Ir al contenido principal

Yo creo que Bob no estuvo en Hoyos.

Anduvo Bobi Dy entre delgadino y cacagüé en el paraje incomparable de Hoyos del Espino. Me dio que no se acordaba el tipo de sus canciones [apenas se reconocían algunos de sus temas míticos en una frase musical o en una caída de voz] y, para colmo, se puso al fondo del escenario y casi de espaldas al público… ¿y su banda?… más parecía una banda de ladrones que un grupo curtido en el rock/country norteamericano [lo habrían hecho mejor cuatro pateranos de Trinidad-Tobago]. En fin, una mierda pinchá en un palo que no le quita ni un puntito de valor a toda la discografía del perico, pero que le deja en bragorrias ante los que, como yo, crecimos y nos desarrollamos en ese sonido y en esa estética.
¡Que le den bien por el culo a Bobi Dy… y que viva Bob Dylan, coño!
Por decir algo bueno del zorolo cantor, pues que le queda aún esa voz ronca con caída final que siempre me pareció una delicia para mis oídos.
Y si a todo esto le añadimos que el cacagüé venía rodeado de matones que perseguían con auténtica mala folla a los que osábamos hacer alguna foto de lejos con nuestro telefonillo, pues no te quiero contar.
Y después del ‘perrea’ Dy, llegó Amaral a salvar la noche, pues no se puede negar que son auténticos profesionales y se toman el rollito en serio [por comparación, Dylan pareció el telonero de Amaral]. La verdad es que yo no soy muy amaralo, aunque me gusta la voz madura de la moza y un par de canciones me hacen ‘rintintín’ [creo que no hay mucho más que rascar, aunque reconozco que tienen una magnífica puesta en escena y suenan bien]. Me reí un montón cuando Adrián soltó aquello de ‘tío, la perica parece una manga pastelera’… o aquello otro de ‘¡joder, qué rollo, si todas las canciones son bonitas!’ [un punto interesante el Adri cuando le llega la acidez a las palabras, define con potencia y se queda tan pancho].
En fin, que me quedé con ganitas de haberme llevado la Nikon con el tele grandote [si me la hubieran pillado los seguratas, me la meten por el culo] y de haber sentido el mito cabalgado las venas de la frente… pero no pudo ser y llegué hecho un perrete a eso de las cuatro de la madrugada para dejarme caer en mi cama como una loncha de queso.
Punto y coma [del coma saldré un día de estos, digo yo].






























Comentarios

  1. Jaaaaaaaaaaa, pero qué salero tiene er joío pa contar las cosas!! (con perdón, eh!, que se me ha "escapao")

    La verdad es que D. Bob parece un híbrido entre el Sr. Burns (de los Simpson) y el Paquito de Jerez. Jaaaaaa.
    (Amaral me encanta)

    Bueno me voy a mis aposentosss, sin sueño, que también tuve el finde movidito y aunque estoy "reventaíta", ahora mismo parezco un búho (verás mañana...)
    Un beso!

    ResponderEliminar
  2. Yo tuve la desgracia de sufrirlo aquí en Valladolid hace dos años.
    Pero es Bob Dylan.

    ResponderEliminar
  3. A mi me pasó algo parecido el otro día que fui a ver a Moustaki, y estuvo fatal el hombre... no le queda nada de voz, y encima los parisinos que tienen menos gracia que el ojo un tuerto y estaban en el concierto más serios que en misa. Pero vaya, yo lo pasé bomba.

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Por favor, no hables de mí... si acaso, hazlo de ti mismo...

Entradas populares de este blog

NO SEAS NUNCA COMO YO

Casi cinco meses de vida tranquila juntos, Mario. Yo viéndote crecer y adquirir pericias y tú mirándome, a veces perplejo y a veces encantado de verme (porque los abuelos hacemos cosas que no hacen los padres, como sacarte del carrito y achucharte cuando lloras y hay que dejarte tranquilo para que encuentres el sueño).  Casi cinco meses y ya me has llenado de endorfinas (porque el abuelo canilllas blancas es pura química orgánica), me has perfumado de ese olor tuyo a bebé, que es el único que en mi mundo supera al olor del tabaco, y te has hecho centro de todo, pues te veo y me olvido del banco que me tiene medio asesinadito, de los clientes que están esperando en la puerta y hasta de este dolor cabrón que llevo en la rodilla desde hace unas semanas. Y lo mejor, lo mejor de todo, es que, cuando llegas, te miro y sonrío, y tú me devuelves enseguida una sonrisa a medias con hoyuelo  al ladito derecho de tu boca. Entonces te cojo y te achucho, te acerco a mi mejilla y siento ese lazo qu…

Jugar al cíclope...

Jugar al cíclope, como en el capítulo siete de Rayuela, o simplemente jugar al Cortázar postmasmédula, a aquel Cortázar tan Girondo de “Apenas él le amalaba el noema... ¡Evohé¡ ¡Evohé! Volposados en la cresta del murelio, se sentían balpamar, pernilos y márulos...”... no, mejor jugar al cíclope y cansarte de no estar cansado o jugar a cerrar los ojos para ver e imaginar que la felicidad está más cerca... quienes piensan demasiado no pueden hacer nada... he aquí la regla fundamental del juego de La Maga... y uno está tan triste porque todo es tan hermoso... ¿y si quienes forman mi mundo solo fueran ilusiones... no lo que son, sino mis ilusiones de ellos, no sus verdades, sino mis mentiras?... todo sería un juego estético personal, un juego magnífico en el que crecer... salgo a la calle, voy a por tabaco hasta PdT, doblo la esquina cuesta arriba, estoy solo en la calle, estoy solo en la esquina... subo hasta que las puertas de cristal detectan mi presencia y se abren como puertas... est…

Me late el codo izquierdo...

Hoy me levanté con el codo izquierdo dolorido e hinchado, todo por un golpetazo que me arreé la semana pasada con una puerta [se conoce que ayer me apoyé en alguna de las barreras de la plaza de toros bejarana, mientras asistía al blues, y se me ha infectado]… y es que últimamente parezco un quecomari lleno de cuitas y quejicoserías… el cabrón está ardiendo y focaliza toda mi atención en su latido, hasta el punto de hacerme perder concentración en lo que hago.
En fin, que sigo en el asunto de vivir y eso me gusta mucho… hasta el latido este que me reclama atención constante.
Hoy le pegué la última corrección al nuevo libro de Belencita, “Orden de alejamiento”, y vuelvo a dejar escrito que me gusta muchísimo su forma y su contenido. Espero que en un par de semanas esté listo para hacerlo llegar a sus manos…. y que me ha gustado leerlo con ese latidito de dolor, pues el poemario es de dolor entero… y muy intenso.
Luego, me dejé de mí [y del trabajo] y le busqué contenido a ese pum-pum… y m…