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No me apetece...


Joder, que pasé el puñetero día cabreado por circunstancias del curro, que hasta me meé en los pantalones por las putas prisas y por ese desfase que me viene cuando no entiendo a los que me rodean... luego me calmé un poquito y recordé que tenía una pequeña caja de bombones que me habían regalado [gracias por los bombones, que es todo un detallazo para lo mal que me porto]... los miré pensando en qué hacer con ellos y, sin más, me metí cuatro en la boca, a lo bestia, como cuando era chiquitillo y tragón. Luego pensé en el día de mañana, pues estoy invitado a comer en El Castañar junto a alguna gente bloguera [Sinda y Jesús, Manolo, Marina, Antonio y Nena, Merinín y su santa... y no sé quién más]... el caso es que, si soy sincero [que lo soy a veces], no me apetece un clavel asistir a esa comida [aunque iré] por razones diversas que explico para que nadie se enfade:
No tengo un puto chavo y me fastidia mucho ir a mesa puesta cuando no puedo permitírmelo [me invita Antonio GT... gracias, amigo, pero me jode un punto].
Creo que el asunto bloguero debe quedarse en su virtualidad, sobre todo cuando hay personas a las que les cuesta diferenciar entre la vida real y el asunto virtual/literario, y tienden a sacar conclusiones extravirtuales y a montarle a uno una vida que no tiene [ruego mucho cuidadito con este asunto, porque puede hacer daño real, y eso es malo... así que quien no sepa leer en contexto, que se guarde comentarios o que no lea].
Esta comida rompe un poco mi soledad [quizás bastante más que un poco], y no quiero que se me vaya de las manos ese tesoro... quede claro por enésima vez que no quiero compartir sino cuando yo lo decida y como yo lo decida [nótese que apenas respondo a los coment de mis blogs... pues eso quiere decir que no me apetece entrar en conversación, ni virtual, ni real, ni subreal].
Y que lo que a mí me gusta de verdad es comer en mi casa, con mi gente, en gayumbos... y luego tumbarme en el sofá a echar una cabezadita... y es que no me interesa nada la vida de los demás mientras yo no lo decida, como no pido que a alguien le interese la mía.
Comeré y charlaré... pero quede claro que no es lo que me apetece.

Comentarios

  1. "...pues eso quiere decir que no me apetece entrar en conversación, ni virtual, ni real, ni subreal".

    ...Pues come y calla... luego vete a tu casa, ponte en calzoncillos (en mi pueblo se llaman así) y échate una siesta liberadora de tanto desapetecimiento.

    Ah!, no olvides limpiarte después de comer con la servilleta, que la barba manchada queda fatal.

    Bon appétit

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  2. Coño, pero es que eso es verdad... que las cosas que yo digo en tu blog te prometo que son virtualmente de coña... y sé -a ciencia cierta- que por ahí "alguno" realmente cree que te tiro los tejos!!!
    (Jo, sé que después de la charleta que has soltado... no debería comentar, pero es que si no hablo reviento!
    y como a mí, a estas horas, tampoco me apetece conversación... me las piro, vampiro!)

    Dnc

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  3. Coño, Pipe, no sabía que ibas a estar en la comida y tampoco que fuera una comida bloguera. Me alegro de que estés y prometo no dirigirte la palabra, si tú no quieres, que yo trato siempre de respetar los deseos de todos. Es un gustazo que asistas. Hasta lueguito.
    Antonio Merino.

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