
16 de marzo de 2009
No, no es mi reino de este mundo, sino de otro con olor a pan reciente y a carne enredada, un mundo con un mar interior y uvas frescas reposando en vientres de muchachas, ofreciéndose, un mundo de savia chorreando de los árboles recién cortados para hacer una balsa desde la que pescar, un mundo de colinas invertidas como pechos profundos... y nadar con el gorro de baño de goma encajado en la cabeza, nadar detrás de las sirenas y de los esturiones, con la fe de un viejo ballenero, y herirlos con el arpón de carne... y anudarte en las noches mientras la lluvia escuece sobre la piel desnuda.
Hierba sobre la que tumbarse... y algo de beber.
¿Te imaginas?... di, ¿te imaginas?... el muslo reposando en la axila mientras la pierna abraza desde la falleba de la rodilla, la garganta en el pubis y los pechos empujados a volar por la palanca de los hombros, el vientre confundido con el vientre y los brazos trenzados y mordidos por lo blando de las nalgas... un nudo hermoso donde esconder tus pulpos, un nudo espeso y constante.
Dibujar ese nudo, primero en la cabeza y luego en la pradera del papel, hacerlo surgir entre los rebaños como lamiendo el barro para hacerlo, sembrarlo en un oleaje simple, en el mar interior para ser costa o isla o solo roca para los cormoranes... y ser testigo exacto del movimiento dubitativo de mi mano intentando robarle a la cabeza ese nudo imposible, y buscarle el latido y las llagas, y verlo crecer como la caligrafía de un miniaturista... leche y sal, cabellos mojados, pies desnudos como plantas nuevas, ebriedad...
Jo, yo no tenía ni idea de lo que era un cormorán, pero fíjate qué casualidad, hace un rato mi jefe comenzó a hablar de China y de cómo pescaban allí con cormoranes... y nos hemos puesto a buscar en google -jeje, cómo trabajamos, eh?!- y ahora vengo y los nombras tú! vaya, vaya...
ResponderEliminarOye LF, qué entrada más linda!
Muaccc
Es una delicia leerte cada día...
ResponderEliminarMe he dejado caer por tu rincón gracias a Santiago Malasaña de Fotos Brujas, y la verdad es que veo mucho arte por aqui, y lecturas en las que podría perderme si tuviera algo más de tiempo.
ResponderEliminarTambién leo nombres y apellidos que me transportan a la querida tierra que me vió nacer, Béjar.
Felicidades por el blog!
Una Béjarana