Ir al contenido principal

"Voy a empezar a abrir las cocacolas con el coño..."

“Leo la noticia de Barajas y me acojono. La tragedia llega cuando menos te lo esperas y vuelve a llegar si le apetece, no tiene ritmos establecidos. Yo estuve ahí hace unos días y tendré que volver dentro de un mes. Aquí la cosa no fue de color de rosa, pero, comparada con lo de Madrid, contar que hubo una fuerte tormenta con inundaciones generales de talleres y fábrica resulta insignificante. Para mí no fue un buen día. Por la mañana un chinito se paseó por encima de una de mis placas y, naturalmente, se rompió; probablemente el tríptico de los peces, con suerte, sera un díptico. Por la tarde, antes de atardecer, cayó una fuerte tormenta. Yo estaba en mi habitación y salí a la entrada del hotel para hacer unas fotos, ya era la hora de cenar, pero no aparecía ningún español. Me imaginé que estarían atrapados en el taller porque las calles eran auténticos ríos, pero lo que en realidad sucedía era que se había inundado la zona de secado y estaban cambiando las piezas de sitio. Mis placas estaban en el suelo y sufrieron algún percance. Ya veremos en qué condiciones han quedado. Seguiremos informando.”







CRÓNICA VIJARRENSE PARA A.H.

Hoy ha sido un día espeso y a la vez clarito… dolor de cabeza mezclado con encuentros y desencuentros, exceso de trabajo [ya no doy más de mí], sobremesa con Santiago González [un tipo cercano al poder en la época UCD y sus previos al lado de Adolfo Suárez, compañero de los más reputados periodistas que hoy gobiernan en los medios y de otros que ya desaparecieron, y conocedor extraordinario de los mimbres y los lados oscuros de aquellos años que propiciaron nuestro cambio político y social. Me contó muchas anécdotas que me aportaron algo de clarividencia sobre asuntos que tengo por oscuros, pero no puedo escribirlas por fidelidad debida al colega] y oídos puestos en la desesperación ajena, que se puede convocar en la frase “voy a empezar a abrir las cocacolas con el coño…”, fruto de este desastre de trabajo sumado a trabajo que nos trae bien jodidos a los que no disfrutamos de vacaciones cuando los demás lo hacen.

Comentarios

  1. Lo de los asuntos oscuros, no será el papel que hizo "El Coronitas" el 23F, noo??? porque vamos...., hasta el cuello!. Me da rabia que no nos cuentes, jo!!

    (D. Alberto, no se agobie, verá como al final ésta será su obra más a-preciada!!)

    Dos besitos (y otro para las chicas)

    Buen finde!

    ResponderEliminar
  2. Menos mal que cualquier tumbona colocada "n' importe où" te sirve para un "ratinín" de solaz. ¡Y eso que has cambiado las chanclas por calcetines!
    Besos (y saludos para Alberto: no había visto hasta ahora sus fotos ni leído sus crónicas chinas).

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Por favor, no hables de mí... si acaso, hazlo de ti mismo...

Entradas populares de este blog

COMENDADOR

A LAS PUERTAS DEL CIELO
Aún quedan las carcasas de las fábricas como memoria de aquel constante trasiego que procuraba poder a los fascistas y la escueta comida del día a los obreros. Están rojas de óxido en toda su ferralla y una vegetación devoradora hace justicia en cada hueco. Son los restos de lo que ha de venir y lo que fue.
Mamá, el lotero me llama alemán.Porque eres rubio, hijo.Mamá, la abuela me dice que nunca hable con el lotero, pero es que siempre me da caramelos y me llama alemán.Que no me entere yo de que vuelves a coger un caramelo de ese hombre. Obedece a la abuela.Mamá, es que me dice que yo sería un buen torero, que si sigo jugando con el estoque, un día me llevará a un tentadero.Ese hijo de puta… fue uno de los que denunciaron a tu abuelo.¿Qué hago entonces, mamá?Cuando le veas, sal corriendo.
Aún quedan algunos tejados viejos en la calle Libertad, sus tejas rojas sostienen la vida de algún gato y mantienen el recuerdo vivo de los hombres que huían desde los desvanes p…

Caidino...

Estoy lento y como gatinín con este calor bestia que cae sobre mí como una losa, y con tanto por hacer y en diferentes campos. Ahora que necesitaría multiplicarme, estoy dividido y hasta restado. SBQ necesitaría ahora de todas mis fuerzas de invierno (tenemos un agujero grande que tapar y no soy capaz de tomar aire). Intento mercadillos, lecturas, talleres, ventas de materiales chulos, sorteos…, pero nada funciona. Es como si al quedarme desactivado yo, se hubiera desactivado todo, pero no sé de dónde sacar la energía que necesito como el aire de respirar, no sé cómo tramitar esta abulia sobrevenida. En Perú la gente tiene sed, hay pendientes entregas necesarias de materiales, de carritos…, y he dejado un proyecto a medias que hace que me sienta culpable por ratitos. Es este jodido calor y que la gente aquí ya no puede más, porque está agotada por los miserables del dinero. A ello se suma el golpe constante en el trabajo, el ramillete de deudas con sus apremios y el vacío inabarcable…

Somos la razón del tren en marcha, su todo adelante sin salir del constante paralelo de las vías…

Somos la razón del tren en marcha, su todo adelante sin salir del constante paralelo de las vías… y ese ser ‘la razón’ le gusta mucho al que viaja a velocidad en los cómodos asientos de sus vagones, viendo pasar el paisaje por las ventanillas, pero solivianta al que perdió el billete, al que nunca tuvo para comprarlo y, sobre todo, al que busca lugares a los que ir y a los que el tren no llegará jamás, porque no hay vías ni estaciones. Así visto el trasunto humano, la libertad del que está en el sistema (el tren) viene siempre marcada por unas fronteras nítidas que, precisamente, amordazan esa libertad… o sigues las vías con tu billete en regla o te bajas del tren y corres el peligro de ser arrollado si quieres volver a subirte en él mientras no detenga su marcha. Me sucede con frecuencia que tengo ideas nítidas en mi cabeza, ideas que se muestran preclaras y estructuradas en mi mente y que, cuando intento compartirlas, me resulta muy difícil hacerlas llegar a mi interlocutor con la …