Ir al contenido principal

¿Por qué te miran así, viejo?...

¿Por qué te miran así, viejo, si la luz es la de siempre y aún no has mostrado el corazón en tus manos? Lo hacen con ansiedad, como queriendo ver en ti al fanático que son ellos… si ni siquiera tienes resplandor, como los santos niños, ni pueden ver en ti coraje o habilidad para sentirse cercanos o curiosos. ¿Incapacidades?… Tampoco, que las ocultas bien. Lo mismo es que perciben que llevas el camino de la piedra, y ese vínculo es mayor que el de los árboles o el de las fieras… pero tampoco eres aún la piedra, aunque te aferras al suelo con tenacidad. Será esa gloria voluptuosa que presienten en ti… ¡Infelices!
Ten paciencia y no hagas caso de sus miradas, viejo F, que contienen el falso resplandor y terminarían destruyéndote, no te creas nada que no venga de ti mismo. Sigue siendo el de los hombros caídos, el que da la espalda a las sonrisas, el solitario que sabe inquietar y se inquieta.
Sé lo que hacen porque yo también lo hice, viejo… sé hasta dónde quieren llegar… conozco sus traiciones y sus lisonjas…
Maneja la paciencia y nunca dejes de vigilar, viejo, porque te seguirán mirando.

•••


VENID A VERME RONCAR

Porque soy de carne y hueso y se me caen encima los días y las jodidas noches y hay una sombra ahí que me acecha y no sé qué es y bueno ya sabes cómo son estas cosas porque el miedo es libre e infinito y porque a veces me estalla la vejiga y no encuentro el lugar donde desahogar y otras veces es la cabeza llena de mirlos y de avutardas o no hay dinero en la caja del dinero y qué hacer o qué no hacer porque todo queda en humo y creo que no pasa nada pero cada voluta es una bomba una jodida bomba que cae en el centro de los pulmones y qué y qué y qué… no pasa nada bueno los días sí y las horas y los minutos… y también pasa el cuerpo que se cae o se deshace y la piel empieza a colgar y hay que esconderla… y luego pensar en que debo dejar algo a los míos a los que me han querido y a los que me quieran después algo tangible sólido no sé una bombilla un viento fresco un ardor una mirada un cuenco con comida o un techo firme pero ahora todo es filo un filo que corta mis pies si quiero avanzar y que los lacera si me detengo pero intento distraerme un poco y meriendo algo y me asomo al balcón con un cigarro y pasa una mujer como una vaca y otra como una ardilla y otra con el culo apretado no no aprietes el culo mujer déjalo a su aire a su caer es mucho mejor pienso pero no lo grito y la mujer sigue apretando el culo dentro del pantalón ajustado cuánta tontería marcar el culo mientras se avergüenza de él pero no digo nada solo lo pienso y un hombre como una uva pasa y otro con bastón y otro con la nariz de pocha y otro con andrajos la mujer del culo apretado se detuvo justo en el límite de mi ángulo de visión y persiste en la tensión de nalgas eso no le vendrá bien le terminará produciendo dolores de algo no hay progreso pues todo es retirada y sigo vigilando con ojos indecorosos que ven desnudos constantes y nada me parece bien ni bueno en fin qué mala suerte haber nacido así y llevar un apellido judío en este tiempo pero eso es accesorio no importa no importa que esto es un circo sin carpa pero puedo caerme del trapecio y vivo en un sexto no quiero ni pensarlo joder pero sigo en calzoncillos con mi cigarro asomado al balcón y me pican las piernas y toso algunas veces y todo porque soy de carne y hueso no como los jodidos dioses acabaré haciéndome creyente y cantando disotesalves porque esto va lento demasiado lento y no sé qué hacer ni qué decir…

Comentarios

  1. Solamente estoy de acuerdo en lo de infeliz. Lo digo abiertamente y sin vergüenza, porque sólo soy "un algo" que se escuda en un pseudónimo. No me gusta hasta dónde he llegado (en nada) y estoy así porque un día me dejé llevar y porque no sé qué es lo que quiero hasta que lo encuentro (sin buscarlo).
    Quizá por eso nos atraiga la fuerza de tus palabras, el "soy así mal que les pese...", tu aparente seguridad (aunque después te coman las dudas, como a todos)
    Cada día me doy más cuenta de que odio los convencionalismos (aunque "hasta ahora" también me dejé llevar por ellos) y "Vd. Sr. Comendador" es cualquier cosa menos convencional.
    Y punto pelota.

    Te mando un "menerva" y un beso gordote.
    (y que miren! y que sigamos mirando!)
    Dnc
    pd.:jo, y yo que venía a contarte algo...

    ResponderEliminar
  2. Ya no me apetece contarte eso, ahora te voy a contar otra cosa,
    A que no sabes quién me ha despertado esta mañana? (jeje, me ha hecho más ilu....)

