Ir al contenido principal

La esencia.



Lo verdaderamente importante es que la esencia siga en su sitio… y mira que nunca odié a Antonio Garrido a pesar de que me dijo varias veces que Leonard Cohen era un plasta aburrido y que no se podía comparar con Carlos Santana… a Antonio lo quiero y lo admiro aunque diga en voz alta tonterías de ese calado. Y es grave que un tipo que siente pasión por Bob Dylan diga eso de Leonard… pero yo creo que entiendo a Antonio, que entiendo que le otorga a Bob la esencia de lo que es Leonard… en fin, que me da igual, aunque nunca olvido esa pequeña afrenta que supone su sonrisa irónica cuando estoy escuchando a Leonard.
Lo que le sucede a Antonio es que teme a la intertextualidad [de ella hablaba muy bien Antonio G. Turrión en la entrada de su diario del 19 de enero titulada ‘Soy intertextual’ –http://antoniogt.blogspot.com/2008/01/soy-intertextual.html-–]. Yo lo he notado con frecuencia, y me agrada conocer esa debilidad de artista… y me gustaría decirle que no la tema, que somos intertextuales de natura y que es de ahí de donde surge la originalidad. ¡No temas, chaval!, y sigue jugando a deformar superando.
En mi esencia conviven demasiados aspectos y me resulta complicado definirlos: soy de izquierdas a pesar de los pesares [cada día siento que nado más en un pensamiento anárquico que en el socialismo en el que me ubiqué hace años], tramito cierto sentimiento solidario que me obliga a despotricar contra las fronteras del hombre y contra las desigualdades, soy profundamente intuitivo y me fío muchísimo de la primera impresión, no busco lazos [ya he llegado a odiarlos todos] y sí reacciones puntuales que me proporcionen material de trabajo, soy tremendamente carnal [cada día me gusta más el valor de la piel buscando lo lúbrico], estoy abierto a cualquier pensamiento para procesarlo dentro del mío, pero sin pertenecer a él [no quiero pertenecer a nada ni a nadie]…
Nadie podrá decir jamás que perdí el norte en una de estas premisas que conforman mi esencia; pueden estar o no de acuerdo conmigo, pero nunca decir que traicioné a mi esencia, porque nunca lo hice ni lo haré.
Ah, y tomo sin miedo los pensamientos ajenos si me sirven como camino de conocimiento –nunca me he sonrojado por ello.
La sensación, si tomo una mirada cenital a mi vida, es que aún estoy formándome, que me ando construyendo todavía, a mis cincuenta años, que sigo recabando datos para reconocerme. Quizás cuando tenga 75 [si es que logro llegar a eso, que lo veo muy difícil] logre modelar mi primera obra limpia, mía, absolutamente mía. En todo caso, tampoco he dejado mucha mierda en el camino hasta ahora, o no más que la mayoría de la gente [tampoco algo brillante, pero no me importa demasiado].

Comentarios

  1. Cuando me compraban un borrador de esos, me tenía que concentrar el doble en lo que estaba escribiendo, porque como tuviera que borrar un par de veces con el puñetero Pelikan, me formaba un agujero en la hoja de "pies, para qué os quiero?!". Qué "agco", con lo ricos que estaban los de sabor a nata...
    Ah, lo de la primera impresión también me pasa a mí, lo malo de eso es cuando alguien te cae muy bien, porque a veces te empeñas, te ciegas y al final te das cuenta que la cosa no era pa´tanto...
    Pero no lo puedo remediar, casi siempre funciona.

    Con Dios! o adiós! (lo que Vd. prefiera)

    ResponderEliminar
  2. Va siendo hora,que A.GARRIDO, R.GARRIDO, PAHINO, JULIO CERRUDO, VICENTE GONZALEZ, LOS HERMANOS CASTAÑO, TOMAS "MICHEL", VALERIANO, P.MAZO,J.C.MAILLO y tantos otros demos un paso adelante, y de una vez por todas representemos en BEJAR a la gente que desde hace 30 representamos a la IZQUIERDA y nos quitemos de enmedio a tantos que llegaron a sevirse de la llamanda IZQUIERDA para que todo 30 años despues siga igual en BEJAR, en VALLADOLID, EN MADRID y en todas partes.
    Vamos adelante de una vez ¡coño¡.

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Por favor, no hables de mí... si acaso, hazlo de ti mismo...

Entradas populares de este blog

NO SEAS NUNCA COMO YO

Casi cinco meses de vida tranquila juntos, Mario. Yo viéndote crecer y adquirir pericias y tú mirándome, a veces perplejo y a veces encantado de verme (porque los abuelos hacemos cosas que no hacen los padres, como sacarte del carrito y achucharte cuando lloras y hay que dejarte tranquilo para que encuentres el sueño).  Casi cinco meses y ya me has llenado de endorfinas (porque el abuelo canilllas blancas es pura química orgánica), me has perfumado de ese olor tuyo a bebé, que es el único que en mi mundo supera al olor del tabaco, y te has hecho centro de todo, pues te veo y me olvido del banco que me tiene medio asesinadito, de los clientes que están esperando en la puerta y hasta de este dolor cabrón que llevo en la rodilla desde hace unas semanas. Y lo mejor, lo mejor de todo, es que, cuando llegas, te miro y sonrío, y tú me devuelves enseguida una sonrisa a medias con hoyuelo  al ladito derecho de tu boca. Entonces te cojo y te achucho, te acerco a mi mejilla y siento ese lazo qu…

Mario

Mario fue un corredor de fondo que ha legado el nombre a mi nieto para perpetuar en él su memoria, y me gusta, me gusta mucho que mi bebé tenga en su nombre una razón y un contenido, que lleve el signo de una amistad indeleble y el valor hermoso del recuerdo. Mario, hoy mi nieto, es divinamente vulnerable, delicado hasta el suspiro, bellísimo en sus gestos y causa absoluta de orgullo personal. Su madre, mi hija, me ha hecho el regalo más precioso que se puede hacer a un padre, y lo ha hecho con valentía, sin miedos, siendo una mujer entera en todo el proceso y demostrándome que algo tuve que hacer bien en su educación y en su formación como persona. Jaime, el padre de mi nieto, es un padre ejemplar, preocupado, atento siempre a las necesidades de mi hija y de su hijo, y yo le estaré eternamente agradecido por su forma de ser hombre y por el amor entero que se percibe constantemente en su trato hacia mi niña y hacia mi bebé. Gracias a los tres por hacerme tan feliz.
Por lo que a mí se …

COMENDADOR

A LAS PUERTAS DEL CIELO
Aún quedan las carcasas de las fábricas como memoria de aquel constante trasiego que procuraba poder a los fascistas y la escueta comida del día a los obreros. Están rojas de óxido en toda su ferralla y una vegetación devoradora hace justicia en cada hueco. Son los restos de lo que ha de venir y lo que fue.
Mamá, el lotero me llama alemán.Porque eres rubio, hijo.Mamá, la abuela me dice que nunca hable con el lotero, pero es que siempre me da caramelos y me llama alemán.Que no me entere yo de que vuelves a coger un caramelo de ese hombre. Obedece a la abuela.Mamá, es que me dice que yo sería un buen torero, que si sigo jugando con el estoque, un día me llevará a un tentadero.Ese hijo de puta… fue uno de los que denunciaron a tu abuelo.¿Qué hago entonces, mamá?Cuando le veas, sal corriendo.
Aún quedan algunos tejados viejos en la calle Libertad, sus tejas rojas sostienen la vida de algún gato y mantienen el recuerdo vivo de los hombres que huían desde los desvanes p…