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Kawaji


Hace tiempo que no aguanto un partido de fútbol entero, pero hoy me había propuesto ver el España/Túnez de un tirón, y no he podido, coño, pues me ponen muy nervioso la incapacidad de nuestros millonarios y los comentarios de un payaso que ha contratado la «6». En fin, que soy de otro sistema solar y me he venido a escribir un ratillo.

La tarde de hoy ha sido un clásico: visita de las monjitas del cole de mis niños, autoanálisis de mi fracaso como padre, apretón de Reynaldo Lugo con regalo de su libro «Palmeras de sangre» –que prometo leer ya mismo–, instalación de nueva máquina con técnico y comercial dando la coña y conexión directa con Antoñito Orihuela para saberle bien, como a mí me gusta. Por la mañana, carta molona de Morante con reseñas de libros en fotocopia y mail urgente de Herme para una cosita sobre Inma Luna. Día resumido.
(22:26 horas) La individualidad, Qué gran concepto para desarrollar desde el punto de vista de la voluntad decidida por crecer intelectualmente.

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Casi cinco meses de vida tranquila juntos, Mario. Yo viéndote crecer y adquirir pericias y tú mirándome, a veces perplejo y a veces encantado de verme (porque los abuelos hacemos cosas que no hacen los padres, como sacarte del carrito y achucharte cuando lloras y hay que dejarte tranquilo para que encuentres el sueño).  Casi cinco meses y ya me has llenado de endorfinas (porque el abuelo canilllas blancas es pura química orgánica), me has perfumado de ese olor tuyo a bebé, que es el único que en mi mundo supera al olor del tabaco, y te has hecho centro de todo, pues te veo y me olvido del banco que me tiene medio asesinadito, de los clientes que están esperando en la puerta y hasta de este dolor cabrón que llevo en la rodilla desde hace unas semanas. Y lo mejor, lo mejor de todo, es que, cuando llegas, te miro y sonrío, y tú me devuelves enseguida una sonrisa a medias con hoyuelo  al ladito derecho de tu boca. Entonces te cojo y te achucho, te acerco a mi mejilla y siento ese lazo qu…

Jugar al cíclope...

Jugar al cíclope, como en el capítulo siete de Rayuela, o simplemente jugar al Cortázar postmasmédula, a aquel Cortázar tan Girondo de “Apenas él le amalaba el noema... ¡Evohé¡ ¡Evohé! Volposados en la cresta del murelio, se sentían balpamar, pernilos y márulos...”... no, mejor jugar al cíclope y cansarte de no estar cansado o jugar a cerrar los ojos para ver e imaginar que la felicidad está más cerca... quienes piensan demasiado no pueden hacer nada... he aquí la regla fundamental del juego de La Maga... y uno está tan triste porque todo es tan hermoso... ¿y si quienes forman mi mundo solo fueran ilusiones... no lo que son, sino mis ilusiones de ellos, no sus verdades, sino mis mentiras?... todo sería un juego estético personal, un juego magnífico en el que crecer... salgo a la calle, voy a por tabaco hasta PdT, doblo la esquina cuesta arriba, estoy solo en la calle, estoy solo en la esquina... subo hasta que las puertas de cristal detectan mi presencia y se abren como puertas... est…

Me late el codo izquierdo...

Hoy me levanté con el codo izquierdo dolorido e hinchado, todo por un golpetazo que me arreé la semana pasada con una puerta [se conoce que ayer me apoyé en alguna de las barreras de la plaza de toros bejarana, mientras asistía al blues, y se me ha infectado]… y es que últimamente parezco un quecomari lleno de cuitas y quejicoserías… el cabrón está ardiendo y focaliza toda mi atención en su latido, hasta el punto de hacerme perder concentración en lo que hago.
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Luego, me dejé de mí [y del trabajo] y le busqué contenido a ese pum-pum… y m…