    EL-TA-PI-CERO-SEÑORA-EL-TA-PI-CEROOOO
    Jaaaaaaaaa, qué risa, ese tío es un superhéroe, es inmortal y su trabajo una tapadera. Acaso has visto alguna vez que alguien le llame?

    Mira ahora estan poniendo en la tele la canción que nos colgaste ayer (es un anuncio)

    ResponderEliminar
  3. oye que no puse mi nombre, pero no hacía falta, verdad?

    ResponderEliminar
  4. Hello. This post is likeable, and your blog is very interesting, congratulations :-). I will add in my blogroll =). If possible gives a last there on my blog, it is about the Servidor, I hope you enjoy. The address is http://servidor-brasil.blogspot.com. A hug.

    ResponderEliminar
  5. Ja ja ja... genial, genial el último párrafo. Este texto de domingo abúlico y prolífico (y auténtico y esdrújulo ;-) me recuerda a tu novela "El tipo de las cuatro".
    Porfaaaaaaaaaaa, ¿me reservarás un ejemplar de tu otra novela? No la encontré por Béjar. Juro que me pasée en su busca arriba y abajo de la calle ...mmm... no recuerdo el nombre el nombre de la calle, pero tiene vocación de Calle Mayor.
    Hale, a ver si la semana sigue así de eufórica, a pesar de las procesiones.
    Saluditos a todis.
    Guadalupe.

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Por favor, no hables de mí... si acaso, hazlo de ti mismo...

Entradas populares de este blog

NO SEAS NUNCA COMO YO

Casi cinco meses de vida tranquila juntos, Mario. Yo viéndote crecer y adquirir pericias y tú mirándome, a veces perplejo y a veces encantado de verme (porque los abuelos hacemos cosas que no hacen los padres, como sacarte del carrito y achucharte cuando lloras y hay que dejarte tranquilo para que encuentres el sueño).  Casi cinco meses y ya me has llenado de endorfinas (porque el abuelo canilllas blancas es pura química orgánica), me has perfumado de ese olor tuyo a bebé, que es el único que en mi mundo supera al olor del tabaco, y te has hecho centro de todo, pues te veo y me olvido del banco que me tiene medio asesinadito, de los clientes que están esperando en la puerta y hasta de este dolor cabrón que llevo en la rodilla desde hace unas semanas. Y lo mejor, lo mejor de todo, es que, cuando llegas, te miro y sonrío, y tú me devuelves enseguida una sonrisa a medias con hoyuelo  al ladito derecho de tu boca. Entonces te cojo y te achucho, te acerco a mi mejilla y siento ese lazo qu…

Mario

Mario fue un corredor de fondo que ha legado el nombre a mi nieto para perpetuar en él su memoria, y me gusta, me gusta mucho que mi bebé tenga en su nombre una razón y un contenido, que lleve el signo de una amistad indeleble y el valor hermoso del recuerdo. Mario, hoy mi nieto, es divinamente vulnerable, delicado hasta el suspiro, bellísimo en sus gestos y causa absoluta de orgullo personal. Su madre, mi hija, me ha hecho el regalo más precioso que se puede hacer a un padre, y lo ha hecho con valentía, sin miedos, siendo una mujer entera en todo el proceso y demostrándome que algo tuve que hacer bien en su educación y en su formación como persona. Jaime, el padre de mi nieto, es un padre ejemplar, preocupado, atento siempre a las necesidades de mi hija y de su hijo, y yo le estaré eternamente agradecido por su forma de ser hombre y por el amor entero que se percibe constantemente en su trato hacia mi niña y hacia mi bebé. Gracias a los tres por hacerme tan feliz.
Por lo que a mí se …

COMENDADOR

A LAS PUERTAS DEL CIELO
Aún quedan las carcasas de las fábricas como memoria de aquel constante trasiego que procuraba poder a los fascistas y la escueta comida del día a los obreros. Están rojas de óxido en toda su ferralla y una vegetación devoradora hace justicia en cada hueco. Son los restos de lo que ha de venir y lo que fue.
Mamá, el lotero me llama alemán.Porque eres rubio, hijo.Mamá, la abuela me dice que nunca hable con el lotero, pero es que siempre me da caramelos y me llama alemán.Que no me entere yo de que vuelves a coger un caramelo de ese hombre. Obedece a la abuela.Mamá, es que me dice que yo sería un buen torero, que si sigo jugando con el estoque, un día me llevará a un tentadero.Ese hijo de puta… fue uno de los que denunciaron a tu abuelo.¿Qué hago entonces, mamá?Cuando le veas, sal corriendo.
Aún quedan algunos tejados viejos en la calle Libertad, sus tejas rojas sostienen la vida de algún gato y mantienen el recuerdo vivo de los hombres que huían desde los desvanes p…