Ir al contenido principal

Leyendo 'Tornfallet' mientras descanso.



Hay un campo verde por detrás de mis ojos
en el que siempre estoy tumbado mirando a las nubes...
allí, un par de álamos son testigos mudos de mi sed
y se presiente el río como una canción vieja...
siento que una mujer nada desnuda en un remanso
y que las sombras vendrán cuando atardezca...
la mujer canta “Golondrina azul”
y el pelo vuela sobre mis ojos movido por el viento...

Esta es la sensación de leer a Joseph Brodsky a media mañana, mientras los hombres con sus máscaras van a recibir a la puerta de la iglesia a un Cristo presto para morir otra vez, como un disco rayado por el uso, y lo hacen con palmas trenzadas y ramas de olivo, acompañados de sus hijos pequeños. Yo no... yo estoy tumbado en ese campo verde, mirando a las colinas que hacen horizonte con mi frente, escuchando cantar a la mujer desnuda que ni siquiera presiente mi presencia.
Han vuelto los cernícalos ayer y ya están anidando en los tejados, han vuelto a echar con ímpetu a los pájaros negros que ocuparon sus nidos en invierno y andan tramando ya sus danzas de apareo sobre las uralitas... los ciclos se repiten a pesar de los hombres y sus cosas, y volverá el verdor en el monte de enfrente igual que cada año, y volverán los días claros con su calor a cuestas... nada cambia si no desaparezco... y si desaparezco, nada cambia.
Mañana impartiré una charla sobre creación a unos chicos de ESO [Educación Secundaria Obligatoria] y no sé muy bien sobre qué hablarles, no sé de qué forma intentar abrirles los ojos a la verdad relativa que es el sobrevivir en un mundo lleno de depredadores y hacerlo con felices y pequeños hallazgos diarios... Banksy* siempre es un buen apoyo gráfico para explicar a los adolescentes que el gozo de la creación consiste simplemente en llevar lo ordinario [que es todo] a la calidad de extraordinario, pues cuando ven sus graffitis comprenden enseguida el valor de la metáfora y la potencia de la descontextualización como medios expresivos y como valores de crecimiento personal. Yo creo que a los chicos no hay que engañarlos, ni hay que engañarse pensando que debemos protegerlos de todo poniéndonos mordazas [cada mordaza que nos autoimpongamos, terminará siendo una mordaza mayor en las bocas de nuestros jóvenes]... así que haré lo de siempre, me pondré como mal ejemplo, contando la historia de mis días hasta la fecha e intentando regalarles caminos por los que quizás decidan pasear algún día, dejándoles preguntas que despierten su curiosidad y mostrándoles obra de algunos artistas brillantes a los que simplemente les bastó una idea loca y sus ganas para llegar a conformar su universo creativo.
La verdad es que siempre me ha encantado estar entre chavales intentando hacerles llegar el veneno de las ganas de hacer cosas ‘inútiles’ capaces de conseguir que sus cerebros funcionen fuera de esa tontería que es la educación en nuestro tiempo [conocimientos absurdos acumulados sin razón alguna]. Espero poder estar a la altura de sus miradas y poder cambiar algún punto de vista en sus cabezas, aunque sea solo por unos minutos... espero conseguir que entren al engaño de la risa que voy a provocarles y que se enganchen sin querer a lo importante: dar rienda suelta a suS potencias sin temores.
Ellos se lo merecen, pues aguantan cada día un sistema hostil que los deja alienados en un trasunto absurdo pensado para la competencia y la competitividad, un trasunto que habrá de convertirlos en esclavos seguros de la sociedad mercantilista en la que estamos naufragando.





















*OBRA EFÍMERA DE BANKSY.

Comentarios

  1. Madre mía, me encannta el tal Banksy y me hace ver cuál puede ser el problema de estos chavales -porque también es el mío, aunque ya hace tiempo que se me pasó la edad-. Sr. Comendador, vivimos en un día a día repetitivo, monótono, y nos hacemos a la idea de que las cosas son lo que vemos, sin más. Nadie nos enseña a pensar, a buscar, pq ni siquiera sabemos qué buscar... y ahora vienes tú y nos traes mundos nuevos en palabras e imágenes -hoy tocó Banksy-, y me da coraje no haberte conocido con 17 ó 18 tacos, coño.. porque seguramente hubiese intentado buscarme en otros lares.
    Jo.

