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Deleuze y Arturo.

Adrino se hubiera reído así con esta entrada.


Leyendo a Deleuze comprendo perfectamente que el acto creativo es un acto de resistencia, pero un acto de resistencia liberalizador de cada una de las ataduras del hombre (del tipo que sean)... así entendido, uno crea siempre contra algo, crea por enfrentamiento activo hacia lo que no le satisface, y lo hace para intentar cambiarlo o para sustituirlo.

El Arte debe ser incorrecto... nunca debe ser lo esperado.

El Arte debe ser siempre alternativa a lo ya existente.

El Arte debe ser siempre crítico con su tiempo.

El Arte debe actuar contra los códigos de control impuestos por la sociedad imperante.

El Arte no debe ser jamás refugio del artista.

•••

Y dejé de leer para acercarme a comprar tabaco (hoy llevo una camisa blanca de manga larga por fuera del pantalón sobre mi camiseta de ‘comerte con los ojos’ y un pantalón gris marengo de corte vaquero)... y allí, junto a la máquina de tabaco, estaba Arturo leyendo el periódico del día. Saludé, pedí cambio en barra y solicité que activasen la máquina de tabaco para poder sacar mi Chester. Mientras lo sacaba, sonó rotunda la voz de Arturo... “Con esa facha dan ganas de pedirte que me sirvas un helado”... sonreí para decirle que de facha, nada... que mejor ‘pinta’, que tiene otras connotaciones en sus significados diversos que me gustan más. Y Arturo se ofuscó un poquito por mi respuesta. Para calmarle, le expliqué que debemos cuidar mucho del idioma para que no acabe yéndosenos de las manos y tengamos que terminar en un castellano explícito y autodefinido que acabe pareciéndose al infame alemán, cambiando ‘pinta’ o ‘facha’ por ‘vestidodesaforma’... sería bien triste (o mal triste, yo qué sé)... Arturo pasó de mi perorata y volvió a su periódico sin más mientras decía... “al fin y al cabo, heladero”.
Yo volví con cigarros a ese mundo Deleuze que me deja entender un 10% de lo leído y me dije a mí mismo... “Coño, claro: heladero”.

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