Ir al contenido principal

Soy los pasos que vacían tus huellas.


20 de febrero de 2009
Lubrica el sendero con el sudor temprano y deja un rastro de manzanas amarillas que me sirva de brújula... luego échate la siesta de los días de agosto, mientras sube el perfume de las flores repuestas por el agua caída hasta donde la turba ha aprendido a elevarse.
No arriesgues buscando dimensiones, déjame a mí ese trámite, que aprendí la cadencia del reloj y sé sus torceduras y sus restos.
Lubrica el sendero con la crema de tu labio superior cuando busca desdén y solo encuentra tórtolas heridas o muchachos, lubrícalo tumbada, medio herida de muerte, como apaisada en la próxima carta.
Miro por la claraboya del techo raso cómo saltan las últimas carpas del día... son doradas y espejan hasta el punto de verme en su arco irisado. Soy un uno, un uno blando que acaba de contarse justo cuando se empieza... mis talones son unos doblados por su centro; mis piernas secas, unos corvados, zambos; mi sexo, un uno restándose o reptando; mi vientre, un uno enteco; mi pecho, un uno par y caedizo; mis brazos, dos unos desunidos de sus manos atadas por un nudo de unos; mi cuello, un uno hueco; mi boca, un uno que se resta de palabras desde el húmedo uno de la lengua; mis ojos, unos ciegos que a ratos se arretinan creyéndose binarios en el iris. Todo yo un uno primero y último, agotado y tan lleno como el cero previsto entre gladiolos, como la cruz de un sur que siempre está al sur de cada paso.
Lubrica el sendero con esa miel del pecho que es blanca y cae plisada, como el satén planchado o el salto de la trapecista. Lubrica el sendero recién duchada... y deja en el camino la toalla de rizo sintiéndote crisálida. Llena el odre de carne, el que llama a los dedos y a las ansias... presúmete el bálsamo que queda y mira en derredor, mira, mira, mira, mira...
¿Ves?

Comentarios

  1. He llegado a tu blog de pura casualidad, de la misma manera que está el mundo hecho, andando sin ton ni son por la cercada red que nos hacen creer infinita y me ha encantado encontrarte. Había oído mucho hablar de Luis Felipe Comendador y su nombre me atrajo. Ahora mismo pongo un enlace en mi blog para tu blog.
    Pedro M. Talaván.

    ResponderEliminar
  2. Jo, no me he enterado de (casi) nada, pero qué chulo... mientras leía me llegaban rafaguitas de imágenes que mezcladas con la música que tiene Manolo en el blog... ufff, me he quedado como una malva!

    Así pues... que lubrique, lubrique (oño, de ahí no era el Jhezulín?)

    Muaccc

    ResponderEliminar
  3. Nuevamente me has hecho ir al diccionario, corrige lo de tu vientre, anda.
    Buen texto, me ha costado varias lecturas. Como el de los caníbales, varias veces, pero muy muy muy.
    Espero que te cunda tu fin de semana. Te lo deseo: descansa, relájate, haz lo que te salga de las huellas.
    [... Hoy es un día azul de primavera,
    creo que moriré de poesía...]

    ResponderEliminar
  4. Vamos a ver, Adu pichulina y diccionaria, si yo escribo: "mi vientre, un uno enteco", estoy escribiendo: "mi vientre, un uno enfermizo, débil"... así que no tengo nada que corregir, independientemente de que mi vientre sea en realidad un infinito harto y lleno.
    No hay que confundirse cuando se lee, sobre todo pensando y asertando en que el que escribe es exactamente lo que escribe. Vuelvo a decirte que es un problema de tu mente científica y extremadamente técnica... hay que dejarse llevar por las palabras, dejarlas que creen su mundo paralelo y que ese mundo cobre vida propia... hay que entrar en el juego sin predisposiciones o no estarás jugando correctamente... no sé si me explico.
    "Enteco" está puesto en su sitio como lo puse, sin diccionarios que valgan o que no valgan.
    Hay que estar menos rígida, campeona.

    ResponderEliminar
  5. No, no te explicas, o no te entiendo.
    ¿Mi mente extremadamente científica? ¿Yo pienso que tú eres lo que escribes? ¿y tú cómo has llegado a esa conclusión? ¿no juego yo correctamente? Yo qué sé cómo es tu vientre, pichulino, gamberro, so pedante haz una encuesta etre tus seguidores a ver cuántos saben lo qué es entenco.
    Como se nota que ya estás bueno (de buen humor, quiero decir).
    Vale, otra vez lo de la edición de la RALE, pido disculpas pero no es para lanzarse de esa manera... ¿no?

