Ir al contenido principal

Crónica a medias.


Lo de ayer en El Encinar fue para nota [por bonito y natural], a mayores de que el viajecito propició que abrazase a Jesús Málaga y a su estupenda esposa [son unos tipos entrañables a los que admiro y quiero de verdad] y que quedásemos para el encuentro PAN en Morille.
De lo demás, boca abierta de asombro y mil sonrisas. Marché hasta allí acompañado por Antonio G. Turrión, Youssouph y Guille [los dos últimos se vieron durante el viaje, entre carcajadas, la primera entrega de ‘Mortadelo y Filemón’ en el DVD del coche]. Al llegar a El Encinar nos esperaba Alpha –el senegalés kilométrico [mi abuela diría que es más largo que un real de hilo] que convoca entre sonrisas y buen rollo a una comunidad enterita de senegaleses, marroquíes, argentinos, colombianos, brasileños… alrededor de un proyecto intercultural hermosísimo que lleva adherida la construcción de escuelas en África junto a los encuentros diarios de inmigrantes para conseguir que las cosas resulten más fáciles.
Nos abrazamos y, enseguida, You puso en marcha su maquinaria de relaciones públicas, de tal forma que negro que veía, negro al que abrazaba, charlaba con él como si lo conociera de toda la vida y nos presentaba entre sonrisas después de una perorata indescifrable en su dialecto. Vamos, que conocí a toda la negritud helmántica en menos de media hora, destacando al colega Chej [no sé si se escribe así su nombre], que ya había hecho migas con You en Béjar por tener un puestito fijo en el mercadillo de los jueves. Un café viendo triunfar a Contador en un bareto y vuelta a la plaza intercultural para ver cómo se remataban los preparativos del evento [las pruebas de luz y sonido en el escenario]. En ese impás, comenzaron a abrir las casetitas de los diversos países y Guille estuvo muy vivo para probar la leche de frutas senegalesa junto a sus empanadas y sus dulces, el mate argentino [hirviendo] y las pastitas con dulce de leche, el té marroquí y el cordero con almendras, el dulce bebedizo saharaui… y comenzó todo con música africana y alegría, con el personal bañado en colorido y risas y con You moviendo el esqueleto como en las pelis de Trazán [una de esas danzas que hacía los pigmeos cuando andaban cocinando al explorador con salacot en una perola enorme].
Yo creo que mi chico vio a las senegalesas con sus trajes tradicionales [eran reguapas todas] y se puso a doscientos y sin freno, dándole forma a los pumpunes de la música… que hasta saltó al escenario y dejó boquiabierto al personal con su brincos acompasados y plásticos. Disfruté viéndole feliz, coño.

Comentarios

  1. Está claro que por muy buenos que sean tus escritos (y demás cosas), tu mejor obra siempre serán tus hijos.

    Sr. Comendador, si yo hubiera estado en "El Encinar", le aseguro que me habría vuelto loca!. Te juro que si hay algo que me pierde en esta vida, es un bebé negrito. Uff, son como imanes para mí!!! (bien que me fijé en la muñequita del abrigo blanco).
    Un beso para todos, me alegra que lo pasarais bien. Donce.

    ResponderEliminar
  2. hola a la hondonada nos han nominado para los premios bloges nobel 2008! nos podeis votar si quereis y ayudarnos en esta pagina
    http://www.nobelprizeblog.com/
    pinchando en la hondonada y votando!

    graciass!!! un besoO

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Por favor, no hables de mí... si acaso, hazlo de ti mismo...

Entradas populares de este blog

NO SEAS NUNCA COMO YO

Casi cinco meses de vida tranquila juntos, Mario. Yo viéndote crecer y adquirir pericias y tú mirándome, a veces perplejo y a veces encantado de verme (porque los abuelos hacemos cosas que no hacen los padres, como sacarte del carrito y achucharte cuando lloras y hay que dejarte tranquilo para que encuentres el sueño).  Casi cinco meses y ya me has llenado de endorfinas (porque el abuelo canilllas blancas es pura química orgánica), me has perfumado de ese olor tuyo a bebé, que es el único que en mi mundo supera al olor del tabaco, y te has hecho centro de todo, pues te veo y me olvido del banco que me tiene medio asesinadito, de los clientes que están esperando en la puerta y hasta de este dolor cabrón que llevo en la rodilla desde hace unas semanas. Y lo mejor, lo mejor de todo, es que, cuando llegas, te miro y sonrío, y tú me devuelves enseguida una sonrisa a medias con hoyuelo  al ladito derecho de tu boca. Entonces te cojo y te achucho, te acerco a mi mejilla y siento ese lazo qu…

Mario

Mario fue un corredor de fondo que ha legado el nombre a mi nieto para perpetuar en él su memoria, y me gusta, me gusta mucho que mi bebé tenga en su nombre una razón y un contenido, que lleve el signo de una amistad indeleble y el valor hermoso del recuerdo. Mario, hoy mi nieto, es divinamente vulnerable, delicado hasta el suspiro, bellísimo en sus gestos y causa absoluta de orgullo personal. Su madre, mi hija, me ha hecho el regalo más precioso que se puede hacer a un padre, y lo ha hecho con valentía, sin miedos, siendo una mujer entera en todo el proceso y demostrándome que algo tuve que hacer bien en su educación y en su formación como persona. Jaime, el padre de mi nieto, es un padre ejemplar, preocupado, atento siempre a las necesidades de mi hija y de su hijo, y yo le estaré eternamente agradecido por su forma de ser hombre y por el amor entero que se percibe constantemente en su trato hacia mi niña y hacia mi bebé. Gracias a los tres por hacerme tan feliz.
Por lo que a mí se …

COMENDADOR

A LAS PUERTAS DEL CIELO
Aún quedan las carcasas de las fábricas como memoria de aquel constante trasiego que procuraba poder a los fascistas y la escueta comida del día a los obreros. Están rojas de óxido en toda su ferralla y una vegetación devoradora hace justicia en cada hueco. Son los restos de lo que ha de venir y lo que fue.
Mamá, el lotero me llama alemán.Porque eres rubio, hijo.Mamá, la abuela me dice que nunca hable con el lotero, pero es que siempre me da caramelos y me llama alemán.Que no me entere yo de que vuelves a coger un caramelo de ese hombre. Obedece a la abuela.Mamá, es que me dice que yo sería un buen torero, que si sigo jugando con el estoque, un día me llevará a un tentadero.Ese hijo de puta… fue uno de los que denunciaron a tu abuelo.¿Qué hago entonces, mamá?Cuando le veas, sal corriendo.
Aún quedan algunos tejados viejos en la calle Libertad, sus tejas rojas sostienen la vida de algún gato y mantienen el recuerdo vivo de los hombres que huían desde los desvanes p…