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Últimos suspiros gráficos de la Minolta A. H.

El último mensaje de Alberto, bajo el título ‘Antes de que mi frágil Minolta quebrase’, dice lo que sigue:

“La mañana antes de que se jodiese la cosa de hacer fotos y de la tarde, irrepetible, de Fuping, hice fotos de parte del entorno donde estamos y de los proyectos museísticos. Me las arreglaré para conseguir alguna cámara, aunque las buenas son más caras que en Spain; además, aquí…, hasta que no viaje a Xi´An... Me he vuelto despertar pronto, pero no se lleva tan mal. El cuerpo tiene sus resortes.”

Y al mensaje acompaña las fotos expiratorias de la Minolta muerta [que adjunto].












•••


CRÓNICA VIJARRENSE PARA A.H.

Aún no he visto a tu padre, Alberto, y no sé si es que han trasladado su partida a otro garito o la tienen aparcada para guardar las armas durante tu periplo oriental [quién sabe, que la gente hace cosas muy raras… Magdalena, siempre que yo salía de viaje, dejaba una velita encendida en la cocina hasta que me veía entrar por la puerta de su casa y me daba un beso].
Por aquí sigue el personal encebollado en lo de casi siempre, ya sabes, recuperar la zarzuela de ‘La Bejarana’, indagar con ansia pituitaria en la única obra que aquí conocemos de Ventura Lirios [manía ombliguera], editar un CD con el himno al Béjar Industrial y la canción de Roberto Heras, hurgar en las partituras de José Lidón para ver cuánto dinero se le puede sacar a la administración pertinente y quejarse de todo y por todo los unos contra los otros.
Qué bonito sería trabajar en común, compañero, y edificar donde ahora se destruye con ansia.
Como novedades sobresalientes puedo contarte que la oficina de Urbanismo ha abierto un local en la calle mayor para el Plan General, que un antiguo amigo de mi hija va a ser padre [Dios nos libre], que se quemó una parte de Santa Ana mientras yo recitaba en la muralla bejarana, que cada día hay una o dos esquelas en los cartelones al uso, que ha bajado el euro con respecto al dólar y no tenemos ni puta idea de lo que eso significa, que el Pavón ha montado terracita en la Plaza Mayor y hoy está nublado y han caído unas gotas…
Y de este casi como siempre, amigo, me queda una resaquita de trabajo cambiante que me aturde y un agudo dolor muscular en el cuello que me hace mirar a la gente con cierta rigidez de nuca.
Yo sí duermo bien, lo que sucede es que duermo muy poco y me levanto con fiebre olímpica para pillar el mando y enterarme de cómo va la deleganción deportiva española.
•••
Noche
Por fin vi a tu padre y le conté lo poco que sé de tu estancia piporra [eres parco en palabras, jodío, que me podías dar más datos con lo poco que duermes]. Está magnífico [y ganando a los pardillos que comparten mesa].
Terminé el día y me siento realmente agotado entre las cosas monteras y las múltiples y horteras maquetaciones fiesteras para ya. Además, tengo un puntito de decaimiento por asuntos cercanos y lejanos… y no escribo nada… y ando todo el día ciscándome en el mundo mundial porque me llaman proveedores para reclamar pagos y los que me deben ya ni descuelgan sus teléfonos. Antes arreglaba estas cosas con lo físico, derramándome como un ser globuloso y lascivo; pero ahora ni ganas tengo siquiera de pensar en las flores de carne, pues hasta eso se me tuerce si acometo el intento.
Debe ser que voy mayor, como siempre te digo cuando tomamos café juntos, mayor y algo gilipollas, pues sabiendo, como sé, que el mundo no va a llevarme a parte alguna, persisto en no seguir el camino libertino junto al camino creativo que más me llena. Es la edad, compañero, la edad y la gente que me rodea y no sabe empujarme correctamente cuando no me pone la jodida zancadilla.
No voy a ser un triste, lo tengo decidido. Eso no. Nunca me podrá esa tristeza inabarcable que acaba con los hombres. Así que a reír, coño, a reírme del mundo como lo he hecho hasta ahora en los momentos más difíciles.
Que duermas bien esta noche, que te esperan los guerreros de terracota para enseñarte cosas que luego me enseñarás a mí.
Hasta mañana.

Comentarios

  1. Últimamente estoy como la Minolta de DON Alberto, dando los últimos "coletazos" en un lugar perdido, hablando un idioma extraño que nadie entiende (ni siquiera yo).
    Estoy en obras, como en la foto pero con rehabilitación de interiores, y más perdida que el ARTISTA en China, pero me gusta saber que otros buscan y encuentran caminos con los que enriquecerse.
    (seguro que quedan caminos por explorar, Sr. Comendador, no pueden existir solo los ya pisados)
    Dnc

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  2. Pues la Minolta se portó bien en la agonía.
    Esto de recuperar glorias del pasado local en vez de construirlas hacia el futuro, va adquiriendo carácter de epidemia, querido amigo.

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