    ResponderEliminar
  2. Sí, Donce, en lo que dices tienes toda la razón.
    Sí, Pipe, ojlá pudiera ser de otro modo. Pero los conocimientos( los menos absurdos)también hay que adquirirlos en la escuela, sea mala o regular. Y hay muchos chavales que no están alienados, ni mucho menos. Piensan. Los hay, los conozco. Saben lo que quieren y también se emocionan con un poema o una foto, por ejemplo.
    No se puede generalizar.
    Besitos guapos

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Por favor, no hables de mí... si acaso, hazlo de ti mismo...

Entradas populares de este blog

NO SEAS NUNCA COMO YO

Casi cinco meses de vida tranquila juntos, Mario. Yo viéndote crecer y adquirir pericias y tú mirándome, a veces perplejo y a veces encantado de verme (porque los abuelos hacemos cosas que no hacen los padres, como sacarte del carrito y achucharte cuando lloras y hay que dejarte tranquilo para que encuentres el sueño).  Casi cinco meses y ya me has llenado de endorfinas (porque el abuelo canilllas blancas es pura química orgánica), me has perfumado de ese olor tuyo a bebé, que es el único que en mi mundo supera al olor del tabaco, y te has hecho centro de todo, pues te veo y me olvido del banco que me tiene medio asesinadito, de los clientes que están esperando en la puerta y hasta de este dolor cabrón que llevo en la rodilla desde hace unas semanas. Y lo mejor, lo mejor de todo, es que, cuando llegas, te miro y sonrío, y tú me devuelves enseguida una sonrisa a medias con hoyuelo  al ladito derecho de tu boca. Entonces te cojo y te achucho, te acerco a mi mejilla y siento ese lazo qu…

Jugar al cíclope...

Jugar al cíclope, como en el capítulo siete de Rayuela, o simplemente jugar al Cortázar postmasmédula, a aquel Cortázar tan Girondo de “Apenas él le amalaba el noema... ¡Evohé¡ ¡Evohé! Volposados en la cresta del murelio, se sentían balpamar, pernilos y márulos...”... no, mejor jugar al cíclope y cansarte de no estar cansado o jugar a cerrar los ojos para ver e imaginar que la felicidad está más cerca... quienes piensan demasiado no pueden hacer nada... he aquí la regla fundamental del juego de La Maga... y uno está tan triste porque todo es tan hermoso... ¿y si quienes forman mi mundo solo fueran ilusiones... no lo que son, sino mis ilusiones de ellos, no sus verdades, sino mis mentiras?... todo sería un juego estético personal, un juego magnífico en el que crecer... salgo a la calle, voy a por tabaco hasta PdT, doblo la esquina cuesta arriba, estoy solo en la calle, estoy solo en la esquina... subo hasta que las puertas de cristal detectan mi presencia y se abren como puertas... est…

Me late el codo izquierdo...

Hoy me levanté con el codo izquierdo dolorido e hinchado, todo por un golpetazo que me arreé la semana pasada con una puerta [se conoce que ayer me apoyé en alguna de las barreras de la plaza de toros bejarana, mientras asistía al blues, y se me ha infectado]… y es que últimamente parezco un quecomari lleno de cuitas y quejicoserías… el cabrón está ardiendo y focaliza toda mi atención en su latido, hasta el punto de hacerme perder concentración en lo que hago.
En fin, que sigo en el asunto de vivir y eso me gusta mucho… hasta el latido este que me reclama atención constante.
Hoy le pegué la última corrección al nuevo libro de Belencita, “Orden de alejamiento”, y vuelvo a dejar escrito que me gusta muchísimo su forma y su contenido. Espero que en un par de semanas esté listo para hacerlo llegar a sus manos…. y que me ha gustado leerlo con ese latidito de dolor, pues el poemario es de dolor entero… y muy intenso.
Luego, me dejé de mí [y del trabajo] y le busqué contenido a ese pum-pum… y m…