento y como gatinín con este calor bestia que cae sobre mí como una losa, y con tanto por hacer y en diferentes campos. Ahora que necesitaría multiplicarme, estoy dividido y hasta restado. SBQ necesitaría ahora de todas mis fuerzas de invierno (tenemos un agujero grande que tapar y no soy capaz de tomar aire). Intento mercadillos, lecturas, talleres, ventas de materiales chulos, sorteos…, pero nada funciona. Es como si al quedarme desactivado yo, se hubiera desactivado todo, pero no sé de dónde sacar la energía que necesito como el aire de respirar, no sé cómo tramitar esta abulia sobrevenida. En Perú la gente tiene sed, hay pendientes entregas necesarias de materiales, de carritos…, y he dejado un proyecto a medias que hace que me sienta culpable por ratitos. Es este jodido calor y que la gente aquí ya no puede más, porque está agotada por los miserables del dinero. A ello se suma el golpe constante en el trabajo, el ramillete de deudas con sus apremios y el vacío inabarcable…

Somos la razón del tren en marcha, su todo adelante sin salir del constante paralelo de las vías…

Somos la razón del tren en marcha, su todo adelante sin salir del constante paralelo de las vías… y ese ser ‘la razón’ le gusta mucho al que viaja a velocidad en los cómodos asientos de sus vagones, viendo pasar el paisaje por las ventanillas, pero solivianta al que perdió el billete, al que nunca tuvo para comprarlo y, sobre todo, al que busca lugares a los que ir y a los que el tren no llegará jamás, porque no hay vías ni estaciones. Así visto el trasunto humano, la libertad del que está en el sistema (el tren) viene siempre marcada por unas fronteras nítidas que, precisamente, amordazan esa libertad… o sigues las vías con tu billete en regla o te bajas del tren y corres el peligro de ser arrollado si quieres volver a subirte en él mientras no detenga su marcha. Me sucede con frecuencia que tengo ideas nítidas en mi cabeza, ideas que se muestran preclaras y estructuradas en mi mente y que, cuando intento compartirlas, me resulta muy difícil hacerlas llegar a mi interlocutor con la …