
Ya pasó un año desde el primer [y último] encuentro “Voces del Extremo” en Béjar, y todo ha reposado hasta el olvido, ya que, después de las torceduras políticas traídas y llevadas desde cierto resentimiento partidista encauzado hacia la pesca de votos en aguas revueltas, se hizo el silencio administrativo, el personal [el de uno por uno, que es el peor] y hasta el afectivo en algunos casos que me duelen como puñaladas... de aquello me quedaron algunas ideas muy claras sobre personas con nombres y apellidos [unos son poetas, otros son políticos, otros simplemente los consideraba amigos], y varias enseñanzas que me han hecho algo más solitario y me han llevado a buscar aislamientos diversos.
Ahora, pasado el tiempo preciso, es el momento de agradecer el apoyo que me han dado fundamentalmente a cuatro personas que tuvieron un ‘después’ digno y sobresaliente... Celestino Miguel, José Luis Morante, Ángela Asegurado y Mª Rosa... y sobran más palabras al respecto que no sean que los considero y los aprecio por su forma extraordinaria de comportamiento conmigo en todo momento [antes, durante y después de aquel encuentro fallido que me supuso recibir golpes hasta en el cielo de la boca].
Solo me queda explicar que, aunque parezca tonto, sé quiénes son mis amigos de verdad y quienes se aprovechan [se aprovecharon] de las circunstancias, sé a quién le importo y puedo enumerar uno por uno a los que me utilizaron [algunos de ellos se han hecho ya silencio absoluto... imagino que por vergüenza], dando cumplidos datos de sus beneficios [no hablo de dinero, por Dios...] y de sus respuestas ante las dificultades que sobrevinieron... también me queda como una herida abierta la falta de fidelidad y el que muchos se fueran de aquí sin despedirse ni agradecer con un simple mail el trabajo realizado, que fue duro, intenso y lleno de ganas.
Después de un año, con todo ya archivado, quiero simplemente decir que hay cosas que no olvido [tanto positivas como negativas], que sé quién soy, dónde estoy y con quién me mezclo... todo a pesar de que no lo parezca.
¡Maldito aniversario!
Pues nada hay más importante que saber eso.
ResponderEliminarUn gran abrazo,
Diego
El trabajo que hiciste el año pasado fue sencillamente espléndido. A algunos no se nos olvida. Ánimo, Felipe. Ya sabes que para mí eres un ejemplo en todos los sentidos. Un fuerte abrazo.
ResponderEliminarJosé María
¡Feliz aniversario! para tí y para todos los que disfrutamos del evento.
ResponderEliminarSi nada haces nunca serás criticado, pero eso significará que estás muerto.
¡Buena vida compañero!
Un besazo.
Lo recuerdo como un buchito de aire en días de zozobra (una zozobra por año, no está mal...).
ResponderEliminarTu trabajo... la leche! además, te desdoblaste en mil clones -estabas en todos lados- y no recuerdes el después, acuérdate del momento porque estabas como un niño con zapatos nuevos.
Conoceros fue todo un honor. Un besito Sr. Comendador!
Nadie sería capaz de repetir la atmósfera de poesía, música y solidaridad que se respiró en Béjar en esos tres días inolvidables de comienzo del estío.
ResponderEliminarGracias por tus palabras, inmerecidas en lo referente a mí, y gracias de nuevo por tu esfuerzo que no quedará baldío.