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Papelillos


Otra vez días torcidos por ese afán estúpido del Hombre que no sabe ser si no pisa o empuja... y digo en casa que todos tranquilos, que no pasa nada porque tengo un seguro de vida sobre cada uno de mis créditos y nadie tendrá que responder de mis desmanes si me da un achipurri o me cae una bomba justo en el entrecejo... que Hacienda sigue siendo una entelequia con sueldos reales para tipos reales que solo sirve para ahogar, que el sistema económico hace agua hasta por la culera, que el gobierno no tiene por dónde pillársela y que la oposición es una cueva de ladrones, truhanes, piratas y golfos... que la banca es un krakatoa en este Ujung Kulong gigante que es hoy el mundo de los hombres... y que no importa, coño, pues peor andan en Haití o en Uganda o en Congo o en el Darfur sudanés... y que no importa, joder, que aún hay tipos que tienen tiempo para leer ‘El Quijote’ o ‘La Celestina’ [siempre mejor que ‘El Marca’, claro] y salir de cañas, para echarle un rato al fútbol por la tele y un polvo rápido a su señora en un pordetrás [que lo tienen bien aprendido de sus trabajos diarios]...
Y que a mí solo me calma dibujar o escribir a contramano cuando me queda un puto minuto libre [cada día me quedan menos], pero que no me salen los dibujos y no me crecen las palabras con sentido...
Lo único bueno que he hecho en los últimos meses ha consistido en autoconvencerme de que todo lo que me sucede no debe afectarme en lo físico ni en lo mental, que debo dormir como un gansete cada noche y que debo reírme de todo y de todos antes de renegar hasta que me vengan los ardores a fastidiar este sistema digestivo mío tan vulnerable.... y escribo con ese automatismo que me toma cuando no estoy para demasiadas historias...

¿Por qué esta hipotermia a media tarde... este no sostenerme mientras odio el teléfono y a la gente que me pregunta estupideces?... y de pronto me desgongorino y juro en arameo... ponerle la zancadilla al bancario de al lado según sale del café o llamar estúpido al viejo que viajó un día en submarino y me lo quiere contar cada tarde... ¿un viejo que viajó?... ¿no soy yo eso?... y el pan con chocolate o el agua del caño viejo, el crápula que dice habérselo follado todo y la chochofino que se escurre con solo mirarla, las arcadas de la plaza cuando llueve y todo este montón de papelotes sobre la mesa: “rifa de una balón de la Copa de África coincidiendo con el sorteo de la ONCE del día...”, “esteleitor 8 euros ver”, “Albertito 65987...”, “área de comunicación, área de promoción, área de atención a la dependencia... hacer urgente”, “30 tarjetas + o menos... Mor”, “Don Benito 4667954 (?)”, “Alassane Diongue s/c Sasif BP 900 Dakar RP urgente ver”, “Zombie Love de Irene llamar Reseco”, “lo de Guillermo ver... poner Juan y Carlos”, “6295266... (?)”, “Toro La Alberca con el autobús & 5 direcciones sopistas@...”, “1 cartel de z. Wifi 1/4”, “3 foto y las históricas en ct. negra”, “ver Ytosiguesu 426-430-26”, “Eduardo Manzano Moreno hostia”, “ver libro Eric Kroll ¿dónde lo tengo”, “llamar Corsino urg”, “Prem. proyectos estoy harto”, “ir banco a 1ª h. tres efectos a descuento y llevar pelas”... es una transcripción del diez por ciento de los papelillos que nadan por mi mesa, escritos por mí de forma apresurada, de los que no entiendo nada... siempre mil cosas que hacer, fundamentalmente cosas que me traen al fresco... pero como la vida es esto, esto y esto porque lo han dicho algunos, pues eso, coño.

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