    ResponderEliminar
  6. A todo esto, ¿tienes a Marie en jpg o no?

    ResponderEliminar
  7. Adu, creo que sí la tengo escaneada. ¿Quieres que te la envíe?

    Jajajajajaj... y no es "entenco"... jajajajaja... es "enteco".... jajajajaja.

    Tas p'arrearte.

    Un besote.

    ResponderEliminar
  8. Qué bueno. Es cierto, Luis Felipe, que se te nota la mejoría en lo batallador. Jajaja. Cómo te metes con Adu, y como te planta cara ella! La "n" que le puso a enteco es que se le escapó de "entre" en la línea anterior; pasa mucho eso de que se te escurra una letra.
    El adjetivo lo conocí en clase de Historia de la Lengua, en la que nos hacían aprender el proceso de formación del castellano a partir del latín. Es la misma raíz de "hético".
    Adu, tienes razón, la gente ni utiliza ni conoce (y me incluyo)todo el lenguaje que despliega LF. Tú eres transparente y buena gente, y lo dices, y por eso él se mete contigo (cariñosamente). Los demás, cuando lo necesitamos, vamos al diccionario sin más.

    LF, sí, envíale a Marie, que yo también tengo ganas de verla colgada (aunque sea en su blog).
    Besitos

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Por favor, no hables de mí... si acaso, hazlo de ti mismo...

Entradas populares de este blog

Al Canfrán a varear fideos...

Debe ser de cuando te mandaban “al Canfrán a varear fideos” o incluso de aquella mar salada de los ‘mecachis’... el caso es que siempre llevo puesto algo de casa [que es como decir algo de antes] en la jodida cabeza... y nado entre una pasión libidinosa por decir lo que me dé la gana y un quererme quedar en lo que era, que es lo que siempre ha sido... pero todo termina como un apresto en las caras, mientras el hombre de verdad dormita entre una sensación de miedo y otra de codicia... ¡brup!... lo siento, es el estómago que anda chungo... y tengo ideología, claro, muy marcada, y la jodida a veces no me deja ver bien, incluso consigue que me ofusque y me sienta perseguido... a veces hago listas de lo que no me gusta y de los que no me gustan... para qué, me digo luego, y las rompo... si al final todo quedará en lo plano y en lo negro, o en lo que sea, que al fin y al cabo será exactamente lo mismo... es por eso que hay días en los que me arrepiento de algunas cosas que he hecho, casi t...

Para que no me quede la vergüenza propia de haberme callado…

Viendo los sucesos trágicos que atraviesan el mundo del hombre en estos días, me apetece dejar una breve reflexión sobre ello para que no me quede la vergüenza propia de haberme callado…   Las religiones son profundamente dañinas en lo individual y en lo colectivo, en lo cercano y en lo lejano. Siempre basadas en el miedo, en el temor, en la búsqueda constante de un estado de tristeza marcado a fuego en todas sus pautas morales, dirigistas, sometedoras de pensamiento, acodadas con fuerza al dinero y a los grupos de poder que emponzoñan las sociedades desde hace siglos… Por ello, no es peor un cristiano que un judío o un islamista, que son todos malos de raíz, perversos y fieros estabuladores de grupos humanos… Ordenan el odio y la agresión, las más bajas pasiones y la aniquilación de quienes no comulgan con sus mandatos morales. En periodos de paz penetran sibilinamente en las conciencias y procuran que en los poderes políticos y económicos estén sus fieles ordenándolo todo a su ex...

RAP PARA MARIO

RAP PARA MARIO No sé cómo explicarte lo que siento Ahora que estoy de lleno en mi descenso Y esto se acaba, Yo sé que esto se acaba Y no quiero marcharme dejándote una nada. Rapeo por si acaso no te gusta Leerte en mi diario y si te asusta Que en versos ajustados a la norma Tengas que conocerme. De esta forma, Que es más de calle trece que la mía, Voy a contarte, Mario, lo que un día Hiciste de este tipo desastrado, A veces caprichoso y a veces desbordado: Yo era feliz sin más, o eso creía, Dejándome llevar por la poesía, Sabiendo que era falso casi todo Y riéndome, sin más. Era mi modo Jugar a ser bufón y, entre los popes, Decir las cosas claras. Hubo golpes, Que todo hay que decirlo, golpes bajos, Que supe digerir. En mis legajos De aquellos tiempos quedaron escritos Palabra por palabra y muchos gritos. También triunfé, que no todo fue malo Y di algún que otro palo.   ¡Que bueno!   Pasados unos años, Jugando a ser oveja en el rebaño, Dejé una vida hecha, o eso creía, Hijos, ...