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Hypokrisis


Tomaba esta mañana un café con Albertito [él con porras y yo sin ellas], cuando salió el término “hipócrita”...
La hipocresía, que no es ni más ni menos que un miedo incontrolable a referirse a uno mismo de forma directa y con sinceridad, es uno de los peores males de nuestro tiempo que utiliza la lógica y el discurso como medios de ocultamiento de los verdaderos criterios personales, intentando confundir ‘lo que se es’ con lo que ‘se piensa’, arrojando un altísimo porcentaje de hipócritas que se nos presentan como salvadores ideológicos del mundo [la verdad neta es que intentan ser salvadores ideológicos de ‘su’ mundo] mientras que ‘son’ solamente individuos aprovechados que chupan como esponjas y no devuelven nada al medio, ni siquiera el agua bien filtrada.
El hipócrita más dañino [hay un exceso de ellos] resulta ser el gran egoísta/egotista que, desde una posición asentada, con más medios que la enorme mayoría de la humanidad, con su empleo fijo y un sueldo que no responde ni en sueños al trabajo que desarrolla, se atreve a levantar la voz para dar lecciones [siempre teóricas] de moral y de vida, de justicia y de libertad... esos tipos crean una realidad para sí mismos en la que mezclan con maestría la lógica y el discurso e intentan convencernos, desde esos parámetros, de que solo su vida tiene sentido, mientras piden valores al otro que jamás se aplican a sí mismos.
El hipócrita grita lo que desea que suceda, mientras oculta qué él jamás pondría nada de su parte para que suceda lo que desea... de esta forma crece la gran mentira en la que nadamos todos, la del fingimiento continuo, esa mentira que hoy se hace precisa para ocupar espacios en los que, si nos mostramos como somos, no tendríamos cabida.
Y, ¿a qué viene todo esto?... pues viene a mi necesidad de definir hoy la mentira hacia la sociedad y hacia uno mismo, a la necesidad de saber cuándo, cómo y a quién llamar hipócrita, a mi necesidad de buscarme hipócrita e intentar borrar ese aspecto de mí... en fin, a intentar conocerme y conoceros mejor para poder caminar más relajado, conociendo mejor el terreno y sus charcos...
Ahora sé que quien plantea políticas de justicia social y de igualdad, mientras coloca a sus cercanos ideológicos en residencias de ancianos o utiliza sus poderes democráticos prestados por el pueblo para aprovecharse de la situación es un hipócrita... que quien grita “¡justicia y libertad!”, mientras no da un paso real y tangible para que eso suceda, es un hipócrita... que quien habla de la pobreza con entusiasmo combativo y no hace nada con el excedente de su sueldo o con las sobras de su comida, y busca trabajos dobles y triples para acumular, es un hipócrita...
La verdad es que conozco a más hipócritas de izquierdas que de derechas [aunque cuando sale un hipócrita de derechas es para echarse a temblar].
Y la solución debe ser siempre práctica... si quieres arreglar el mundo, hecha horas en arreglarlo y no en contarles a los demás cómo podría arreglarse.
Y la respuesta al hipócrita debe ser siempre tajante... practica lo que dices y hazlo frente a mis ojos... y en caso contrario, cállate ya.
Jo, voy a tener que decirme a mí mismo tantas veces estas cosas.
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Por eso de que hoy es día de Reyes, he decidido echarme un nuevo ‘template’ para mi blog, que ya estaba harto de verme oscuro y de que algunos amigos me dijesen que tenían dificultades para leerlo e incluso para abrirlo... es curioso que justo al habilitar por primera vez el apartado de ‘reacciones’, la primera en llegar ha sido un ‘bah’ que me ha encantado. Espero que os guste el nuevo formato... feliz año a todos.
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Andaban mis sobrinos charlando sobre sus curros, contándose que a su lado ha caído el empleo en un 50% desde el año pasado, que se están viendo venir que sus empresas [grandes y de telefonía] van a empezar a imponer contratos profesionales [a trabajadores dados de alta como autónomos] para cargarse los clásicos contratos de trabajo por cuenta ajena con alta en la seguridad social y derecho a paro... y si mis chicos las ven venir así, que son jóvenes y listos, es que van a venir así... y en esto no hay convenios colectivos que sirvan ni gaitas de negociación entre sindicatos y empresarios.
Me preguntaron en un punto que cómo veía yo la cosa, y les dije la verdad, vamos, lo que pienso... si se destruye el enorme cultivo de pequeñas empresas [que es el que sostiene el sistema], todo se va a la mierda en menos que canta un gallo... y para que se detenga esa destrucción que ya está en marcha, hace falta voluntad política y arrojo por parte de quienes manejan las estructuras económicas, volver a crear autopistas para el jodido ‘circulante’, obligar a las administraciones a pagar sus deudas en plazos cortos, procurar que las deudas con la Administración puedan ser compensadas con esas otras deudas que la Administración mantiene con los diversos sectores, achuchar a la banca y dejar de sostenerla porque sí [si se le dan fondos, hay que obligarlos a que ellos den oportunidades], ajustar los sectores públicos y moderar los sueldos en función del trabajo real que desarrolla el funcionariado, dar las mismas oportunidades sociales a los trabajadores autónomos [que tengan la seguridad de poder gozar del mismo desempleo y de las mismas protecciones de los que gozan los trabajadores por cuenta ajena]... es decir, reconocer de una vez que el sector de la pequeña y mediana empresa es fundamental para el mantenimiento de la economía de nuestro país.
Mis chicos me escuchaban y se notaba cierta sombra en sus ojos... ellos también creen [me pareció] que el empresario, por el mero hecho de llamarse empresario, es un sinvergüenza.
Así no vamos bien.

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