Ir al contenido principal

Un viaje con hijos a la playa.

Es difícil recuperarse de un viaje con hijos a la playa si a la vez has tenido que asisitir a un encuentro sobre poesía y capitalismo, si acaba de salir tu nuevo libro, si llevas como encargo intentar cobrarle una factura gorda a la Diputación de Huelva, si tienes que abrazar a un buen florero de amigos a los que hace un montón de tiempo que no ves [y conocer a otros nuevos que prometen], si debes entregar un curro dos días tarde y además va de pena o si te meas encima porque un tipo tenía prisa y empujó la puerta del servicio con ímpetu y te golpea cuando andabas en lo más potente del chorro [no le sumo a esto que vinieron Urceloy y Sol –y no tenía ni idea–, que me llamó Belén y no estaba o que Lorenita andaba necesitando miradas y palabras de sosiego]… y más si me lo pasé de puta madre y conocí a Omar Pimienta [mexmen] y pude saludar a Caraoscura y a su virgen de danza indú sensual y molona, si me abracé fuerte a Antonio R. Caballero [raza pura rasgando la guitarra] y besé sin pudor a Laura Garrido [voz de agua completa], si me fundí a las barbas de mi Antonio Gómez [que se ha puesto un pendiente en la oreja y es un poema vivo con objeto], si pude rememorar los días facoceros con los hermosos vencidos de ‘Poesía Itinerante’, si achuché de refilón a Eladio Orta o a Diego Mesa y felicité a Antonio Crespo por su inédito Port Bou, si volví a emocionarme con los versos de veras de Pura López Cortés, si me tomé un café rápido con Danielito Macías y charlé tranqui con Balbina Prior, si caí en los brazos de Santiago G. Valverde y su Hanna, si recuperé la mejor sonrisa de Uberto Stabile y vi de lejos al gran padre blanco Antonio Orihuela… y mucho más si cuento que estuve con mis chicos viendo a fondo el monasterio de La Rábida, curioseando en el cartón-piedra de la cosa carabelera colombina, que hubo ‘yacuchi’ y tetas gordas desparramadas por la playa de Mazagón, baile en el faro bien entrada la noche, gambitas, cante ‘jondo’, algunos saltos de ola y muchas garzas y muchas gaviotas y muchas cigüeñas… y helados, y coquinas, y un hombre araña que me tiró los tejos, y acedías, y chocos… y cientos de kjilómetros con una calorina descuajeringante.
Y al final fui a Morille con la lengua fuera… llegué tarde. Allí estaban las tulliditas con sus muletas, don Frenandote R. De la Flor [y otra vez Antonio Gómez –poema ubicuo–], Ben Clark, Ediciones Transhumantes, Victorino [el fotero guay]… y mucha gente guapa, coño.
Ahora peno junto a mi monedero vacío y sonrío como un crío chico mirando mi nuevo librito delicioso [gracias, amigo Fabio]. Y me quiero dormir… pero no puedo.























Comentarios

  1. Sr. Bartleby, se da cuenta de lo que disfruta Vd. cuando no se niega....?! (y tranqui amigo, con los problemas "carpe diem"!, le dijo la sartén al cazo).
    Joooerr, hace dos años estaba yo sentada en ese mismo chiringuitooo, grrrrr.
    ENHORABUENAA por tu nuevo libro!!!! (ÑAM,ÑAMM). Me alegro un montón!!(ya he visto dónde pedirlo).
    Ah, he leído los Cartapacios de Anibal Núñez. El libro pica y da apetito. Buscaré más cositas de Anibal(que por cierto estaba como un queso,mmm). Tu prólogo, como imaginaba, molongui-molongui, pero anda porfi, dime que quieres decir en: quitamiedos hechos de "manchada" (Sorry, cortita que es una, pero egg que no caigo).
    Sabes que anoche nombraron a Jesús Urceloy en el programa de Sánchez Dragó?!
    Bueno, sé que se me olvida algo pero te dejo ya, que estoy comiendo una pulguita en la ofi para poder leerte pq en casa voy a estar una semana (o más) sin internete (manda cohone!).
    Un besazo muy gordo (no te pongas creidito, pero que sepas que te hemos echado de menos) Chaooooo.

