Ir al contenido principal

Estoy mal


Hay días, yo qué sé, que son como el vacío… días lentos y negros como presagios, días de astenia y dudas, días que no podrán parecerse jamás a otros días… porque sabes que son días cruciales que no debieran haber llegado nunca, días de solunciones mal tomadas, días para llorar lánguidamente [porque ni la rabia sirve entonces]… días que no deseas ni a tu enemigo, días sucios desde la amanecida, días trabados que no admiten olvido [y eso es duro]… días de pura mierda para sentir el frío de cada cobardía, días aciagos, tristes, dañinos… días obligatorios como el cáncer, días torcidos… y no puedes hacer nada más que pasarlos, tragarlos como sepas, intentar digerirlos, sufrirlos y acabarlos.
Hoy tengo uno de esos días, pues he tenido que tomar una de las decisiones más duras de mi vida, una decisión que nunca hubiese querido tomar… y me siento fatal, como mordido, roto… me siento miserable y hasta mala persona.
No valgo para esto, no he sido educado por mis padres para esto…
Estoy mal.

Comentarios

  1. Ánimo Commendatore.
    Si las cosas no salen bien hoy, saca el cartel de "No estoy para nadie hasta mañana".

    ResponderEliminar
  2. Estar mal, o tener un mal día, es un casi un mal necesario en nuestras vidas.
    Un abrazo

    ResponderEliminar
  3. Hay días que nacen muertos, días que ni siquiera se cubren con tierra de horas.

    Lo sé bien..

    Un abrazo

    ResponderEliminar
  4. Fíjate que no te conozco más que leyendo tu blog y por él sé que eres una persona solidaria y generosa. Por una vez me permito desearte días mejores y olvido para los que como el de hoy son malos días. Y pido disculpas por haber hablado de tí, pero pensé que, por una vez...

    ResponderEliminar
  5. No sé qué decir... quizá lo mejor sea quedarme aquí, en un rincón, silenciosa.

    (Un fuerte abrazo)

    ResponderEliminar
  6. Pues yo me quedo con Marisa en ese rinconcito, sin decir nada por una vez...

    ResponderEliminar
  7. Hoy he devuelto un relato que recibí para corregirlo antes de ser presentado a un concurso. Estoy seguro que saldrá premiado. Lo curioso es que me lo mandaron después de enviar yo tu poema "al asunto de escribir". Espero que te alegre saberlo.
    Un abrazo

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Por favor, no hables de mí... si acaso, hazlo de ti mismo...

Entradas populares de este blog

COMENDADOR

A LAS PUERTAS DEL CIELO
Aún quedan las carcasas de las fábricas como memoria de aquel constante trasiego que procuraba poder a los fascistas y la escueta comida del día a los obreros. Están rojas de óxido en toda su ferralla y una vegetación devoradora hace justicia en cada hueco. Son los restos de lo que ha de venir y lo que fue.
Mamá, el lotero me llama alemán.Porque eres rubio, hijo.Mamá, la abuela me dice que nunca hable con el lotero, pero es que siempre me da caramelos y me llama alemán.Que no me entere yo de que vuelves a coger un caramelo de ese hombre. Obedece a la abuela.Mamá, es que me dice que yo sería un buen torero, que si sigo jugando con el estoque, un día me llevará a un tentadero.Ese hijo de puta… fue uno de los que denunciaron a tu abuelo.¿Qué hago entonces, mamá?Cuando le veas, sal corriendo.
Aún quedan algunos tejados viejos en la calle Libertad, sus tejas rojas sostienen la vida de algún gato y mantienen el recuerdo vivo de los hombres que huían desde los desvanes p…

Caidino...

Estoy lento y como gatinín con este calor bestia que cae sobre mí como una losa, y con tanto por hacer y en diferentes campos. Ahora que necesitaría multiplicarme, estoy dividido y hasta restado. SBQ necesitaría ahora de todas mis fuerzas de invierno (tenemos un agujero grande que tapar y no soy capaz de tomar aire). Intento mercadillos, lecturas, talleres, ventas de materiales chulos, sorteos…, pero nada funciona. Es como si al quedarme desactivado yo, se hubiera desactivado todo, pero no sé de dónde sacar la energía que necesito como el aire de respirar, no sé cómo tramitar esta abulia sobrevenida. En Perú la gente tiene sed, hay pendientes entregas necesarias de materiales, de carritos…, y he dejado un proyecto a medias que hace que me sienta culpable por ratitos. Es este jodido calor y que la gente aquí ya no puede más, porque está agotada por los miserables del dinero. A ello se suma el golpe constante en el trabajo, el ramillete de deudas con sus apremios y el vacío inabarcable…

Somos la razón del tren en marcha, su todo adelante sin salir del constante paralelo de las vías…

Somos la razón del tren en marcha, su todo adelante sin salir del constante paralelo de las vías… y ese ser ‘la razón’ le gusta mucho al que viaja a velocidad en los cómodos asientos de sus vagones, viendo pasar el paisaje por las ventanillas, pero solivianta al que perdió el billete, al que nunca tuvo para comprarlo y, sobre todo, al que busca lugares a los que ir y a los que el tren no llegará jamás, porque no hay vías ni estaciones. Así visto el trasunto humano, la libertad del que está en el sistema (el tren) viene siempre marcada por unas fronteras nítidas que, precisamente, amordazan esa libertad… o sigues las vías con tu billete en regla o te bajas del tren y corres el peligro de ser arrollado si quieres volver a subirte en él mientras no detenga su marcha. Me sucede con frecuencia que tengo ideas nítidas en mi cabeza, ideas que se muestran preclaras y estructuradas en mi mente y que, cuando intento compartirlas, me resulta muy difícil hacerlas llegar a mi interlocutor con la …