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Todo marcha con normalidad.


Quitando que me compré la almohada ‘Viscolátex de Aloe Vera’ de fibra inteligente para ver si se me arregla un poquito este dolor de cuello persistente y continuo, y que me costó una pasta, y que no duermo desde el lunes pasado porque esa hija de la gran puta [la almohada, claro] ha tomado mi cama como suya y hace lo que le sale de sus ingles con mi cabeza, moviéndola y desacomodándola constantemente con ese sonido suyo tan cabrón: “fissssssshhhhhhh”… quitando que me bebí el jueves por la noche unas copitas del ron reserva especial que la hermosa Lucy me trajo desde la misma Habana y que el viernes me lo pasé vomitando y desmadejadito entero [adjunto imagen de la noche bebercia con Gerar y Joselín, que salió movida por las circunstancias que ya pueden imaginarse]… quitando que llego mi nuevo MacBook y no fui capaz de encontrar en todo el jodido día la conjunción de teclas para poner el “@” en la pantalla [era porque no había seleccionado el idioma “Español ISO”] y el internet móvil de Movistar no tiene cobertura en mi oficina… quitando que me enteré de sopetón de que mi Isabelita Huete está en otro de esos momentos duros de la vida y no puedo darle ese abrazo de oso que quiero darle, que necesito darle… quitando que se le fue el gas a la nevera de mi estudio y tengo que tomarme las Cokes calientes… quitando que llevo tres días sin escribir apenas y que van tres semanas de alzado continuo en la imprenta [es el trabajo que peor llevo con diferencia]… pues que todo marcha con normalidad.
•••
Hoy llegó Malick con un racimote de uvas recién cortado de una viña como hermoso regalo… y me habló de su hermana pequeña, que tiene doce años, y de la dura espada de Damocles que pende sobre su cabeza. Ella vive ahora con toda la familia en la aldea Wuli Baro Kunda, al oeste de Gambia, y lo hace junto a sus padres y otros cinco hermanos [un varón y cuatro hembras] en un entorno sin agua corriente, sin electricidad y sin los mínimos exigidos para un desarrollo normal. Es la única chica de la familia que va a la escuela gracias al empeño de Malick y al dinero que envía cada mes a Gambia para su formación… pero la mayor preocupación de Malick radica en que su hermanita está entrando en la edad en que las mujeres empiezan a sufrir en su país la rémora cultural con sus terribles consecuencias, tales como una posible ablación, el abandono radical de su formación al llegar a la adolescencia por el absurdo imperativo de las costumbres Mandinca y la dedicación absoluta al cuidado de la casa en condiciones realmente duras [eso si tiene suerte de no caer en un matrimonio por obligación y contrato].
Malick quiere que su hermana venga a España en el menor plazo de tiempo posible para formarse aquí en libertad y poder acceder a un futuro digno, pero su problema radica en que es una menor y él tendría muchas dificultades para cursarle una invitación que la traiga a su lado.
Sopesando el asunto con los conocimientos que tengo y mi experiencia en estos casos, la mejor opción sería que alguien se interesase por ella y la reclamase en adopción o en acogida [yo, sinceramente, ahora estoy en mala situación para hacerlo por causas diversas que no explicaré aquí –algunas de ellas son de impedimento legal, aunque podrían ser soslayables, pero otras son de índole familiar y económico, y esas son más difíciles de solucionar–]. Es por todo ello que lanzo esta historia a la red con la esperanza de que alguien se interese por el caso de mi hijo Malick y nos apoye con ideas, información, decisión o lo que sea para intentar darle una solución en el más breve plazo posible.
Malick y yo mismo pondríamos todos los medios a nuestro alcance para mantener a la niña en España y formarla, pero necesitamos traerla antes de una forma legal.
Sé que es una historia pequeña que afecta a un solo individuo, pero ya hace tiempo que desestimé trabajar en asuntos mayores y me centré en intentar solucionar problemas en los que fuera consciente de mis posibilidades reales.
Malick y yo seguiremos trabajando en el asunto hasta donde podamos y con todas nuestras ganas.
Gracias de antemano por vuestra atención.

Comentarios

  1. Que tal Felipe. Un gusto conocerte y un gusto será leerte. Un abrazo y ahora mismo te enlazo.

    Ariel.

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  2. bueno pues parece que estás estresado... yo te recomiendo valeriana, ejercicios de relajación, un paseo por el campo...

    en realidad ya sabes como cuidarte aunque no lo hagas.

    bicos,

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  3. La vida misma. La vida, que se esmera en jodernos el tránsito a base de almohades viscolatex y rones sublimes mal asimilados en el salto sináptico...

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  4. Bueno, yo creo que la solución es mandarle la invitación a ella y a algún familiar adulto de confianza para que la acompañe. No sé cómo está el tema con Gambia, yo iba a hacerle una carta a un senegalés pero finalmente no vino. Sí le hice una a una moldava y se trataba de ir al notario y simplemente hacer una carta de invitación (el notario pagando, creo recordar que unos 60 euros,se traga cualquier historia. Eso sí, la persona que firma la invitación se hace responsable de la persona invitada. El notario me dijo, serio, casi amenazante: "si delinque te buscarán a ti". Una auténtica chorrada, vamos). Por lo que sé de este chico de Senegal, además de la carta y del billete de avión tenía que demostrar tener una cantidad x de dinero para poder pagarse esas vacaciones en nuestro país.
    Lo de la adopción o acogida, por lo que sé, lo veo bastante difícil y la reagrupación familiar también.
    Espero de verdad que Malick pueda traer a su hermana. Mantennos informados. Besos.

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  5. Dile al del medio de los chichos, al que le pasa el brazo por encima al que en ese momento seguro que es "su mejor amigo", que controle el ese Ron Habanero, eso si mejor el ron, que no los "puros" y se me haga "pirata" ... un saludo

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