
Los días como estancias calientes, cerradas, no tienen pasillos para los amantes furtivos, ni salidas ciertas por las que escapar. Todo es un incendio en esos días, y hay sofoco y ciruelas… y cierto olor a suburbio en los temblores.
Entonces, la piel crepitaba entre los cuerpos, como la hierba seca.
Reíste a carcajadas y se abrió el mundo, pero… ¿dónde quedó tu esbeltez de ciprés, dónde el ascua y la pelliza que fue tu torso apretándome, dónde el candil de tus ojos, mi tegumento de todo lo amputado, el chorro canela de tus pechos indígenas, dónde el perturbador acaso de tu voz de zapato de charol y de aguja?
Quizás ahora me pienses en el regreso de los garabatos, y en tus lacrimales mane un bolsillo húmedo donde guardar mi frente y mi perfil o una ventanita donde me asomes benigno y tuyo.
Mujeres que vivís y morís en mi cabeza, que la habitáis como el tapir hasta lograr desbocarme… sabed que mi mentira es tan impúdica como vuestros desnudos, que mi musgo está hecho de vello genital de vuestros vértices, que me siento ceñido por vosotras con el blanco rubor que crece entre las manos como flores lascivas… sabed que sigo intacto y vertebral, casi fósil de todo lo que dais cuando estoy solo, que mis células os piden constantes el bulímico alimento del abrazo, que mis membranas se hincan de rodillas hasta vuestro abandono… sabed que hacéis mi soledad mansa, que libáis la ceguera en mis pupilas y he aprendido a saberos por el tacto de mí…
Y leo con vosotras a Bowles por las noches…
The head is where the cricket sings
The cheeks are what the teeth will bite
The lake is where the lover flings
The other in the dead of night
The lips are where the blood goes in
The eyes are what the fingers claw
Knowing now what might have been
Will the lips tell what the eyes saw?
… ¿Dirán los labios lo que vieron los ojos?
•••
Siempre me ha molestado de esta sociedad nuestra ese cambio que ha propiciado en la intelectualidad, modificando el modelo de intelectual polifacético [aquel que dominaba filosofía, letras y ciencias... y las intercomunicaba y las mezclaba y les sacaba el jugo] por el dañino intelectual especialista o específico que, si lo sacas de su especificidad, no es capaz de dar con una idea medianamente decente en su cocorota… tal circunstancia parece que le viene de perlas al poder capitalista, pues aquellos intelectuales decimonónicos [por llamarlos de alguna manera], con el alma renacentista, eran capaces de mover los sistemas con razones preclaras y de remover las conciencias con su mirada cenital amplísima sobre la cultura y las civilizaciones.
Habría que hacer algo, ¿no?
¿Qué?
Hay cosas que uno ve y que son imposibles explicar en palabras. Un abrazo grande y gracias por la nota en la que me nombraste. Nos leemos.
ResponderEliminarAriel.
Aqui de vuelta, he leido tu comentario-propuesta en el blog. Está buena la idea, me gusta...desde hace bastante tengo ganas de hacer algo asi, fusionar el cine con la poesía literaria. He leído algunos de tus poemas en tu blog y son realmente bellisimos y se nota tu gran pasión por el cine. Sería un placer inmenso esta oportunidad de llevar a imágenes un texto tuyo. Yo ahora estoy teniendo algunos problemas económicos pero algo interesante se puede hacer. Sencillo, profundo y poético. Supongo que esa es la clave del exito! jajja Te dejo mi dirección de mail así lo hablamos de manera menos masiva jaja...te parece?
ResponderEliminarluque_ariel@yahoo.com.ar
Un abrazo grande!!
Ariel.
Especialista versus generalista. Interesante cuestión.
ResponderEliminarPor un lado, la cantidad de conocimientos es cada vez mayor según avanza la Ciencia, con lo cual se hace casi imposible abarcar muchas áreas.
Por otra parte, es muy cierto que una cultura más amplia da mayor generosidad de miras.
Tal vez, puesto que la etapa de escolarización cada vez es más larga, sería bueno insistir en una sólida formación generalista y más adelante, ir a lo particular.
Pero no parece que la educación de nuestros jóvenes vaya en esa línea.
Es un debate profundo y trascendente.
Caray Luis Felipe, siempre lanzando tantos dardos y dando en tantas dianas. Cómo no te vamos a venerar, querido artista.