Ir al contenido principal

Se fue Antonio Vega...

En los últimos años coincidí con Antonio un par de veces y realmente estaba chungo, aunque siempre decía que de otras peores había salido.
Nos hacía gracia compartir mes y año de nacimiento, diciembre, yo lo hice el día 8 y él el 16.
Solo sé que fue uno de los tipos más impresionantes que he conocido... y, sí, se dejaba llevar...
Un abrazo fuerte donde estés, hermano.

Comentarios

  1. Uno de los grandes, un superviviente, RIP.
    Abrazos

    ResponderEliminar
  2. Se veía venir, aunque hubiese salido de otras, pero no deja de ser un roto dentro. No lo vi nunca, salvo en dos conciertos en Córdoba, pero daba igual. Da lo mismo. Habla su voz y sus canciones. Qué vamos a hacerle...

    ResponderEliminar
  3. Iba a hacer un comentario acerca del lugar de la capilla ardiente (la sgae) pero me lo callaré.No sé a quién se le puede ocurrir semejante dislate.Se ha ido un creador inmenso.Lástima que cuando vemos una historia suya,o de Nacha Pop,siempre tengamos que leer la misma coletilla final... pero dada la escasez de ventas discográficas...Y ahora ,alguno se forrará con las reediciones de tan grandes temas que él creó.
    Pena de mundo.

    ResponderEliminar
  4. Nunca me gustó mucho Nacha Pop, pero fue todo un placer descubrir al solitario Antonio Vega. Jo, y qué bonito que os conocierais!

    Aquí te dejo ésta otra canción. Para mí es un transporte a no sé dónde y... como él mismo dice al final del vídeo... es un tesoro.

    http://www.youtube.com/watch?v=d9SjzouQHz8&feature=related


    Un besito Sr. Comendador -espero, por favor, que no estés molesto conmigo-

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Por favor, no hables de mí... si acaso, hazlo de ti mismo...

Entradas populares de este blog

COMENDADOR

A LAS PUERTAS DEL CIELO
Aún quedan las carcasas de las fábricas como memoria de aquel constante trasiego que procuraba poder a los fascistas y la escueta comida del día a los obreros. Están rojas de óxido en toda su ferralla y una vegetación devoradora hace justicia en cada hueco. Son los restos de lo que ha de venir y lo que fue.
Mamá, el lotero me llama alemán.Porque eres rubio, hijo.Mamá, la abuela me dice que nunca hable con el lotero, pero es que siempre me da caramelos y me llama alemán.Que no me entere yo de que vuelves a coger un caramelo de ese hombre. Obedece a la abuela.Mamá, es que me dice que yo sería un buen torero, que si sigo jugando con el estoque, un día me llevará a un tentadero.Ese hijo de puta… fue uno de los que denunciaron a tu abuelo.¿Qué hago entonces, mamá?Cuando le veas, sal corriendo.
Aún quedan algunos tejados viejos en la calle Libertad, sus tejas rojas sostienen la vida de algún gato y mantienen el recuerdo vivo de los hombres que huían desde los desvanes p…

Caidino...

Estoy lento y como gatinín con este calor bestia que cae sobre mí como una losa, y con tanto por hacer y en diferentes campos. Ahora que necesitaría multiplicarme, estoy dividido y hasta restado. SBQ necesitaría ahora de todas mis fuerzas de invierno (tenemos un agujero grande que tapar y no soy capaz de tomar aire). Intento mercadillos, lecturas, talleres, ventas de materiales chulos, sorteos…, pero nada funciona. Es como si al quedarme desactivado yo, se hubiera desactivado todo, pero no sé de dónde sacar la energía que necesito como el aire de respirar, no sé cómo tramitar esta abulia sobrevenida. En Perú la gente tiene sed, hay pendientes entregas necesarias de materiales, de carritos…, y he dejado un proyecto a medias que hace que me sienta culpable por ratitos. Es este jodido calor y que la gente aquí ya no puede más, porque está agotada por los miserables del dinero. A ello se suma el golpe constante en el trabajo, el ramillete de deudas con sus apremios y el vacío inabarcable…

Somos la razón del tren en marcha, su todo adelante sin salir del constante paralelo de las vías…

Somos la razón del tren en marcha, su todo adelante sin salir del constante paralelo de las vías… y ese ser ‘la razón’ le gusta mucho al que viaja a velocidad en los cómodos asientos de sus vagones, viendo pasar el paisaje por las ventanillas, pero solivianta al que perdió el billete, al que nunca tuvo para comprarlo y, sobre todo, al que busca lugares a los que ir y a los que el tren no llegará jamás, porque no hay vías ni estaciones. Así visto el trasunto humano, la libertad del que está en el sistema (el tren) viene siempre marcada por unas fronteras nítidas que, precisamente, amordazan esa libertad… o sigues las vías con tu billete en regla o te bajas del tren y corres el peligro de ser arrollado si quieres volver a subirte en él mientras no detenga su marcha. Me sucede con frecuencia que tengo ideas nítidas en mi cabeza, ideas que se muestran preclaras y estructuradas en mi mente y que, cuando intento compartirlas, me resulta muy difícil hacerlas llegar a mi interlocutor con la …