    ResponderEliminar
  2. Hola Pipe, soy Marisol.Qué pena no verte este finde. Sigues con lo de las cajas? Arriba te dejamos unas cuantas.Qué majos tus chicos, qué mayores están. A ver cuando volvemos por tu preciosa y fresca tierra que tiene cinco grados menos de temperatura que Madrid. Enhorabuena por tu nuevo libro.Y muchos besos. Ah! El pueblo de Baños nos gustó. Menuda competencia os hacen con los jamones, son estupendos también y hay un matadero-tienda con precios interesantes, bueno, eso creo, tampoco es que compremos mucho ibérico. Con lo rico que está...

    ResponderEliminar
  3. Sol, reina, me dio penita no haber podido abrazaros a ti y al Urceloco, pero ya habrá tiempo.
    Me encantaron las cajas [mil gracias], y ya sabes que te corresponde el 20% de ellas cuando estén llenas.
    Un beso ibérico pata negra.

    Muaccsss

    ResponderEliminar
  4. Hola, soy el Urceloco, que digo si alguien me puede decir en qué términos me citaron en el programa del Sánchez Dragón. Aunque me temo que no demasiado bien ya que cuando me invitaron al programa me puse ciego a leerles poemas del Luis Felipe y claro, me la deben tener jurada.

    Gracias y un besote a todos.

    Urceloy

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Por favor, no hables de mí... si acaso, hazlo de ti mismo...

Entradas populares de este blog

NO SEAS NUNCA COMO YO

Casi cinco meses de vida tranquila juntos, Mario. Yo viéndote crecer y adquirir pericias y tú mirándome, a veces perplejo y a veces encantado de verme (porque los abuelos hacemos cosas que no hacen los padres, como sacarte del carrito y achucharte cuando lloras y hay que dejarte tranquilo para que encuentres el sueño).  Casi cinco meses y ya me has llenado de endorfinas (porque el abuelo canilllas blancas es pura química orgánica), me has perfumado de ese olor tuyo a bebé, que es el único que en mi mundo supera al olor del tabaco, y te has hecho centro de todo, pues te veo y me olvido del banco que me tiene medio asesinadito, de los clientes que están esperando en la puerta y hasta de este dolor cabrón que llevo en la rodilla desde hace unas semanas. Y lo mejor, lo mejor de todo, es que, cuando llegas, te miro y sonrío, y tú me devuelves enseguida una sonrisa a medias con hoyuelo  al ladito derecho de tu boca. Entonces te cojo y te achucho, te acerco a mi mejilla y siento ese lazo qu…

Jugar al cíclope...

Jugar al cíclope, como en el capítulo siete de Rayuela, o simplemente jugar al Cortázar postmasmédula, a aquel Cortázar tan Girondo de “Apenas él le amalaba el noema... ¡Evohé¡ ¡Evohé! Volposados en la cresta del murelio, se sentían balpamar, pernilos y márulos...”... no, mejor jugar al cíclope y cansarte de no estar cansado o jugar a cerrar los ojos para ver e imaginar que la felicidad está más cerca... quienes piensan demasiado no pueden hacer nada... he aquí la regla fundamental del juego de La Maga... y uno está tan triste porque todo es tan hermoso... ¿y si quienes forman mi mundo solo fueran ilusiones... no lo que son, sino mis ilusiones de ellos, no sus verdades, sino mis mentiras?... todo sería un juego estético personal, un juego magnífico en el que crecer... salgo a la calle, voy a por tabaco hasta PdT, doblo la esquina cuesta arriba, estoy solo en la calle, estoy solo en la esquina... subo hasta que las puertas de cristal detectan mi presencia y se abren como puertas... est…

Me late el codo izquierdo...

Hoy me levanté con el codo izquierdo dolorido e hinchado, todo por un golpetazo que me arreé la semana pasada con una puerta [se conoce que ayer me apoyé en alguna de las barreras de la plaza de toros bejarana, mientras asistía al blues, y se me ha infectado]… y es que últimamente parezco un quecomari lleno de cuitas y quejicoserías… el cabrón está ardiendo y focaliza toda mi atención en su latido, hasta el punto de hacerme perder concentración en lo que hago.
En fin, que sigo en el asunto de vivir y eso me gusta mucho… hasta el latido este que me reclama atención constante.
Hoy le pegué la última corrección al nuevo libro de Belencita, “Orden de alejamiento”, y vuelvo a dejar escrito que me gusta muchísimo su forma y su contenido. Espero que en un par de semanas esté listo para hacerlo llegar a sus manos…. y que me ha gustado leerlo con ese latidito de dolor, pues el poemario es de dolor entero… y muy intenso.
Luego, me dejé de mí [y del trabajo] y le busqué contenido a ese pum-pum… y m…