A falta de ganitas escribidoras [estoy zorolo y mugre], os dejo este regalillo que me envió hoy mi amiga guapa y cellista Maite Iglesias. A disfrutarlo.
Siguiendo el consejo del maestro Diego Fernández Magdaleno [con el que hablé ayer y me dijo, retándome, que no había cojones para hacerme una foto igual a ese desnudito mío de bebé que expuse el día 27 de mayo en la entrada “Pretensiones con intención” de esta bitácora… y exponerla en el mismo medio, claro], me puse manos a la obra con el fin de encontrar el paso del tiempo en mi cuerpo [sobre todo porque este tipo de retos me ponen un montón]. Jo, colegas, el resultado es absolutamente patético: de las varias tomas que me hice, apenas en un par de ellas logré una posición similar a la del bebé que fui [con pelota incluida, claro], pero la diferencia es que mi decúbito prono tiene una acusada tendencia a juntarse con la gravedad [g] para precipitar en un amasijo de colgajos todas mis carnes blancas… los bíceps, las tetuelas, la carnona sobaquera periférica, la tripota blup-blup, las mochiletas lumbares y las nalgas como desparramadas [de las piernas no digo nada, porque las tengo chulas aún, je, je… y de lo que no se ve en la foto, pues que tampoco hago comentarios]… intentado obviar la carne caediza con el fin de sacar algún provecho gráfico a mi ronco desnudo, miré de otra manera, y todo era vellosidad y matojos blanquitos allá por donde se mirase a esa mancha blanquecina [tal que la de un albino mesetario]… Tampoco. Así tampoco le sacaba a la imagen cierto partido estético [la verdad es que lo tengo difícil]. Y me puse las gafas de ver, y se me ocurrió que yo ya no soy una imagen, sino el término de una imagen, el casi final, por lo que abrí mi Photoshop y me dispuse a retocar la cosa hasta juntar lo que me siento y cómo me lo siento. Triste mi voz, dejo a mis manos que hicieran lo que ahora veréis sin más demora.
Siguiendo el consejo del maestro Diego Fernández Magdaleno [con el que hablé ayer y me dijo, retándome, que no había cojones para hacerme una foto igual a ese desnudito mío de bebé que expuse el día 27 de mayo en la entrada “Pretensiones con intención” de esta bitácora… y exponerla en el mismo medio, claro], me puse manos a la obra con el fin de encontrar el paso del tiempo en mi cuerpo [sobre todo porque este tipo de retos me ponen un montón]. Jo, colegas, el resultado es absolutamente patético: de las varias tomas que me hice, apenas en un par de ellas logré una posición similar a la del bebé que fui [con pelota incluida, claro], pero la diferencia es que mi decúbito prono tiene una acusada tendencia a juntarse con la gravedad [g] para precipitar en un amasijo de colgajos todas mis carnes blancas… los bíceps, las tetuelas, la carnona sobaquera periférica, la tripota blup-blup, las mochiletas lumbares y las nalgas como desparramadas [de las piernas no digo nada, porque las tengo chulas aún, je, je… y de lo que no se ve en la foto, pues que tampoco hago comentarios]… intentado obviar la carne caediza con el fin de sacar algún provecho gráfico a mi ronco desnudo, miré de otra manera, y todo era vellosidad y matojos blanquitos allá por donde se mirase a esa mancha blanquecina [tal que la de un albino mesetario]… Tampoco. Así tampoco le sacaba a la imagen cierto partido estético [la verdad es que lo tengo difícil]. Y me puse las gafas de ver, y se me ocurrió que yo ya no soy una imagen, sino el término de una imagen, el casi final, por lo que abrí mi Photoshop y me dispuse a retocar la cosa hasta juntar lo que me siento y cómo me lo siento. Triste mi voz, dejo a mis manos que hicieran lo que ahora veréis sin más demora.

Pues no dudes que tu desgana será una gran pérdida.
ResponderEliminarEsa sombra que te acoge, que desvanece tus limites,que te besa con levedad, es la que llega y también se va.
ResponderEliminarVenía a decirte que tienes más amig@s que el chavalín de los donettes (que por algo será...) y me encuentro con el temazo de la foto!!: las tetuelas, la carnona sobaquera, la tripota blup-blup, las mochiletas... PERO CÓMO SE PUEDE SER TAN GRACIOSO!!, estoy descuajaringadita de la risa... (me encanta que nos riamos de nosotros mismos)
ResponderEliminarMira, "las chichas" no sé cómo las tendrás (porque entre el photoshop y lo "sagherao que eres quillo"...), pero lo que sí sé es que el corazón lo tienes grannnnnnnnndeee, grannnnndee como una "plaza-toros". Ea!!
Un besazo y un aupa
pd.: vaya, vaya con D. Diego (jiji)
Bien, bastante bien, casi mejor que la "Bruni"...
ResponderEliminarSaludos.
Ja ja ja... Luis Felipe, hijo, que te has dejado a ti mismo como si fueras un inquilino de Auswitz (no sé si se escribe así)... pero bien, como dice Donce hay que reirse en primer lugar de uno mismo... Eso de que te ponen los retos es muy, pero que muy interesante ;-))
ResponderEliminarBesito, Gua
jaajaa Guadalupita lindaa, es verdad! el pobre se nos había "quedao" como una raspa... <·)))><
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