
Vamos a ver si me aclaro.
Resulta que ahora, según me cuenta un colega, de la noche a la mañana, los bancos solo dan créditos a la construcción si el cliente presenta documentación de propiedad de los solares a construir, proyecto aprobado y compradores en firme de las edificaciones… y con estos papeles financian sobre el 50-60 % del valor estimado de obra. Antes –hace cuatro días–, bastaba con tomarse un par de cañas con cualquier director de oficina y sin terrenos, sin proyecto y sin compradores, te daban hasta el 85% de ese mismo valor estimado de obra.
Parece ser que, ante esta situación, los promotores se ven incapacitados a continuar con sus promociones al no poder soportar los costes antes de las ventas.
Y yo no sé si esto es cierto o no lo es, no sé si lo que me han explicado lleva el tinte de una parte con sus pesas falsas y esas cosas, pero intento sacar consecuencias: la primera es que si lo que se me ha explicado es cierto, es la banca quien crea y fomenta la crisis… y si no es cierto, debe ser el sector de la construcción el que quiere forzar un cambio en el sistema… Sinceramente, las dos supuestas consecuencias me la refanfinflan, porque entre tahúres anda el juego.
Lo que sí me molesta es que esta situación tenga que ver con el retraimiento de consumo que vengo notando en mis propias carnes desde hace un par de meses, con esta sequía de curros que me pone la espada de Damocles sobre la cabeza sin comerlo ni beberlo.
Sí tengo claro que se está jugando a intentar derribar a alguien desde/en los colectivos de poder, y que en este juego son los más humildes los que sufren las consecuencias directas [gente al paro, tesorerías destrozadas en las pequeñas empresas con la consecuente morosidad, jodidos finales de mes…]. Tengo muy claro que todo esto viene de esas castas de botines y pizarros [pizarrines] que aún no han comprendido que son humanos y, como tales, perecederos… tan perecederos comos los sánchez o los garcías… y pongo mis esperanzas en que todo esto se pase justo con la respuesta del pueblo en las elecciones de marzo. Aquí hay un pulso cabrón y una situación forzada que no puede ocultarse a ningún ojo si se miran las cifras de paro de los tres últimos meses y se comparan con las de los tres anteriores.
Y aunque yo soy de mirada corta [nunca supe ver otra cosa que no alcanzasen mis ojos], percibo cierta estrategia del dinero para colocar en el tapete sus cartas marcadas. Así, el que sufre las consecuencias directas toma notita rápida y suma por encima de su floja ideología para cambiar el color de ‘la cosa’ y, así, volver al hermoso campo de adormideras [‘papaver somnifera’] en el que todo fluya porque los poderosos tienen exactamente lo que desean: campo libre.
Ayer "la empresa" me quiso "colar" un papelito-guillotina con muy buenas palabras, sonrisas y manita en el hombro (Engaños). Ayer, y hoy más aún, me siento una Mª Antonieta del siglo XXI. Y lo que más me duele es que los verdugos eran mis propios compañeros, con los que casi se puede decir que me he criado. Aquellos con los que empecé y que eran tres chavales con planes de futuro y puño en alto, y hoy, !ja! hoy ya sólo son tres panzones de traje, corbata y chalet con piscina; tres culos arrastrados tras una paga de beneficios.¡¡Diossss!! Esto no cambiará nunca, Sr. Comendador, porque los cimientos están podridos. Me da pena, mucha, y duele, duele muy hondo, y ahora estoy llorando de pura rabia!!!
ResponderEliminarDonce
Te deseo lo mejor, amiga.
ResponderEliminarSi te puedo echar una mano, aquí la tienes.
Un abrazote.
Donce, no te conocemos pero estamos contigo. La vida no es fácil para nadie, aunque para algunos menos que para otros. Tus amigos, los de "ora la panza otrora el puño", no serían tan amigos.
ResponderEliminarLa crisis estaba cantada, no sé a qué viene tanta extrañeza, lo raro era hacer casas y más casas no se sabe muy bien para qué ni para quien, todo menos para ser habitadas por el ciudadano currante normalito. Yo no comparto la idea de la premeditación, pero sí que pienso que la euforia ha velado los ojos de muchos, entre otros de los bancos (que venden dinero, no lo prestan).
Y bueno, qué más deciros, si una misma también lo sufre en sus propias carnes...
No nos desesperemos, yo ya he visto varias crisis, he sobrevivido a ellas y no dejo de preguntarme cual es la causa de el mundo aprenda tan poco.
Besitos, G.
Por cierto, no deja de ser sorprendente que en los debates políticos televisivos, no se atrevan a abordar seriamente el tema de la vivienda, que es sangrante, el sector de la construcción, que siempre arrasa (cuando vienen vientos prósperos y cuando vienen contaminados).
ResponderEliminarPero qué bobadas nos cuentan y lo importante ni se menciona. No creo que sea casualidad.
Otro beso, que esto es gratis hasta en épocas de crisis.
La gu.
Gracias chicos, que sois más lindosssss...!!!!!
ResponderEliminarHoy ya estoy mejor, lo que no mata engorda (o adelgaza, según). Sólo lo conté porque pensé que venía al caso.
Ah y que conste que no pataleé porque ellos hicieran su trabajo, sino por intentar engañarme!(que ya está verificado)
Dos besazos gordos y pirolos en vuesas dulces mejillas.
Donce:
ResponderEliminarLo siento en el alma, pero no te desanimes, la vida aprieta pero no ahoga.
Y no dejes de escribir, que eres un alma fundamental del pensamiento de este biblog.
Anónimo, gracias de corazón. No me enrollo más porque sabes que ando aquí de "prestao". Un beso. Dnc.
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